Saltar al contenido

Las ganancias industriales de China crecen 21% en mayo impulsadas por la IA, pero el consumo interno colapsa

La IA y las exportaciones sostienen ganancias, pero el consumo interno chino encadena su peor mes en tres años

por Alejandro Castillo Leone
Las ganancias industriales de China crecen 21% en mayo impulsadas por la IA, pero el consumo interno colapsa

TL;DR:

  • Las ganancias industriales chinas avanzaron 21.1% interanual en mayo, moderándose frente al 24.7% de abril, según la Oficina Nacional de Estadísticas de China.
  • Los fabricantes de electrónica e informática lideraron con +103.9% acumulado entre enero y mayo, impulsados por la demanda global de inteligencia artificial; los fabricantes de autos cayeron 19.8% por una guerra de precios interna.
  • Las ventas minoristas en China retrocedieron 0.6% en mayo —primera baja en más de tres años—, dejando al descubierto la fractura entre producción y consumo.

Las empresas industriales de China cerraron mayo con un crecimiento de ganancias del 21.1% respecto al año anterior, informó el sábado la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS). El ritmo se desaceleró frente al 24.7% de abril, aunque las cifras acumuladas de enero a mayo marcan un avance del 18.8% sobre el mismo período de 2025, levemente por encima del 18.2% registrado en los primeros cuatro meses del año.

El titular suena sólido. Pero detrás de los números hay una economía dividida: sectores vinculados a la exportación y a la inteligencia artificial que avanzan con tracción real, y un consumidor doméstico que lleva meses sin aparecer.

La IA concentra casi la mitad del crecimiento de ganancias

La divergencia entre sectores fue de las más pronunciadas en años recientes. Los fabricantes de equipos informáticos, de comunicaciones y electrónicos acumularon un crecimiento de ganancias del 103.9% entre enero y mayo —solos, esos productores representan el 43.1% del crecimiento total de los beneficios industriales del país—. El motor es la ola mundial de inversión en inteligencia artificial, que convierte a China en proveedor estratégico de hardware para centros de datos y dispositivos conectados.

Los productores de minerales de metales no ferrosos también avanzaron fuerte: 93.9% en el mismo período. Los precios al productor alcanzaron en mayo sus niveles más altos en casi cuatro años, lo que empujó los ingresos nominales de los sectores que venden insumos hacia arriba.

En el otro extremo, los fabricantes de automóviles vieron caer sus beneficios un 19.8%, a pesar de exportaciones externas robustas. El problema está en casa: una guerra de precios sin cuartel en el mercado interno que, según reportes del sector, ha llevado a más de la mitad de los distribuidores chinos a operar en pérdidas. Los fabricantes de muebles tuvieron una caída todavía más pronunciada: 58.4% en el acumulado.

Zhaopeng Xing, estratega sénior para China en ANZ, le pone nombre al fenómeno:

"Los sectores primarios y la industria informática registraron fuertes subidas, mientras la manufactura de bienes finales siguió bajo presión, en línea con el índice de precios al productor. Eso sugiere que la mejora de precios fue el principal motor del crecimiento de los beneficios empresariales."

Dicho en plata: China gana más en papel, principalmente porque los insumos y productos intermedios cuestan más —no porque la demanda final se haya recuperado.

a woman working in a factory with boxes on a conveyor belt
Photo by Moughit Fawzi / Unsplash

El consumidor chino, el gran ausente de la recuperación

Los datos de mayo llegaron dos semanas después de un dato que no pasó desapercibido: las ventas minoristas de China retrocedieron 0.6% en mayo, su primera baja en más de tres años. A eso se sumó una contracción del 4.1% en la inversión urbana en activos fijos. El prolongado declive del mercado inmobiliario sigue pesando sobre la confianza del consumidor sin señales claras de fondo.

El banco central chino instruyó en junio a algunos bancos comerciales para que incrementaran sus préstamos —una señal de que la demanda de crédito se mantiene débil pese a las tasas bajas. Los analistas anticipan estímulos focalizados adicionales, en particular para los sectores con mayor exceso de capacidad, aunque la eficacia de esas medidas sobre el consumo interno sigue siendo la pregunta sin responder.

El estrecho de Ormuz, presión adicional para el sector más frágil

Los fabricantes de bienes de consumo final —los más golpeados por la debilidad doméstica— enfrentan además un frente abierto en la geopolítica. El viernes, el ejército de Estados Unidos atacó a Irán en respuesta a un ataque iraní con drones a un buque mercante en el estrecho de Ormuz; ambos países se acusaron mutuamente de violar los términos de un alto al fuego acordado la semana anterior.

Tianchen Xu, economista sénior de la Economist Intelligence Unit, conecta ese conflicto directamente con las perspectivas empresariales chinas:

"A medida que se restablezca el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz y los precios internacionales del petróleo desciendan, deberíamos ver una recuperación gradual de los beneficios en el sector downstream."

La pregunta es cuánto tardará ese restablecimiento. Por ahora, los fabricantes de bienes finales cargan con el doble peso de la debilidad interna y la volatilidad energética, mientras esperan que las negociaciones entre Washington y Teherán den algún resultado estable.

El modelo que Pekín sostiene —exportaciones, manufactura avanzada e inteligencia artificial como locomotoras— sigue generando números positivos. Pero con un consumidor doméstico que no gasta, esa maquinaria tiene cada vez más potencia y menos destino.

Fuente: 1

Alejandro Castillo Leone imagen de perfil
por Alejandro Castillo Leone

Soy un amante del arte y la cultura. Desde el 2021 dirijo una web dedicada a la historia de mi país y he emprendido la misión de vivir para la cultura, alimentándome principalmente del ámbito Hispanoamericano.

Leer más de Negocios y Finanzas