TL;DR:
- El Departamento de Comercio de EE. UU. redacta una regla para extender los controles de exportación al acceso remoto a chips de inteligencia artificial, según The Information.
- El borrador apuntaría a Tailandia y Singapur, y podría llegar en septiembre a los grupos de la industria para recoger comentarios.
- Un abogado especializado advierte que Comercio no puede hacer cumplir hoy una norma de acceso remoto; la ley que le daría esa autoridad pasó la Cámara en enero y sigue en un comité del Senado.
El Departamento de Comercio de Estados Unidos trabaja en una regla que extendería los controles de exportación al acceso remoto, es decir, al permiso para que una empresa china use desde China los chips de inteligencia artificial instalados en centros de datos de otros países. Lo reportó The Information y lo recogió Tom's Hardware el 28 de agosto de 2026. El borrador apunta a Tailandia y Singapur, dos destinos que no cargan con las mismas restricciones que China, y el departamento podría compartirlo con los grupos de la industria desde septiembre para recoger comentarios. Nada está aprobado todavía. La objeción de fondo tampoco es menor, porque abogados de comercio internacional dudan de que la agencia tenga autoridad legal para regular algo que nunca cruza una aduana.
Por qué alquilar cómputo se escapa de los controles
Los controles vigentes descansan sobre todo en las reglas de 2022, que le restringen a China los chips de IA más avanzados y también herramientas de fabricación como las máquinas de litografía EUV. Todas esas normas se escribieron alrededor de un objeto que se mueve, un servidor que sale de una aduana y entra en otra.
El alquiler de capacidad rompe ese esquema. El chip puede quedarse en un centro de datos de Bangkok, en manos de un operador autorizado, mientras el cliente se conecta desde China por la red. No hay embarque ni pedimento. La Oficina de Industria y Seguridad (BIS), la agencia de Comercio que administra el régimen, históricamente no ha regulado de forma amplia el acceso remoto a la funcionalidad de los productos controlados, según el despacho Baker McKenzie. En 2025 sí publicó una guía que advertía que dar acceso a circuitos de cómputo avanzado para entrenar modelos de IA puede activar requisitos de licencia por las cláusulas generales de la parte 744 del reglamento cuando el destino es China o Macao. Una guía, sin embargo, no es una norma.
ByteDance, Alibaba y Tencent habrían accedido de forma remota a cómputo con chips de Nvidia en instalaciones de Tailandia, Malasia y Japón, según reportó CNBC en agosto.
Mientras tanto, el frente físico sigue activo. En julio, Taiwán detuvo a un empleado de Nvidia por presunta falsificación de documentos y, a finales de agosto, la fiscalía taiwanesa acusó formalmente a nueve personas por el contrabando de servidores de Supermicro hacia China.
Un modelo chino aceleró la discusión
Uno de los motores del borrador es Kimi K3, el modelo abierto de la china Moonshot AI, según The Information. El 22 de julio de 2026, Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, publicó en X que la administración tenía información de que Moonshot destiló Fable, de Anthropic, para desarrollar K3, y que la empresa accedió a servidores con chips GB300 de Nvidia en Tailandia.
Son señalamientos de un funcionario, no hechos probados en un procedimiento. Moonshot rechazó las acusaciones de destilación por medio de su director de negocios empresariales, Huang Zhenxin, en declaraciones a medios estatales chinos recogidas por CNN.
Los abogados dudan de que Comercio pueda hacerla cumplir
Un abogado del despacho Baker McKenzie dijo a The Information que se acepta de manera generalizada que el Departamento de Comercio no puede hacer cumplir una regulación sobre acceso remoto, porque su tradición regulatoria es el transporte de bienes físicos. La objeción no mata el borrador, pero anticipa dónde se pelearía apenas entre en vigor.
Comercio tiene otra vía menos vistosa. Puede apretar por el lado del conoce a tu cliente, las verificaciones que obligan a un proveedor a identificar quién está detrás de una cuenta. La administración de Joe Biden dejó esa herramienta lista a principios de 2025 con la Foundry Due Diligence Rule, y la administración de Donald Trump avisó que no la aplicaría.
El desorden regulatorio tampoco ayuda. La AI Diffusion Rule de la era Biden sigue formalmente vigente aunque Comercio dijo que no la hará cumplir mientras tanto, y una estructura de licencias por niveles que el propio departamento anunció quedó revocada poco más de una semana después por el rechazo de la industria estadounidense de IA. Legisladores de la Cámara han pedido a la administración que aplique los controles que Biden dejó firmados.

El Congreso ya aprobó a medias la autoridad que falta
La pieza que le daría a Comercio esa autoridad existe y tiene número. La Remote Access Security Act (H.R. 2683) pasó la Cámara de Representantes el 12 de enero de 2026 con amplio respaldo bipartidista. Modifica la Export Control Reform Act de 2018 para incorporar el concepto de acceso remoto, definido como el acceso de una persona extranjera a un producto sujeto al reglamento de exportaciones a través de una conexión de red, incluida internet o un servicio en la nube, desde un lugar distinto de donde el producto está físicamente, siempre que el secretario de Comercio determine que su uso puede suponer un riesgo serio para la seguridad nacional o la política exterior.
Desde entonces la iniciativa espera en el Comité de Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos del Senado, y a mediados de agosto esa cámara seguía sin actuar, de acuerdo con Quartz. Baker McKenzie apuntó en enero que el respaldo bipartidista podría permitirle avanzar por consentimiento unánime en lugar del trámite ordinario.
El siguiente paso verificable llega en septiembre, cuando Comercio podría poner el borrador frente a los grupos de la industria. Hasta que eso ocurra, y sobreviva a los tribunales, la regla escrita sigue apuntando a los chips que cruzan una frontera y no a quién se conecta a ellos desde el otro lado del mundo.