TL;DR:
- La NSF anunció el 25 de agosto de 2026 más de 290 millones de dólares para ocho Quantum Leap Challenge Institutes, con horizonte de cinco años: tres de creación nueva y cinco renovaciones.
- Siete institutos reciben 37.5 millones de dólares cada uno. El octavo, MARQUIS, dirigido desde Princeton, recibe 27.9 millones.
- El dinero alcanza a 36 universidades en 19 estados, con laboratorios del Departamento de Energía, el NIST y más de 30 empresas como socios.
La Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos anunció el 25 de agosto de 2026 un reparto de más de 290 millones de dólares entre ocho institutos de investigación cuántica, con programas de cinco años. Tres son de creación nueva y cinco son renovaciones del programa Quantum Leap Challenge Institutes, que la agencia puso en marcha en 2020 al amparo de la Ley de Iniciativa Cuántica Nacional de 2018. Siete de esos centros reciben 37.5 millones de dólares cada uno, según los anuncios de las universidades que los encabezan. El octavo, dirigido desde Princeton, recibe 27.9 millones, cifra que la propia universidad atribuye a la agencia. Esa diferencia de 9.6 millones es justo lo que separa el total anunciado de los 300 millones que habrían salido de ocho cheques idénticos.
Siete premios de 37.5 millones y uno de 27.9
La NSF no publicó el desglose. En su anuncio se limitó a decir que cada instituto recibirá entre unos 28 y 37 millones de dólares a cinco años, y describió los ocho centros sin ponerles precio. El monto de cada uno apareció por separado, en los comunicados de las universidades que los encabezan.
Puestos uno junto a otro, esos comunicados dibujan un reparto con un solo desnivel. La Universidad de Colorado en Boulder cifró en 37.5 millones la renovación de Q-SEnSE, su centro de sensado y metrología. La Escuela de Ingeniería Samueli de UCLA reportó 37.5 millones en cada uno de los dos institutos donde participa: el que encabeza Harvard, con UCLA y el MIT como colíderes, y el que dirige Berkeley. El Chicago Quantum Exchange usó la misma cifra para QuBBE y HQAN, e Ingeniería de Yale para PRACTIQAL. Duke, que codirige el instituto de Maryland, describió ese premio como un apoyo a cinco años que se espera totalice 37.5 millones y que entra en vigor el 1 de septiembre. Princeton, en cambio, publicó 27.9 millones.
Estos son los ocho, con su estatus y el monto que anunció cada institución.
| Instituto y sede | Estatus | Monto a cinco años (millones de dólares) |
|---|---|---|
| Q-SEnSE (Colorado Boulder) | Renovación, creado en 2020 | 37.5 |
| CIQC (UC Berkeley) | Renovación, creado en 2020 | 37.5 |
| HQAN (Illinois Urbana-Champaign) | Renovación, creado en 2020 | 37.5 |
| QuBBE (Universidad de Chicago) | Renovación, creado en 2021 | 37.5 |
| RQS (Universidad de Maryland) | Renovación, creado en 2021 | 37.5 |
| FTQSAA (Harvard, con UCLA y MIT) | Nuevo | 37.5 |
| PRACTIQAL (Yale) | Nuevo | 37.5 |
| MARQUIS (Princeton) | Nuevo | 27.9 |
La suma da 290.4 millones de dólares, que encaja con el "más de 290 millones" del anuncio y con el rango de 28 a 37 millones por instituto que la agencia describió. Con ocho premios iguales, el programa habría costado 300.
La NSF calcula que los ocho institutos financian a investigadores de 36 instituciones de educación superior en 19 estados. Entre los colaboradores federales enumera varios laboratorios nacionales del Departamento de Energía, el NIST y el Departamento de Guerra. Más de 30 empresas estadounidenses figuran como socias, y una parte del dinero está etiquetada para formación: prácticas, escuelas de verano, programas para maestros de primaria y secundaria y convenios con colegios comunitarios.
El presupuesto más chico va al componente que no cambia desde hace más de 25 años
MARQUIS, el instituto que recibe menos dinero, es el único de los ocho dedicado por completo a una pieza física concreta: la unión Josephson, el sándwich de tres capas metálicas con un óxido de unos pocos átomos de grosor que está debajo de prácticamente todos los qubits superconductores en uso. Casi todas esas uniones se hacen hoy con aluminio y óxido de aluminio, el mismo método de los primeros qubits superconductores de hace más de dos décadas y media.
Nathalie de Leon, profesora de ingeniería eléctrica e informática en Princeton y directora del nuevo centro, dijo que toda la comunidad viene trabajando con "esencialmente la misma tecnología de materiales" desde hace alrededor de un cuarto de siglo. Funciona para prototipos y sistemas pequeños. Para máquinas de escala científicamente útil, según ella, hay que rehacer los elementos más básicos.
Michel Devoret, que demostró por primera vez cómo funcionan estos dispositivos y ganó el Nobel de Física de 2025, ha llamado "cementerio" de ideas al esfuerzo de décadas por mejorar los qubits superconductores. Devoret, profesor en UC Santa Bárbara y científico jefe de Google Quantum AI, figura como investigador senior del instituto.

El consorcio reúne dos docenas de laboratorios en nueve instituciones: Princeton, Cornell, MIT, UC Santa Bárbara, Stanford, Dartmouth, NY Creates, Michigan State y la Universidad de Iowa. Valla Fatemi, físico de Cornell y subdirector del centro, explicó que la barrera es lo bastante alta como para necesitar una estructura de ese tamaño. En el consejo asesor hay empresas que fabrican o equipan: Google Quantum AI, NVIDIA, Applied Materials, Oxford Instruments, Bluefors, KU Leuven/Imec y el Laboratorio Lincoln del MIT.
Las renovaciones traen más dinero en menos años
Los cinco institutos que ya existían cobran bastante más que la primera vez. Q-SEnSE arrancó en Boulder en 2020 con 25 millones de dólares, según su propia universidad, y ahora recibe 37.5. El instituto de simulación cuántica de Maryland, creado en 2021 con otros 25 millones, llega a la misma cifra.
Berkeley permite medir el cambio con las dos variables a la vista. Según UCLA, que participa en el centro, CIQC se creó en 2020 con un premio inicial de 32 millones de dólares repartidos en siete años, unos 4.6 millones anuales. La renovación son 37.5 millones en cinco, es decir 7.5 al año. El gasto anual del mismo instituto sube alrededor de 64% mientras su horizonte se acorta dos años.
Lo que no aparece en ninguna de las ocho descripciones que publicó la NSF es una fecha. La computadora cuántica útil sigue sin calendario público, mientras los plazos comprometidos por escrito en el sector son los de la migración criptográfica.

El calendario del gasto sí empezó: el premio del instituto de Maryland entra en vigor el 1 de septiembre, según Duke, y los ocho programas corren cinco años. Dentro de ese plazo, 27.9 de los 290.4 millones están destinados a cambiar el material de una pieza que la industria fabrica igual desde hace más de 25 años.