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Marcelo Ebrard llama a los aranceles el mayor reto del siglo: México promedia 3.4%

Marcelo Ebrard calificó el proteccionismo de Estados Unidos como el mayor reto de México en lo que va del siglo. El país promedia un arancel efectivo de 3.4%, pero la próxima disputa estará en las reglas de origen del T-MEC.

por Dilis Salazar
Top view of neatly arranged cargo containers in a shipping port, highlighting logistics and global trade.
Foto de RDNE Stock project en Pexels

TL;DR:

  • Marcelo Ebrard calificó los aranceles y el proteccionismo de Estados Unidos como el mayor reto de México en lo que va del siglo.
  • El secretario de Economía afirmó que México mantiene un arancel efectivo promedio de 3.4%, pero esa cifra no es la tarifa de cada producto.
  • Ebrard prevé que en 2027 la disputa se concentrará en las reglas de origen y en cuánto valor tecnológico puede producir México.

Marcelo Ebrard calificó los aranceles y el giro proteccionista de Estados Unidos como el mayor reto que México ha enfrentado en lo que va del siglo. Durante la Quinta Reunión Plenaria de Morena en la Cámara de Diputados del domingo 30 de agosto de 2026, el secretario de Economía sostuvo que el país conserva una ventaja con un arancel efectivo promedio de 3.4%, pero advirtió que mantenerla dependerá cada vez más de las reglas de origen del T-MEC y de la capacidad nacional para desarrollar tecnología, en lugar de limitarse al ensamblaje.

“México enfrenta el reto más grande en lo que va del siglo. Nunca habíamos tenido un reto de ese tamaño, y México ha salido avante”, afirmó Ebrard.

La Cámara de Diputados transmitió la plenaria completa en su canal oficial:

El 3.4% es un promedio, no una tarifa para cada producto

Ebrard presentó el 3.4% de arancel efectivo promedio como prueba de que México conserva una posición preferente frente a otros socios comerciales de Estados Unidos. Una tasa efectiva combina el peso de los aranceles pagados sobre el valor comerciado; no significa que cada bien mexicano entre al mercado estadounidense con una tarifa de 3.4%.

Los productos que cumplen las condiciones del T-MEC pueden recibir trato preferencial, mientras sectores y mercancías concretas quedan sujetos a gravámenes distintos. Por eso, un promedio bajo puede convivir con tarifas mucho más altas en determinadas industrias. En la cobertura consultada de la plenaria no se publicó el desglose ni el periodo empleado por la Secretaría de Economía para calcular ese 3.4%.

El objetivo inmediato del Gobierno mexicano, según Ebrard, es conservar esa ventaja mientras avanza la revisión del tratado y evitar que Washington añada nuevas barreras. Estados Unidos es el principal mercado de las exportaciones mexicanas, de modo que incluso un cambio limitado a ciertos productos puede mover decisiones de inversión, costos y cadenas de suministro.

En 2027, el conflicto pasa a las reglas de origen

Ebrard anticipó que en 2027 el centro de la discusión comercial dejará de ser únicamente cuánto arancel se cobra y pasará a las reglas de origen. Estas normas determinan qué proporción de un producto y de sus componentes debe fabricarse en México, Estados Unidos o Canadá para recibir los beneficios del T-MEC.

El cambio importa porque una regla más estricta puede dejar fuera del trato preferencial a un producto ensamblado en México si una parte demasiado grande de sus insumos procede de Asia. El sector automotriz está entre los focos de la negociación, junto con el acero, el aluminio, la seguridad económica y el fortalecimiento de las cadenas regionales.

La presión ya venía creciendo. En julio de 2026, la revisión del T-MEC dejó las reglas de origen, los compromisos laborales y los ambientales entre los asuntos que podrían prolongarse hasta 2027, mientras Washington vinculaba el diálogo comercial con otras áreas de la relación bilateral.

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Ebrard ve una oportunidad dentro de esa presión: si Estados Unidos reduce su dependencia de Asia en electrónica y semiconductores, parte de la producción podría trasladarse a Norteamérica. Para México, el beneficio dependería de atraer no solo plantas de ensamble, sino también componentes, conocimiento y propiedad intelectual.

La defensa frente a Asia deja una caída de 23.2% en importaciones

Durante la misma plenaria, Ebrard presentó los primeros resultados de la reforma mexicana que ajustó los aranceles de 1,463 fracciones de importación procedentes de China y otros países asiáticos. La medida entró en vigor el 1 de enero de 2026 con el objetivo declarado de proteger cerca de 350,000 empleos en industrias expuestas a mercancía extranjera.

Según las cifras expuestas por el secretario, entre enero y mayo de 2026 las importaciones incluidas en esas fracciones cayeron 23.2% frente al mismo periodo de 2025. Las procedentes de China bajaron 28%.

Esos porcentajes describen la caída de los flujos de importación. No demuestran por sí solos cuántos empleos se conservaron ni cuánto se recuperó la producción nacional. Sí muestran la escala de la política de protección que México aplica dentro de su mercado mientras busca mantener un acceso preferencial a Estados Unidos.

El reto de fondo es producir más tecnología en México

Ebrard vinculó la discusión arancelaria con una brecha más profunda. De acuerdo con las cifras que presentó, solo 9% de las patentes tramitadas en México durante 2026 correspondió a innovaciones nacionales. También sostuvo que, por cada patente concedida en México, China otorgó 800 y Estados Unidos 270.

Su argumento es que el país no puede depender únicamente del ensamblaje y la manufactura cuando una parte creciente del valor se concentra en inteligencia artificial, robótica y propiedad intelectual. Los aranceles pueden frenar importaciones y las reglas de origen pueden atraer cadenas productivas, pero ninguna de las dos herramientas garantiza que la tecnología se desarrolle en México.

El reto descrito por Ebrard tiene dos tiempos: conservar en 2026 el promedio efectivo de 3.4% y negociar los gravámenes sectoriales; para 2027, acreditar más contenido regional y producir más tecnología propia. Si las reglas se endurecen, el volumen exportado no bastará: el origen de los componentes y el valor creado dentro de México decidirán cuánto del trato preferencial logra conservar el país.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Dilis Salazar

Dilis Salazar es coordinadora editorial y redactora de FomoEra. Supervisa la agenda y la revisión de contenidos para asegurar precisión, atribución, claridad y contexto.

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