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Plutón lleva 20 años de planeta enano y el arreglo a la definición ni siquiera se votó

El 24 de agosto de 2006 la Unión Astronómica Internacional aprobó su primera definición de planeta y dejó fuera a Plutón. Dos décadas después ese texto no cubre a los más de 6,000 exoplanetas confirmados y la propuesta que buscaba corregirlo no llegó a votarse en 2024.

por Patricia Rodriguez
An artistic representation of the solar system showing planets orbiting the sun.
Foto de Zelch Csaba en Pexels

TL;DR:

  • La Unión Astronómica Internacional aprobó su definición de planeta el 24 de agosto de 2006 en Praga y el texto sigue vigente sin un solo cambio.
  • Esa definición menciona al Sol, de modo que deja fuera a los más de 6,000 exoplanetas confirmados, y nunca cuantificó qué significa despejar la vecindad de la órbita.
  • La propuesta de Margot, Gladman y Yang para corregirla llegó a las comisiones de la UAI en 2024 y no alcanzó la votación; la siguiente Asamblea General es del 10 al 19 de agosto de 2027 en Roma.

La Unión Astronómica Internacional aprobó su primera definición formal de planeta el 24 de agosto de 2006, en Praga, y con ese mismo texto sacó a Plutón de la lista. Veinte años después la definición no ha cambiado y arrastra dos huecos conocidos: menciona explícitamente al Sol, así que no cubre a los más de 6,000 exoplanetas ya confirmados, y su criterio decisivo, haber despejado la vecindad de la órbita, nunca se tradujo a un número. La propuesta más completa para corregir las dos cosas, publicada en julio de 2024 por Jean-Luc Margot, de la UCLA, junto con Brett Gladman y Tony Yang, recorrió las comisiones de la UAI y no llegó a votarse en la Asamblea General de Ciudad del Cabo. La próxima oportunidad formal está agendada para agosto de 2027, en Roma.

El criterio que sacó a Plutón lo escribieron dos uruguayos

El borrador que la UAI llevó a Praga era más generoso: conservaba a Plutón y sumaba a Ceres y a Caronte al club de los planetas. La versión que terminó aprobándose salió de una contrapropuesta de Julio Ángel Fernández y Gonzalo Tancredi, ambos de la Universidad de la República, en Montevideo. Su idea era reservar la palabra "planeta" para los cuerpos que hubieran despejado su vecindad de planetesimales y llamar "planetoides" al resto. La UAI adoptó el fondo del planteo uruguayo y le cambió el nombre a la categoría: quedó como planeta enano.

Tancredi lo resumió años después en una entrevista con el medio uruguayo El Observador: la clasificación de 2006 fue plasmar en una definición lo que la comunidad científica había aprendido en dos o tres décadas de estudio. También reconoció que la decisión seguía siendo muy discutida.

La definición habla del Sol y por eso deja fuera a 6,000 exoplanetas

El texto de 2006 pide tres cosas para que un cuerpo sea planeta:

  • Orbitar alrededor del Sol.
  • Tener masa suficiente para que su propia gravedad lo redondee, lo que los astrónomos llaman equilibrio hidrostático.
  • Haber despejado la vecindad alrededor de su órbita.

El primer punto es el que envejeció peor. Al nombrar al Sol, la definición no dice nada sobre los planetas que giran alrededor de otras estrellas, y para 2026 el catálogo ya supera los 6,000. La UAI parchó ese flanco en 2018 con una definición de trabajo aparte para exoplanetas, con límites de masa propios, pero nunca unificó los dos textos.

El tercer punto arrastra un problema distinto: no tiene número. Ravi Kumar Kopparapu, científico planetario del Centro Goddard de la NASA, lo planteó a National Geographic con un ejemplo incómodo: ni la Tierra ni Júpiter han despejado del todo sus órbitas, porque ambos comparten espacio con enjambres de asteroides. Si el criterio se aplica al pie de la letra, se lleva por delante a media lista.

La propuesta para arreglarla no llegó a la votación de 2024

En julio de 2024, Margot, Gladman y Yang publicaron en The Planetary Science Journal un intento de cerrar las dos grietas a la vez. Su trabajo parte de un diagnóstico directo: la definición vigente es vaga y excluye a los exoplanetas. La solución que proponen es un criterio de dominancia dinámica calculable, con un tiempo de despeje que sirve para cualquier cuerpo central, sea una estrella, una enana marrón o un remanente estelar. Aplicado al sistema solar, separa a Mercurio y a Júpiter de Plutón y Eris sin discusión, y a Plutón lo deja donde está.

El expediente de lo que pasó después está publicado en el sitio de Margot en la UCLA. Presentaron el borrador de resolución a la Comisión F2 en diciembre de 2023 y lo reenviaron corregido en febrero de 2024. El 7 de febrero de 2024, la presidenta de la División F, Maria Antonietta Barucci, respondió que la división no estaba de acuerdo con la forma de la resolución y que no podía llevarla a la asamblea; proponía discutirla primero en el Division Day de Ciudad del Cabo y votarla solo después de alcanzar consenso. La persona designada para impulsar esa discusión fue Gonzalo Tancredi, el mismo astrónomo uruguayo que redactó el criterio de 2006.

El 1 de marzo de 2024, la presidenta de la UAI, Debra Elmegreen, cerró el asunto con una frase corta: "El Comité Ejecutivo no recibió la resolución". Nunca hubo votación. Margot y sus colegas todavía no deciden si vuelven a presentarla para la Asamblea General de Roma, programada del 10 al 19 de agosto de 2027.

A stunning observatory under a clear, starry night sky, perfect for astronomy enthusiasts.
Imagen ilustrativa de un observatorio astronómico; no corresponde a las instalaciones citadas en esta nota · Foto de K en Pexels

Un objeto con masa de Júpiter que nadie sabe cómo llamar

Mientras el vocabulario sigue congelado, los telescopios encuentran cosas que no encajan en ninguna casilla. El 22 de julio de 2026, Nature publicó la detección de un objeto que orbita a CD-35 2722 B, una enana marrón que a su vez gira alrededor de una estrella. El trabajo lo encabeza Kevin Hoy, del Instituto de Estudios Astrofísicos de la Universidad Diego Portales, en Santiago, con Alice Zurlo y un equipo repartido entre Chile, Italia y Alemania. Midieron velocidad radial sobre espectros del instrumento CRIRES+ del Very Large Telescope, en el norte chileno.

El objeto tiene una masa mínima de unas 0.9 masas de Júpiter y un periodo cercano a los 170 días. El paper reconoce el problema de frente: el término exosatélite carece de definición formal, y no está claro si algo así puede llamarse exoluna. Hoy contó a National Geographic que en una conferencia de exoplanetas en Portugal encuestó a poco más de cien astrónomos: alrededor del 5 % lo llamó luna, un 20 % lo llamó planeta y cerca del 60 % se quedó con exosatélite. Es la ausencia de definición convertida en resultado de una encuesta.

En Washington quieren opinar, pero la decisión no es de la NASA

El aniversario llega con un empujón político desde Estados Unidos. El 28 de abril de 2026, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, compareció ante el Comité de Apropiaciones del Senado por el presupuesto de la agencia para 2027. Al cierre de la audiencia, el senador republicano Jerry Moran le preguntó por Plutón. "Senador, estoy muy en el bando de 'hagamos que Plutón vuelva a ser planeta'", respondió Isaacman, y añadió que la NASA prepara documentos para llevar una posición a la comunidad científica.

La agencia puede escalar la conversación y nada más. Quien define y nombra los objetos celestes es la UAI, no la NASA ni la Casa Blanca. Y la presión externa tiene un efecto que sus impulsores no parecen calcular: en IFLScience, el divulgador Stephen Luntz señaló que este tipo de campañas puede endurecer la postura de los astrónomos en lugar de ablandarla.

El otro flanco es científico. Mike Brown, el astrónomo de Caltech que descubrió Eris en 2005 y desencadenó la crisis, firmó el 24 de agosto de 2026 una columna de opinión en Scientific American con una advertencia de coherencia: si se elimina la parte dinámica de la definición para salvar a Plutón, entran también la Luna, cuatro satélites de Júpiter, siete de Saturno, cinco de Urano, uno de Neptuno y hasta doscientos objetos del cinturón de Kuiper. Brown, que descubrió siete de esos cuerpos lejanos, escribe que se convertiría en el mayor descubridor de planetas de la historia y que preferiría no serlo.

Del otro lado hay astrónomos que aceptarían ese precio. Paul Byrne, científico planetario de la Universidad de Washington en San Luis, dijo a Space.com que Plutón sí es un planeta y que los demás enanos también deberían serlo, y que la disputa de etiquetas terminó estorbando la divulgación: en sus charlas públicas la gente pregunta por la degradación y no por los glaciares de nitrógeno.

El calendario, mientras tanto, no depende de ninguna de las dos posturas. Las asambleas de la UAI se celebran cada tres años y la próxima es la de Roma, en agosto de 2027. Hasta entonces, la definición que degradó a Plutón sigue siendo la única oficial, y sigue sin decir qué hacer con un objeto del tamaño de Júpiter que orbita una enana marrón a 73 años luz.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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