TL;DR:
- El actuario Arturo Erdely afirma que los metadatos de cada examen en línea, es decir el día de aplicación, el tiempo invertido y la forma de responder, podrían señalar de manera individual a quienes cometieron irregularidades.
- Su modelo estima que 9 de cada 10 aceptados en Medicina caen en el componente atípico; con el corte real de 117 aciertos que exigió la carrera este año, la proporción sube a 98.2%.
- La Comisión Técnica ofreció su recomendación esta misma semana, con las inscripciones detenidas y el inicio de clases previsto para el 10 de agosto.
La UNAM guarda en sus servidores el único dato capaz de señalar aspirante por aspirante quién cometió irregularidades en el examen de admisión: la huella digital que dejó cada prueba aplicada por internet. Lo planteó Arturo Erdely, actuario y profesor de tiempo completo de la FES Acatlán, en entrevista con el programa Horizonte H de Heraldo Televisión. Erdely, cuyo análisis estadístico alimentó buena parte del debate de las últimas dos semanas, aclaró de entrada que su propio modelo no llega hasta ahí: detecta el bulto, no las caras. La distinción pesa justo ahora, porque la Comisión Técnica que revisa el proceso ofreció una recomendación esta misma semana y de esa capacidad de identificación depende que la salida sea quirúrgica o masiva.
Cada examen presentado en línea deja un registro técnico que no es público. Qué día lo contestó el aspirante, cuánto tiempo tardó, en qué orden fue respondiendo. Esa capa la tiene la Universidad y nadie más, y es la que, según el académico, permitiría aislar un conglomerado concreto de sustentantes detrás de la anomalía, incluido el posible uso de inteligencia artificial.
"Existe una huella digital con mucha información que seguramente se intentará analizar", explicó Arturo Erdely.
El contraste con lo que se ha discutido en público es grande. Todo el escándalo se ha alimentado de los datos agregados que publica la Dirección General de Administración Escolar (DGAE): cuántos aspirantes obtuvieron cuántos aciertos. Esa base sirve para demostrar que la distribución de 2026 rompe con la de los cinco años anteriores, pero no permite señalar a una sola persona.
Dos jorobas donde antes había una sola curva
Entre 2021 y 2025, las calificaciones del concurso de selección dibujaban una sola curva, con el grueso de los aspirantes entre 40 y 50 aciertos. En 2026 apareció una segunda concentración, esta vez de puntajes altos. Erdely construyó un modelo de mezcla, la herramienta que se usa cuando se sospecha que dos poblaciones distintas quedaron revueltas en un mismo conjunto de datos, y estimó qué porción de los resultados sigue el patrón histórico y cuál no.
Los números de la carrera más disputada de la Universidad:
- Con el umbral promedio de aceptación, alrededor de 103 aciertos, cerca de 91% de los aceptados en Medicina pertenecería al componente atípico.
- Con el corte real que exigió Médico Cirujano en Ciudad Universitaria este ciclo, 117 aciertos, la estimación sube a 98.2%, según el análisis que publicó Excélsior.
- De los 13,668 sustentantes de esa carrera, 2,818 obtuvieron 106 aciertos o más, es decir 20.6% del total.

La aritmética de un examen focalizado
Si la investigación técnica no logra identificar a los responsables uno por uno, Erdely planteó una salida intermedia: repetir la prueba de forma presencial solo para quienes rebasaron los 106 aciertos. En Medicina serían 2,818 aspirantes en lugar de los 13,668 que la presentaron.
Dentro de ese grupo, su modelo calcula que unos 2,625 corresponden al componente atípico, alrededor de 93.14%, y que los 193 restantes se comportan como en años anteriores. Ese detalle es el que sostiene la propuesta: 193 alcanzan de sobra para cubrir los 176 lugares de Médico Cirujano en la Facultad de Medicina de Ciudad Universitaria.
El umbral de 106 no es una frontera de culpabilidad, y el académico lo subrayó. Es el punto donde el modelo concentra suficientes casos de los dos grupos como para que valga la pena volver a evaluar. Reprobar por decreto a quienes están ahí por mérito propio, advirtió, sería un error.
Ahí aparece el nudo jurídico, que amarra todo lo demás. Sin identificación individual, convocar únicamente a los sospechosos abre la puerta a señalamientos de discriminación y a impugnaciones. Por eso Erdely insiste en que cualquier medida tendrá que pasar cuatro filtros a la vez: el estadístico, el administrativo, el operativo y el legal. En el otro extremo está la opción gruesa, citar a más de 150 mil jóvenes a una aplicación presencial en cuestión de días, un operativo cuya viabilidad logística y presupuestal el propio académico puso en duda ante UnoTV.
La composición de la comisión adelanta por dónde va la revisión
El rector Leonardo Lomelí Vanegas instaló el órgano el lunes 27 de julio, le entregó el informe técnico elaborado por las áreas responsables del proceso y le dio libertad para pedir cualquier información y llamar a comparecer a los funcionarios que considere necesarios.
"No podemos permitir que el acceso a la Universidad se vea afectado", dijo Lomelí ante los integrantes de la Comisión.
Los 16 nombres explican bastante de lo que sigue. La preside Eduardo Bárzana García, exsecretario general de la UNAM. Adentro están Héctor Benítez Pérez, director general de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación, la dependencia que administra la infraestructura donde viven esos registros; dos actuarios, Ruth Selene Fuentes García, doctora en probabilidad y estadística, y Ramsés Humberto Mena Chávez, director del IIMAS; Lucía Guadalupe Monroy Cazorla, que fue directora general adjunta de los Exámenes de Ingreso en el Ceneval; Pablo Pruneda Gross, abogado y titular del Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial de la Universidad; y Elisa Speckman Guerra, presidenta del Comité Universitario de Ética. Estadística, logs, psicometría y derecho, en el mismo salón.
Territorium Life pide audiencia y apunta a la repetición de reactivos
Territorium Life, la empresa dueña de la plataforma con la que se aplicó el examen, envió una carta a Bárzana para pedir una audiencia y presentar su evidencia técnica, académica y operativa. Su planteamiento distingue dos seguridades que suelen confundirse. La tecnológica cubre la verificación de identidad, la disponibilidad del sistema, la supervisión y la detección de conductas atípicas. La académica cubre el diseño de la prueba: versiones equivalentes, aleatorización de los reactivos y control de qué preguntas ve cada grupo y cada horario.
Su argumento apunta a un mecanismo distinto del que domina la conversación pública. Aunque la plataforma opere sin fallas, sostiene la compañía, la repetición de reactivos entre aplicaciones representa un riesgo si no existe una estrategia académica que lo acompañe, algo que considera ajeno a la infraestructura tecnológica. Traducido al escenario práctico: si las mismas preguntas circularon entre jornadas, subir el puntaje no requiere inteligencia artificial, basta con haber visto el examen antes. La UNAM no ha responsabilizado a la empresa ni ha confirmado si la recibirá.
La cronología también mueve la lectura. El 4 de junio, con el concurso todavía en curso, la Universidad reportó 1,117 accesos bloqueados durante los dos primeros fines de semana por inconsistencias y patrones de comportamiento atípicos. El 3 de julio presentó una denuncia penal, anunciada el día 6, contra personas y empresas que vendieron servicios fraudulentos a las familias, y en ese mismo comunicado informó que 158,712 aspirantes presentaron la prueba y que la plataforma con IA detectó intentos de suplantación de identidad. Los resultados salieron el 17 de julio, con 21,962 lugares asignados por concurso y 28,151 por pase reglamentado. El 24 la UNAM congeló los trámites. El sistema de vigilancia sí detectó y sí actuó; lo que no atrapó, aparentemente, fue lo que produjo la segunda joroba.
Preguntas rápidas sobre el examen de admisión de la UNAM
¿La UNAM va a repetir el examen de admisión 2026?
No hay una decisión tomada. La Comisión Técnica ofreció emitir su recomendación esta semana y el rector Leonardo Lomelí dijo que ninguna opción está descartada. La Universidad desmintió además las versiones virales sobre una reposición total de la prueba. Los resultados publicados el 17 de julio siguen vigentes.
¿Qué es la huella digital de un examen en línea?
Es el registro técnico que la plataforma guarda de cada aplicación: fecha en que se presentó, tiempo invertido y forma de responder. No es información pública y solo la tiene la Universidad. Según el actuario Arturo Erdely, es la vía para pasar de un patrón estadístico a personas concretas.
¿Qué pasa con mi lugar si ya fui aceptado en la UNAM?
La UNAM no ha retirado los resultados ni cancelado asignaciones. La entrega de documentos y las inscripciones están suspendidas desde el 24 de julio, hasta que la Comisión concluya su revisión. Quienes ingresaron por pase reglamentado conservan lugar y carrera. La ruta oficial son los avisos de la DGAE y la Gaceta UNAM.
Mientras la discusión sigue entre el modelo y los metadatos, hay 21,962 lugares asignados que nadie ha retirado y un calendario que aprieta: las inscripciones estaban previstas del 3 al 7 de agosto y las clases arrancan el 10. Cada día que tarda la recomendación es un día menos para ejecutar lo que se recomiende.