El petróleo toca mínimos de preguerra: Ras Tanura vuelve a cargar y el mercado descuenta la paz
Saudi Aramco reactiva Ras Tanura y el WTI cae 4.6%, a su mínimo desde antes del conflicto con Irán.
TL;DR:
- El WTI cayó cerca de un 4.6% el viernes 26 de junio hasta los $68.59/barril; el Brent cedió ~5% a $71.46, acumulando una caída semanal del ~9%, la sexta consecutiva.
- Saudi Aramco reanudó la carga de crudo en su terminal de Ras Tanura por primera vez desde el 8 de marzo, según datos de transporte marítimo de LSEG: el mayor terminal de exportación del Golfo estuvo paralizado casi cuatro meses.
- Goldman Sachs proyecta un superávit global de 3.2 millones de barriles diarios en 2027, pero advierte que el alto al fuego sigue siendo frágil —un carguero fue atacado el jueves— y que los riesgos de precio están inclinados al alza en términos netos.
El precio del petróleo se desplomó el viernes 26 de junio hasta niveles previos al inicio del conflicto entre EE. UU. e Irán: el WTI cayó cerca de un 4.6%, hasta los 68.59 dólares por barril, y el Brent cedió alrededor de un 5%, para cerrar en torno a los 71.46 dólares. La semana acumuló una pérdida de aproximadamente el 9%, la sexta consecutiva. En algún punto de la jornada, ciertas referencias del crudo cayeron brevemente por debajo de los niveles registrados por última vez el 27 de febrero, según reportó el New York Times. El catalizador fue doble: la reapertura de la terminal de Ras Tanura de Saudi Aramco en el Golfo Pérsico —inactiva casi cuatro meses— y un aumento del tráfico de buques cisterna por el Estrecho de Ormuz que tocó su nivel más alto desde que estalló la guerra.
Saudi Aramco vuelve al Golfo cuatro meses después
Datos de transporte marítimo de LSEG confirmaron que el viernes Aramco cargó crudo en Ras Tanura por primera vez desde el 8 de marzo, cuando un ataque con dron forzó el cierre de la terminal. La reapertura incluyó dos buques de carga muy grande (VLCC), cada uno con capacidad para transportar dos millones de barriles, con un tercero en espera en la zona de fondeo.
Ras Tanura, en la costa del Golfo de Arabia Saudita, es uno de los mayores terminales de exportación de crudo del mundo. Sus cargamentos típicos se dirigen a mercados asiáticos —China, Japón y Corea del Sur— y europeos. Para mantenerse durante el bloqueo, Arabia Saudita desvió toda su exportación al puerto de Yanbu en el Mar Rojo, bombeando por su gasoducto Este-Oeste. Las exportaciones desde Yanbu escalaron de dos millones de barriles diarios (mbd) antes de la guerra a más de cinco millones de bpd en los primeros días de junio, y el reino además aumentó las entregas desde inventarios almacenados en el extranjero.
El costo acumulado fue enorme. La Agencia Internacional de Energía (AIE) estimó que las pérdidas de suministro para los productores del Medio Oriente superaron los 1,300 millones de barriles desde el inicio del conflicto. El flujo por el Estrecho cayó de cerca de 20 millones de bpd antes de la guerra a un promedio de apenas 2.7 millones de bpd entre marzo y mayo. Estimaciones de Bloomberg apuntan a que las exportaciones del Golfo Pérsico se han recuperado a alrededor del 75% de los niveles de preguerra, pero la normalización completa aún no está cerrada.
Goldman proyecta un superávit de 3.2M bpd y recorta el Brent a $80 para el Q4
Los mercados se movieron más rápido que las negociaciones. El 16 de junio, dos días antes de que se firmara formalmente el memorando de entendimiento entre EE. UU. e Irán, Goldman Sachs ya había publicado una revisión a la baja de sus pronósticos. El MOU del 18 de junio extendió el alto al fuego 60 días y comprometió a ambas partes a restablecer la libertad de navegación —y Goldman lo leyó como señal suficiente para adelantar un mes su supuesto de normalización de exportaciones, moviéndolo de finales de agosto a finales de julio.
Los estrategas del banco —encabezados por Daan Struyven— ajustaron sus cifras de la siguiente forma:
- Pronóstico del Brent Q4 2026: recortado de $90 a $80 por barril
- Promedio Brent 2027: de $80 a $75
- WTI Q4 2026: $75; WTI 2027: $70
- Superávit global proyectado para 2027: 3.2 millones de bpd
Adelantar ese mes equivale a una reducción de alrededor de $10 por barril en el valor razonable del crudo para el período afectado. Goldman no cierra la puerta a escenarios extremos. En el pesimista —recuperación más rápida de lo esperado, demanda más débil y mayor oferta— el Brent podría caer por debajo de $60 en 2027. En el optimista, si el Estrecho volviera a cerrarse, podría superar los $130 a finales de 2026. Para 2026 como año, el petróleo cotizó por encima de los 96 dólares por barril a principios de junio, cuando la prima de escasez estaba plenamente cargada. Lo que sucedió entre entonces y ahora es el precio de creerle a las negociaciones.
El ataque del jueves: lo que el mercado decidió ignorar
El viernes el crudo rebotó brevemente antes de reanudar su caída. La razón del rebote fue un incidente el jueves 25 de junio: dos funcionarios estadounidenses confirmaron a Reuters que Irán disparó contra un buque de carga de bandera singapurense cerca de la costa de Omán. El navío sufrió daños en el puente, sin víctimas. Las operaciones de escolta a través del Estrecho se suspendieron temporalmente tras el ataque, según informó el organismo británico UK Maritime Trade Operations (UKMTO).
Los mercados concluyeron que el comercio marítimo en general no había sido interrumpido —y siguieron cayendo. Pero hay algo que el movimiento de precios no refleja del todo: Irán no ha cedido el control operativo del Estrecho. La Autoridad del Golfo Pérsico (PGSA), el organismo creado por Teherán para gestionar el tránsito por Ormuz, dejó claro que los buques que no sigan sus rutas designadas no recibirán garantías de paso seguro ni cobertura de seguro. Funcionarios iraníes dijeron que los buques que rehúsen navegar por los corredores que Teherán establece quedan fuera de cualquier protección. En la práctica, el Estrecho sigue operando bajo la jurisdicción unilateral de Irán, incluso durante el período de tregua.
Washington suspendió las sanciones contra Teherán a partir del 23 de junio. Las conversaciones técnicas en Suiza han producido una hoja de ruta para un acuerdo final —con grupos de trabajo nucleares— pero ningún texto vinculante existe todavía. El único ancla del mercado es que el alto al fuego se mantenga y que el Estrecho permanezca abierto sin otro incidente grave.
Para México y los países latinoamericanos exportadores de crudo, la caída sostenida del Brent a niveles de preguerra no es una corrección transitoria: es una señal estructural. Los presupuestos de varios gobiernos de la región fueron diseñados con precios más altos. Si Goldman acierta y el mercado avanza hacia un superávit de más de tres millones de barriles diarios en 2027, la ecuación fiscal de los hidrocarburos no se resuelve cuando termine el conflicto. Se resuelve cuando haya un acuerdo nuclear. Y eso sigue sin estar sobre la mesa.