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Los leones marinos de Monterey vuelven a convulsionar y en julio la anchoa ya pasaba el control

El Marine Mammal Center rescató entre 15 y 20 leones marinos enfermos en tres días en la bahía de Monterey y encontró tres muertos en Moss Landing. Los síntomas apuntan al ácido domoico, pero la organización todavía no confirma qué provocó el repunte.

por Alejandro Castillo Leone
Sea lions relaxing on a sandy beach in San Diego, California. Marine wildlife at its best.
Foto de Karam Alani en Pexels

TL;DR:

  • El Marine Mammal Center rescató entre 15 y 20 leones marinos enfermos en tres días en la bahía de Monterey y encontró tres muertos en la playa estatal de Moss Landing.
  • Los animales llegan con convulsiones, desorientación y movimientos descoordinados, el cuadro del ácido domoico, pero la organización dice que aún no tiene una explicación definitiva del repunte.
  • El 31 de julio la OEHHA de California recomendó retirar la restricción que pesaba desde el 26 de junio sobre la anchoa y la sardina de esa bahía, porque la toxina había bajado del límite federal de 20 ppm.

El Marine Mammal Center rescató entre 15 y 20 leones marinos enfermos en tres días en la bahía de Monterey, California, y advirtió que espera más. Los animales llegan con convulsiones, desorientación y movimientos descoordinados, el cuadro típico de la intoxicación por ácido domoico, la neurotoxina que producen las algas microscópicas del género Pseudo-nitzschia. En la playa estatal de Moss Landing aparecieron tres leones marinos muertos. La organización montó un punto de triaje en Castroville, traslada a los animales a su hospital de Sausalito y coordina cuadrillas en la costa, pero dice que aún no tiene una explicación definitiva del repunte y que está investigando si hay detrás una floración de algas nocivas. Cuatro semanas antes, el estado de California había recomendado retirar la restricción por esa misma toxina a la anchoa y la sardina de la bahía.

El repunte lo reportó primero KSBW, la estación del centro de California, en un despacho distribuido por CNN Newsource el 29 de agosto de 2026. Giancarlo Rulli, del Marine Mammal Center, describió el tablero donde la organización anota los avisos que entran por su línea telefónica y dijo que la mayoría de los casos del momento son leones marinos de California grandes, subadultos y adultos, afectados por ácido domoico. Ese mismo día había cuatro animales en el triaje de Castroville, un espacio que estuvo lleno la víspera y casi lleno el día anterior. Lauren Campbell, encargada del manejo de animales, describió un rango que va de movimientos atáxicos, es decir descoordinados, hasta ejemplares que llegan convulsionando desde la arena.

Un día después, ABC7 reportó que los casos ya no se concentran solo en el centro de California, sino también en el Área de la Bahía, y que al menos tres leones marinos aparecieron muertos en el condado de Monterey.

La toxina viaja dentro de la anchoa y la sardina

El ácido domoico no llega al león marino desde el agua, sino desde su comida. La Oficina de Evaluación de Riesgos a la Salud Ambiental de California (OEHHA) lo describe como una neurotoxina que se acumula de forma temporal en cangrejos, langostas, almejas y otros peces y mariscos, y que los vuelve peligrosos para humanos, mamíferos marinos y aves. En dosis bajas produce náusea, vómito y diarrea; en dosis altas, convulsiones, coma, pérdida irreversible de la memoria y muerte.

La misma agencia calcula que la toxina es responsable de la enfermedad y la muerte de miles de animales marinos en California, sobre todo leones marinos. En personas, en cambio, no hay ni un solo caso confirmado de intoxicación por ácido domoico en el estado, algo que la OEHHA matiza: los cuadros leves pueden pasar desapercibidos porque se parecen a una infección estomacal cualquiera.

El estado retiró la restricción cuatro semanas antes del repunte

La bahía de Monterey ya tuvo un episodio de ácido domoico este año. El 26 de junio de 2026, California restringió a uso exclusivo como carnada las descargas comerciales de anchoa norteña y sardina del Pacífico en la zona que va de Pigeon Point a Point Lobos, entre los condados de San Mateo, Santa Cruz y Monterey. El 31 de julio, la directora de la OEHHA, Kristina Thayer, firmó un memo dirigido al Departamento de Pesca y Vida Silvestre en el que recomendaba retirar esa restricción: los laboratorios del Departamento de Salud Pública habían medido la toxina por debajo del límite federal, fijado en 20 partes por millón para todo pescado y marisco.

Los números del memo muestran la curva. Estas son las mediciones de ácido domoico en las vísceras de los dos peces, la parte donde siempre salieron las cifras más altas:

Ácido domoico en vísceras de anchoa norteña y sardina del Pacífico, bahía de Monterey, 2026. Límite federal: 20 ppm.
Especie Fecha de muestreo Ácido domoico (ppm)
Sardina del Pacífico 5 de junio de 2026 26 y 30
Sardina del Pacífico 17 de junio de 2026 40
Sardina del Pacífico 23 de julio de 2026 menos de 2.5
Anchoa norteña 16 de junio de 2026 61, 54 y 55
Anchoa norteña 1 de julio de 2026 30 y 23
Anchoa norteña 15 de julio de 2026 7

Conviene leer esas cifras por lo que son. El límite de 20 ppm es el nivel de acción que prohíbe la distribución comercial de mariscos y pescados para consumo humano, y el memo resuelve exactamente eso: que comer anchoa y sardina de la bahía ya no representaba una amenaza significativa. No es una medición de lo que hay hoy en el agua ni una prueba sobre lo que come un león marino. Las últimas muestras que aparecen en ese documento se tomaron el 23 de julio, cinco semanas antes de que empezaran a llegar los animales convulsionando.

Nada de esto convierte el memo en la causa del repunte. El propio Marine Mammal Center evita esa conclusión: dice que investiga si detrás hay una floración de algas nocivas, no que ya lo haya confirmado.

La recomendación oficial es llamar, no acercarse

El ácido domoico ataca justo la parte del cerebro que gobierna la memoria y la conducta, y ahí está el riesgo para quien pasea por la playa.

No son ellos mismos. Los animales silvestres ya son impredecibles, y más todavía cuando tienen una toxina de algas que les afecta la memoria y la parte cognitiva de su comportamiento, y que además aumenta la conducta potencialmente impredecible.

Es Rulli explicando por qué el Marine Mammal Center pide que nadie intente ayudar al animal por su cuenta: lo correcto es reportarlo a la organización y mantener la distancia. Para el otro extremo del problema, el de la mesa, el Departamento de Salud Pública de California mantiene una línea de información sobre biotoxinas en mariscos, el 800-553-4133, donde se consultan los avisos y cierres vigentes antes de recolectar cualquier molusco en la costa.

El Marine Mammal Center dice que se prepara para más casos. La última medición pública del estado sobre la toxina en esos peces sigue siendo la de julio, así que lo que esté ocurriendo en la bahía durante agosto todavía no tiene una cifra oficial que lo describa.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Alejandro Castillo Leone

Alejandro Castillo Leone es redactor de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, negocios, finanzas y política internacional. Desde 2021 dirige un proyecto digital dedicado a la historia y la cultura.

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