TL;DR:
- ChangXin Memory Technologies (CXMT) demandó al Departamento de Defensa de EE. UU. el viernes 28 de agosto de 2026, ante la corte federal del Distrito de Columbia, para salir de la lista 1260H de empresas militares chinas.
- La compañía alega que el Pentágono publicó en febrero un aviso que la retiraba de la lista y lo deshizo ese mismo día, y que en junio la reincorporó sin explicar el cambio de posición.
- En el documento del 8 de junio, la justificación del Pentágono para CXMT ocupa una sola viñeta y cita su afiliación con dos organismos del Estado chino, sin mencionar al Ejército Popular de Liberación.
ChangXin Memory Technologies, el mayor fabricante chino de memoria DRAM, demandó al Pentágono el viernes 28 de agosto de 2026 para salir de la lista de empresas que Estados Unidos considera al servicio del ejército chino. La demanda se presentó ante la Corte de Distrito de EE. UU. para el Distrito de Columbia y nombra como demandados al Departamento de Defensa, al secretario Pete Hegseth, al subsecretario Steve Feinberg y al subsecretario adjunto de Defensa para Política de Base Industrial, Michael Cadenazzi, según reportó Reuters. La compañía, conocida como CXMT, sostiene que la decisión fue arbitraria, careció de respaldo probatorio y violó su derecho al debido proceso. El Departamento de Defensa respondió a Reuters que por política no comenta litigios pendientes o en curso. La designación no impone sanciones, pero desde el 30 de junio impide al Pentágono firmar, renovar o extender contratos con las empresas listadas.
El aviso de febrero salió y se retiró el mismo día
El Departamento de Defensa designó a CXMT como empresa militar china en enero de 2025, durante la administración de Joe Biden. Según la demanda, la compañía pasó más de un año entregando información al Pentágono para pelear esa clasificación y pedir su retiro.
En febrero de 2026 pareció funcionar. El Pentágono publicó un aviso que sacaba a CXMT de la lista y lo retiró horas después, el mismo día. El despacho WilmerHale, que analizó el expediente para sus clientes, describió aquella publicación como una versión sustancialmente similar de la lista actualizada, borrada de inmediato y sin explicación.
La versión definitiva llegó el 8 de junio y ahí CXMT seguía dentro. La empresa sostiene en su demanda que ninguna de esas determinaciones se apoya en el expediente fáctico, en la ley aplicable ni en un razonamiento explicado, y le dijo a Reuters que arrastra daño reputacional y comercial desde enero de 2025.
El Pentágono cita al ministerio de Industria, no al Ejército
La lista publicada el 8 de junio no es un listado seco de nombres: explica, entidad por entidad, por qué cada compañía califica. La entrada de CXMT ocupa una sola viñeta. Dice que la empresa está afiliada de forma directa con el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT) y de forma indirecta con ese mismo ministerio y con la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales del Consejo de Estado (SASAC).
Ahí termina la justificación pública. El texto no menciona al Ejército Popular de Liberación ni califica a CXMT como contribuyente a la fusión militar-civil de la base industrial de defensa china, la segunda causal que sí aparece en las fichas de Alibaba, BYD, BOE o DJI. El documento también aclara quién firma: la determinación corresponde al subsecretario de Defensa, hoy Steve Feinberg, uno de los demandados.
Eso no vuelve ilegal la designación. La Sección 1260H define "empresa militar china" de forma amplia y alcanza a quien esté afiliado con determinados organismos militares, de seguridad y de otro tipo del gobierno chino, o a quien haya sido identificado como contribuyente a la fusión militar-civil, según explicó WilmerHale. El pleito se juega justo en ese hueco: CXMT afirma en su demanda que "no está afiliada con el ejército chino" y que sus chips DRAM se diseñan, fabrican y venden para uso civil y comercial.
CXMT no fue la única memoria china atrapada en el vaivén. La versión de febrero también había dejado fuera a Yangtze Memory Technologies (YMTC), la otra gran fabricante del país, y la lista de junio mantuvo a las dos. Su matriz busca hasta 4,900 millones de dólares en una de las mayores OPI del STAR Market, como contamos hace unos días.

Desde el 30 de junio, la lista dejó de ser solo reputacional
Durante años, el efecto principal de aparecer en la lista 1260H fue el señalamiento: empujaba a las empresas estadounidenses a decidir si querían seguir tratando con una compañía marcada, aunque la relación fuera legal. La legislación posterior cambió eso, según el análisis de WilmerHale.
La Sección 805 de la ley de autorización de defensa del año fiscal 2024 prohíbe al Pentágono firmar, renovar o extender contratos de bienes, servicios o tecnología con una entidad de la lista o con una entidad bajo su control. Ese bloqueo entró en vigor el 30 de junio de 2026. Un segundo tramo, que alcanza compras que incluyan bienes o servicios producidos por una empresa listada, arranca el 30 de junio de 2027.
Hay una tercera capa que ya mostró dientes. El Departamento tampoco puede contratar con compañías que empleen cabilderos al servicio de una empresa de la lista, y ese detalle es el que hasta ahora ha movido a los tribunales.

Alibaba abrió la vía judicial y solo ganó en los márgenes
CXMT no es la primera en litigar. Alibaba demandó al gobierno estadounidense en junio y WuXi AppTec hizo lo propio ese mismo mes. Reuters recuerda además que Xiaomi logró salir de una lista estadounidense en 2021 tras acudir a una corte.
El precedente más reciente es bastante más modesto. El 5 de julio de 2026, la jueza federal Eumi K. Lee ordenó al Pentágono no tratar a Alibaba como empresa militar china para efectos de la regla de cabildeo, hasta que resuelva la moción de la compañía o hasta 60 días después de una audiencia, lo que ocurra primero, según reportó Bloomberg. La orden no sacó a Alibaba de la lista ni tocó el fondo del asunto.
El terreno tampoco es parejo. WilmerHale apuntó el 12 de junio que, hasta esa fecha, el Departamento había defendido con éxito el uso de la autoridad 1260H bajo la Ley de Procedimiento Administrativo, un estándar que los tribunales aplican con deferencia hacia las agencias federales.
Mientras el caso avanza, CXMT sigue en la lista y las restricciones de contratación siguen vigentes. La compañía, cuyos ingresos crecieron 874% en el primer semestre de 2026 según Reuters, quiere entrar al mercado estadounidense en el largo plazo, y esa aspiración pasa ahora por una corte de Washington.