TL;DR:
- Un equipo del Servicio Forestal de Estados Unidos y de Oregon State University escuchó 2.1 millones de horas de bosque y confirmó cantos de búho manchado del norte en 261 de 1,027 celdas muestreadas; los del búho barrado aparecieron en 891.
- No hubo una sola detección de búho manchado en las Cascadas de Washington al norte de la latitud de Seattle, y el estudio sitúa a Washington y a la costa de Oregon en el umbral de extinción funcional o por debajo.
- Los autores citan tres salidas: retirar búhos barrados, conservar el bosque de anidación y criar en cautiverio. La primera espera el fallo de una jueza federal y la tercera solo existe en Canadá, con 30 aves.
El búho manchado del norte (Strix occidentalis caurina) ya cruzó el umbral de extinción funcional en amplias zonas del noroeste del Pacífico estadounidense, y en otras está a punto de cruzarlo. Es la conclusión de un estudio dirigido por el Servicio Forestal de Estados Unidos y el Departamento de Pesca, Vida Silvestre y Ciencias de la Conservación de Oregon State University, publicado en la revista Ecological Applications y difundido por la universidad el 24 de agosto de 2026. El equipo sembró grabadoras autónomas en más de 38,000 millas cuadradas de bosque federal de Oregon, Washington y el noroeste de California, juntó 2.1 millones de horas de audio entre febrero y septiembre de 2023 y las pasó por una red neuronal. Confirmó cantos de búho manchado en 261 de las 1,027 celdas muestreadas. Los del búho barrado, su competidor llegado del este, aparecieron en 891.
PNW-Cnet clasifica espectrogramas de 12 segundos entre 135 clases de sonido
La red neuronal que hizo el trabajo tiene nombre y ficha técnica. El modelo es PNW-Cnet v5, una red neuronal convolucional creada para identificar vocalizaciones de fauna del noroeste del Pacífico. El artículo detalla que se entrenó con más de 824,000 ejemplos etiquetados repartidos en 135 clases de sonido, entre ellas los distintos tipos de canto del búho manchado y del búho barrado, otras especies del bosque y ruido humano. Trabaja sobre espectrogramas generados a partir de fragmentos de 12 segundos.
Ese detalle explica en qué unidad están las cifras del hallazgo. Lo que se contó fueron fragmentos de audio, no individuos ni nidos: 34,341 clips clasificados como búho manchado frente a 279,439 de búho barrado, algo más de ocho veces. Las grabadoras, cuatro por celda, se dejaron entre seis y ocho semanas y registraban unas diez horas diarias concentradas alrededor del amanecer y el atardecer, cuando estos búhos son más ruidosos.

El mapa se invierte de norte a sur
En el norte del rango el búho manchado casi no aparece y el barrado está en todas partes. En el extremo sur ocurre justo lo contrario. Lesmeister sostiene que hallazgos como este permiten enfocar la conservación en áreas geográficas concretas, y el desglose regional que publicó Oregon State es el que dibuja ese mapa: porcentaje de celdas con detección confirmada de cada especie.
| Región | Búho manchado del norte | Búho barrado |
|---|---|---|
| Washington y costa de Oregon | 13% a 17% | 100% en la costa de Oregon y 94% en la costa de Washington y las Cascadas occidentales |
| Montañas Klamath (Oregon y California) | 44% | 72% |
| Costa de California | 91% | 45% |
El punto más extremo del gradiente está en las Cascadas de Washington, donde al norte de la latitud de Seattle no hubo una sola detección de búho manchado en toda la temporada.
La cifra que sostiene la etiqueta es también la peor detectada
La etiqueta descansa en un número muy concreto. El estudio llama cercanas a la extinción funcional a las zonas donde la ocupación por parejas, es decir, la probabilidad de que una celda tenga macho y hembra a la vez, cae por debajo de 0.20, un umbral que los autores toman de un trabajo de demografía y viabilidad de 1996. En el artículo aclaran que no hicieron un análisis formal de probabilidad de extinción y que su lectura se apoya en modelación comparativa y evidencia empírica para señalar dónde urge actuar. El término tampoco figura en la ley estadounidense de especies en peligro, que distingue entre amenazada y en peligro.
El matiz pesa porque la ocupación por parejas es justo la variable que el sistema capta peor. El resumen del trabajo lo dice sin rodeos: la probabilidad de detectar una pareja fue baja en casi todas las regiones, sobre todo por hembras que pasan desapercibidas, y solo sube con más esfuerzo de muestreo. De ahí sale una recomendación operativa de los propios autores. Si una decisión de manejo exige alta certeza de que hay macho y hembra, el camino es alargar las campañas de grabación.
El muestreo trae una segunda advertencia. Las 1,027 celdas fueron un sorteo del 3% del hábitat federal disponible, y el audio es de 2023. Damon Lesmeister, biólogo del Servicio Forestal y profesor por cortesía en Oregon State, señaló que el monitoreo siguió después de ese periodo y que los resultados preliminares apuntan en la misma dirección. Sobre el fondo del asunto fue tajante: la extinción funcional "no es algo que vaya a pasar en el futuro; ya pasó".
Las tres salidas que citan los autores ya están en marcha y ninguna es rápida
El artículo enumera tres líneas de manejo: retirar búhos barrados de forma dirigida, conservar el bosque estructuralmente complejo donde anida el manchado y llevar ejemplares a cría en cautiverio.
La primera es la más avanzada y la más disputada. El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos adoptó el 28 de agosto de 2024 su Estrategia de Manejo del Búho Barrado. La propia agencia describe la aplicación como voluntaria, condicionada a los recursos disponibles y limitada a áreas elegidas junto con los administradores de tierras, y subraya que no autoriza cacería pública. Friends of Animals y Animal Wellness Action la impugnaron en tribunales. Según el reporte de la audiencia de Courthouse News Service, la jueza federal Adrienne Nelson escuchó los alegatos en Portland el 3 de junio de 2026 y anunció que tomaría el caso bajo estudio; ahí el gobierno sostuvo que la estrategia, aplicada por completo durante 30 años, retiraría el 28% de los búhos barrados dentro del hábitat del manchado y cerca del 0.4% de su población nacional.
La agencia defiende la medida con su propio experimento previo, en el que el retiro redujo poblaciones de búho barrado y mejoró la supervivencia del manchado hasta frenar la caída de largo plazo dentro de las zonas tratadas. Un metaanálisis que la misma agencia cita halló descensos anuales de entre 2% y 9% en las once áreas de estudio, con la presencia del barrado como el factor que más pesa sobre supervivencia y reclutamiento.
La tercera salida existe en un solo lugar del mundo. En Langley, Columbia Británica, el gobierno provincial mantiene el único programa de cría en cautiverio de búho manchado: 30 aves, 19 machos y 11 hembras, tres de ellas traídas desde Estados Unidos. Las primeras tres liberaciones ocurrieron en el verano de 2022. La provincia protegió además unas 325,000 hectáreas, suficientes en teoría para 125 parejas reproductoras, y retiró o reubicó más de 150 búhos barrados entre 2007 y 2021.
Estados Unidos catalogó al búho manchado del norte como amenazado en junio de 1990, y en diciembre de 2020 el Servicio de Pesca y Vida Silvestre concluyó que ya merecía la categoría de en peligro, aunque aplazó el cambio por otras prioridades. Treinta y seis años después de aquella primera protección, la fotografía más completa que existe de la especie cabe en 261 celdas de 1,027.