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Los quarks no cargarían la identidad del protón, y el colisionador que lo midió cerró en febrero

La colaboración STAR midió en el RHIC 1.84 veces más número bariónico del que explica el modelo de los tres quarks. El artículo de Science habla de desfavorecer esa imagen, no de demostrar la alternativa de gluones. El análisis está en arXiv desde 2024.

por Patricia Rodriguez
Blurry traffic scene with cars speeding through a brightly lit tunnel at night.
Foto de Alimurat Üral en Pexels

TL;DR:

  • La colaboración STAR midió en el colisionador RHIC 1.84 veces más transporte de número bariónico del que predice el modelo donde cada quark de valencia carga un tercio de esa propiedad.
  • El artículo salió el 13 de agosto de 2026 en Science y concluye que los datos desfavorecen la imagen de los quarks, no que la alternativa de gluones esté demostrada.
  • El análisis lleva en arXiv desde el 27 de agosto de 2024 y el colisionador que produjo esos datos hizo su última colisión el 6 de febrero de 2026.

Un protón tiene número bariónico 1, y el libro de texto reparte ese 1 entre sus tres quarks de valencia, un tercio cada uno. La colaboración STAR publicó el 13 de agosto de 2026 en Science una medición que no encaja con ese reparto. En las colisiones más centrales de núcleos de rutenio y circonio dentro del Colisionador Relativista de Iones Pesados (RHIC), del Laboratorio Nacional de Brookhaven, llegó al centro del detector 1.84 veces más número bariónico del que permite explicar la carga eléctrica de los quarks frenados. La hipótesis que sí encaja es una idea de los años setenta llamada unión bariónica, una configuración de gluones en forma de Y que conecta a los tres quarks, carece de carga eléctrica y se frena con más facilidad que ellos. Para describir lo que hizo con la explicación tradicional, el propio artículo eligió un verbo prudente. La desfavorece.

Dos núcleos casi gemelos y una diferencia de cuatro protones

La medición central se apoya en un truco de diseño. El rutenio 96 y el circonio 96 suman el mismo número de protones y neutrones, 96, pero el rutenio tiene cuatro protones más y cuatro neutrones menos. STAR registró unos 2,000 millones de choques de cada tipo a 200 GeV por par de nucleones, con datos tomados en 2018 y en condiciones de acelerador y detector casi idénticas, según describe el artículo.

Esa simetría resuelve un problema de precisión. Medir la carga eléctrica neta que llega al centro del detector en un solo sistema exige restar dos cantidades enormes de partículas positivas y negativas, y el error se come el resultado. Comparar dos sistemas casi iguales deja a la vista una diferencia limpia, la de esos cuatro protones. Si los quarks de valencia cargaran el número bariónico, el cociente entre bariones netos y diferencia de carga tendría que quedar en 1 una vez normalizado. Quedó en 1.84, con incertidumbres de ±0.02 estadística, ±0.09 sistemática y ±0.16 por la estimación de neutrones.

STAR sumó dos pruebas más. La primera usa fotones contra oro, con unos 2 millones de sucesos seleccionados de 100 millones de colisiones oro-oro a 54.4 GeV. El fotón no lleva número bariónico, así que todo el que aparece tuvo que salir del núcleo de oro, y el ritmo al que ese exceso decae conforme se aleja de la dirección del haz quedó dentro del rango que predice la unión bariónica. Los antiprotones, usados como control, salieron planos. La segunda prueba reutiliza mediciones anteriores de oro contra oro entre 7.7 y 200 GeV, con una pendiente igual en todas las centralidades y compatible con la de fotón contra oro dentro de 1.7 desviaciones estándar.

Esta tabla compara, prueba por prueba, lo que salió del detector con lo que anticipan las dos imágenes en disputa.

Prueba Resultado de STAR Modelos sin unión Marco de la unión
Isóbaras Ru+Ru y Zr+Zr, 200 GeV 1.84 (±0.02 est., ±0.09 sist., ±0.16 neutrones) Expectativa de 1; UrQMD da 0.5 a 0.7 Cualquier valor mayor que 1
Fotón contra oro, 54.4 GeV Pendiente de 1.04 ± 0.22 PYTHIA 8.3 la sobreestima en sus dos versiones Entre 0.42 y 1
Oro contra oro, 7.7 a 200 GeV (previos) Pendiente de 0.64 ± 0.05 UrQMD la reduce unos 0.1 hacia las centrales Entre 0.42 y 1
A woman in a blue sweater conducts a physics experiment in a science lab. Focused and intriguing.
Imagen ilustrativa de un laboratorio de física experimental; no corresponde al detector STAR ni al RHIC · Foto de cottonbro studio en Pexels

El comunicado dice que los gluones cargan; el artículo dice que los quarks pierden

Brookhaven tituló su comunicado del 13 de agosto diciendo que los gluones podrían tener un papel central en la conservación del número bariónico, y Zhangbu Xu, profesor de la Universidad Estatal de Kent con nombramiento conjunto en el laboratorio, afirmó ahí que los hallazgos apoyan con fuerza que los gluones lo transporten. El resumen del artículo termina en un punto más estrecho y dice que los datos desfavorecen la imagen de los quarks de valencia. La ficha editorial de Science, firmada por Jelena Stajic, usa ese mismo verbo.

Los físicos que consultó Science News se quedan más cerca de esa segunda formulación. Spencer Klein, del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley y ajeno al trabajo, dijo que durante mucho tiempo pareció imposible distinguir las dos imágenes y que este trabajo demuestra por primera vez que se puede. Chun Shen, teórico de la Universidad Estatal Wayne y también ajeno al estudio, planteó a ese medio que la evidencia sugiere con fuerza que la unión sale favorecida, pero que todavía no es la prueba concluyente, y que los teóricos necesitan afinar sus predicciones para comparar mejor con los datos.

La objeción de fondo llegó de Zi-Wei Lin, de la Universidad de Carolina del Este, quien dijo a Science News que las dos imágenes pueden ser compatibles, porque la unión no existe con independencia de los quarks. Lin conoce el trabajo de cerca. En 2024 firmó, junto con Nicole Lewis, Chun Yuen Tsang, Rongrong Ma, Zebo Tang, Prithwish Tribedy y el propio Xu, el artículo de European Physical Journal C que propuso estas tres pruebas.

Science publicó junto al estudio un comentario de Wenliang Li titulado "The proton's next secret". Según la lectura que hace ScienceAlert de ese texto, Li subraya que las mediciones sugieren que los gluones pueden contribuir al transporte del número bariónico, pero no entregan una medición directa y controlada del mecanismo. En 2024, Li había firmado con Dmitri Kharzeev un artículo de Physics Letters B sobre cómo detectar uniones bariónicas, así que su comentario llega desde dentro del debate.

Kharzeev, de la Universidad Stony Brook, propuso en 1996, cuatro años antes de que el RHIC encendiera, que la unión podía ser el verdadero portador del número bariónico. Dijo a Scientific American que este es uno de los resultados más significativos del programa del colisionador. Esa misma revista aclara que no participó en el estudio, aunque aparece en sus agradecimientos.

STAR no puede ver neutrones, y ahí está la mayor incertidumbre

El número bariónico cuenta protones y neutrones menos sus antipartículas. El detector STAR mide los primeros y no mide los segundos, algo que el artículo declara sin rodeos, y los neutrones son una fracción grande de los bariones que llegan al centro del detector.

La solución que aplicaron es indirecta. La producción primordial de neutrones se deduce de los rendimientos medidos de protones y del cociente entre antideuterones y deuterones; la parte que viene de desintegraciones de hiperones, cerca del 30% del total, sale de rendimientos calculados con el modelo térmico THERMUS y de proporciones de desintegración conocidas. De las tres barras de error sobre el 1.84, la mayor es justamente esa, con ±0.16, más que la estadística y la sistemática juntas.

Tommy Tsang, entonces posdoctorante en Kent State y hoy en el Laboratorio Nacional de Argonne, resumió a Brookhaven el punto de partida de todo esto: «En el modelo ingenuo de quarks hay tres quarks dentro de un protón, pero nada más». Los modelos construidos sobre esa imagen se quedan muy por debajo del dato, y la distancia hasta 1 sigue siendo amplia con cualquiera de las tres barras de error. UrQMD entrega entre 0.5 y 0.7 para colisiones de iones pesados, y HERWIG 7.2 y PYTHIA 8.3 en su versión por defecto, entre 0.5 y 0.6 para colisiones protón-protón. La versión de PYTHIA 8.3 con reconexión de color en modo 2, que permite que se formen uniones de manera dinámica, sube a 0.99 ± 0.03 en ese mismo escenario y aun así se queda lejos del 1.84.

Tampoco el marco de la unión encaja en todas partes. Las dos versiones de PYTHIA sobreestiman la pendiente medida en los sucesos de fotón contra oro, y el artículo lo atribuye a física que falta en el modelo. Sus autores escriben que hacen falta más investigaciones sobre teorías alternativas y que, para ser viables, tendrán que explicar todos los fenómenos observados a la vez.

El dato es de 2024 y el colisionador cerró el 6 de febrero

La cobertura del 13 de agosto trata el resultado como recién salido, y el análisis es público desde bastante antes. El preprint, con el mismo título y el mismo resumen, lo depositó Chun Yuen Tsang en arXiv el 27 de agosto de 2024 y no tiene versiones posteriores. La revisión por pares se llevó casi dos años hasta las páginas 727 a 731 del volumen 393 de Science. En diciembre de 2023, Kharzeev ya firmaba con David Frenklakh y Wenliang Li un texto que daba por observada esa diferencia entre el frenado de la carga y el del número bariónico. Es el mismo desfase que revisamos con la llamada estrella de agujero negro del telescopio Webb.

Qué es la “estrella de agujero negro” del Webb
Nature publicó MoM-BH*-1, la primera “estrella de agujero negro”. Si el modelo se sostiene, los puntos rojos pesan menos.

Los datos son todavía más viejos. Las isóbaras se tomaron en 2018 y los sucesos de fotón contra oro salen de colisiones oro-oro a 54.4 GeV. El RHIC, en cambio, ya no está operando. Sus últimas colisiones ocurrieron poco después de las 9 de la mañana del viernes 6 de febrero de 2026, con haces de iones de oxígeno cruzando los dos anillos de 3.9 kilómetros de circunferencia hacia los detectores STAR y sPHENIX, y cerraron un programa que arrancó en el verano de 2000.

Por eso la confirmación queda en manos de otra máquina. El Colisionador de Electrones e Iones se construirá reutilizando el túnel y buena parte de los componentes del RHIC, y el propio artículo señala que mediciones futuras ahí, en la misma cinemática nuclear y con una cobertura angular parecida, permitirían sondear de forma directa cómo se distribuye el número bariónico dentro de los núcleos.

El artículo agradece el financiamiento de agencias de Estados Unidos, China, Corea del Sur, India, Japón, Alemania, Polonia, Croacia, Chequia y Hungría. De un país hispanohablante hay una sola, la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) de Chile.

Para el lector, lo que cambia por ahora es una línea del libro de texto. La frase que reparte un tercio del número bariónico entre cada quark tiene enfrente una medición que no cuadra con ella, y el reemplazo propuesto sigue sin verse de forma directa. Queda un número, 1.84, con una barra de error que depende de neutrones que nadie midió, y el verbo que los propios autores eligieron. No descartaron la imagen de los quarks. La desfavorecieron.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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