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Shanghái pone casi 50 millones de yuanes en una IA que usa la fusión como banco de pruebas

Force Engine cerró una ronda ángel+ de casi 50 millones de yuanes colíderada por dos brazos del capital público de Shanghái. Su motor de simulación y control se probará primero en fusión nuclear, con la mira puesta en petróleo, energía nuclear, electrónica y aeroespacial.

por Dilis Salazar
Female engineer managing multiple screens during a technology simulation in a control room.
Foto de ThisIsEngineering en Pexels

TL;DR:

  • Force Engine (Shanghai) Intelligent Technology cerró una ronda ángel+ de casi 50 millones de yuanes, alrededor de 7 millones de dólares al cambio actual.
  • La colideran el Shanghai Future Industry Fund y Shanghai Science and Technology Innovation Group, con Fudan Sci-Tech Innovation como líder adicional y Lighthouse Capital como asesor financiero exclusivo.
  • La fusión nuclear controlada es su primer escenario de validación, y el plan declarado es llevar la misma tecnología a petróleo, energía nuclear, electrónica de consumo y aeroespacial.

Force Engine (Shanghai) Intelligent Technology cerró una ronda ángel+ de casi 50 millones de yuanes, alrededor de 7 millones de dólares al cambio actual, según el anuncio difundido el 26 de agosto. La colideran dos brazos del capital público de Shanghái, el Shanghai Future Industry Fund y Shanghai Science and Technology Innovation Group, con Fudan Sci-Tech Innovation sumado como líder adicional. Su producto es un motor de simulación generativa y control inteligente para sistemas físicos complejos, y el primer escenario donde piensa demostrarlo es la fusión nuclear controlada, el problema de ingeniería que su fundador considera el más exigente disponible. La dirige Wu Tailin, físico con doctorado en el MIT y hoy profesor en la Universidad Westlake. El dinero irá al motor, a la verificación en dispositivos reales y a clientes de energía y manufactura avanzada.

El dinero público de Shanghái va por toda la cadena de la fusión

El Shanghai Future Industry Fund explicó su lógica sin rodeos en el propio anuncio: dice que seguirá construyendo una posición sistemática alrededor de toda la cadena industrial de la energía de fusión, desde el dispositivo y los materiales hasta la capa de inteligencia artificial y las aplicaciones, y que quiere atraer a Shanghái a las empresas de IA para fusión que considera escasas y de calidad.

Ese encargo tiene contexto local. La misma ciudad fue sede, un día antes de que se publicara la ronda, de la Conferencia de Energía de Fusión 2026, donde se presentaron los objetivos del reactor Huanliu-4 y la hoja de ruta del consorcio del Delta del Yangtsé para fabricar imanes superconductores de 25 teslas, según informó el diario oficial Science and Technology Daily. Entre las metas declaradas de ese reactor está demostrar el control inteligente de todo el sistema, que es exactamente el hueco al que apunta una empresa como esta.

Qué está verificado y qué sigue siendo una afirmación de parte

El anuncio detallado de la ronda circuló firmado por Lighthouse Capital, el asesor financiero exclusivo de la propia operación, en la plataforma 36Kr, que advierte que solo aloja ese tipo de textos. La segunda versión, con entrevista al fundador, es un trabajo de ChinaVenture republicado en el mismo sitio. Conviene leer las cifras técnicas con esa procedencia a la vista.

Afirmaciones técnicas del anuncio de la ronda ángel+ de Force Engine, agosto de 2026
Afirmación Quién la firma Alcance declarado
Aceleración de decenas a cientos de veces en simulación de fluidos, yacimientos y plasma Force Engine Tareas de horas o días comprimidas a segundos
Algoritmo de control generativo verificado de forma experimental en un dispositivo Force Engine El anuncio no identifica el dispositivo ni la fecha
Respuesta de control en milisegundos ante inestabilidades del plasma Un inversionista de la ronda, citado en el anuncio En entorno de simulación
Simulación de yacimiento de 10 millones de celdas desplegada en Saudi Aramco Force Engine Trabajo industrial previo del equipo fundador

El propio anuncio se apoya en dos precedentes ajenos para sostener que la IA ya entró al circuito real de la fusión: el control magnético del plasma con aprendizaje por refuerzo profundo en el dispositivo TCV y la evitación activa de inestabilidades de desgarro en el DIII-D. Ninguno de los dos es obra de la empresa.

La fusión es el examen; el negocio está en la simulación industrial

Wu Tailin se formó en la Universidad de Pekín, se doctoró en física en el MIT y trabajó después en el grupo de Jure Leskovec en Stanford. Con su director de tesis, Max Tegmark, propuso el paradigma de aprendizaje de teorías y los métodos agrupados bajo la idea del AI Physicist.

La apuesta de fondo no depende de que la fusión funcione pronto. Wu dijo a ChinaVenture que espera la comercialización de demostración de la fusión hacia 2040, un horizonte de catorce años, y que eligió ese escenario porque sus exigencias de precisión, tiempo real y seguridad obligan a construir capacidades reutilizables en otros sectores.

El argumento económico que dio es concreto: levantar un dispositivo de fusión cuesta como mínimo cientos de millones de yuanes, y los grandes se van a miles o decenas de miles de millones, así que simular mejor antes y durante la construcción ahorra dinero y acorta plazos. Sobre esa base, la empresa dice trabajar en simulación de plasma y control de configuración con institutos chinos de investigación en fusión y con empresas comerciales del sector, y planea extender la misma tecnología a la simulación multifísica de centrales nucleares, la térmica y mecánica de la electrónica de consumo y el ámbito aeroespacial.

La tesis se parece a la de otras empresas que están llevando la IA de la oficina a la planta industrial.

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Wu también reconoció que el sector sigue sin consenso. Contó que muchos inversionistas están esperando y que algunos fondos que se quedaron fuera por tiempos podrían entrar en la siguiente ronda, una descripción poco habitual en un comunicado de financiación.

Para el lector que sigue la carrera de la fusión, la señal útil es doble. Un fondo estatal chino ya está pagando por la capa de control de un reactor que todavía no existe, y el proveedor de esa capa admite que su sector aún no convence a la mayoría del capital privado.

Fuentes: 1, 2

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por Dilis Salazar

Dilis Salazar es coordinadora editorial y redactora de FomoEra. Supervisa la agenda y la revisión de contenidos para asegurar precisión, atribución, claridad y contexto.

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