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Van cinco entregas de archivos ovni y un libro avisa que el riesgo no son los extraterrestres

Adam Kirsch, editor sénior de The Atlantic, publicó We Want to Believe el 25 de agosto, mientras EE. UU. acumula cinco entregas de archivos UAP. Su argumento es que el problema no es si hay naves, sino qué le pasa a la confianza pública cuando todo se explica por un encubrimiento.

por Alejandro Castillo Leone
A serene landscape of desert dunes with a clear night sky full of stars, showcasing nature's vast emptiness.
Foto de Marek Piwnicki en Pexels

TL;DR:

  • Adam Kirsch, editor sénior de The Atlantic, publicó el 25 de agosto de 2026 "We Want to Believe", 128 páginas de Columbia Global Reports sobre cómo los ovnis entraron al debate serio.
  • El libro sale mientras el Departamento de Guerra de EE. UU. suma cinco entregas de archivos UAP desde el 8 de mayo, sin que el material publicado acredite un contacto extraterrestre.
  • Kirsch sostiene que el daño no está en creer en naves, sino en trasladar esa misma desconfianza a terrenos donde equivocarse sí tiene consecuencias, como la salud pública.

Adam Kirsch, editor sénior de The Atlantic, publicó el 25 de agosto de 2026 "We Want to Believe: How Aliens Went Mainstream and Why It Matters", un ensayo de 128 páginas de Columbia Global Reports que no intenta demostrar si existen naves extraterrestres, sino explicar por qué tanta gente quiere que existan. El libro sale en el momento en que el gobierno de Estados Unidos ha abierto más archivos sobre fenómenos anómalos no identificados que nunca. El Departamento de Guerra publicó el 7 de agosto su quinta entrega en el portal WAR.GOV/UFO y avisó que seguirán llegando más. La tesis de Kirsch incomoda a los dos bandos, porque el peligro que identifica no son los extraterrestres, sino el reflejo de dar por hecho que las autoridades siempre esconden algo.

2017 no cambió la evidencia, cambió la pregunta

Kirsch fecha su interés en 2017, cuando la prensa estadounidense reportó los videos del Pentágono y el programa que recogía informes de ovnis. "El tratamiento de los ovnis en los medios masivos cambió de forma bastante brusca", dijo a Cybernews. Lo que se movió no fue la evidencia física, sino la pregunta que se hacía el público: dejó de discutirse si esos objetos existen y pasó a discutirse cuánto sabe el gobierno y no dice.

Ese desplazamiento tiene un costo, y el propio libro lo formula con ironía religiosa. "Igual que el mesías, la revelación siempre va con retraso", escribe Kirsch sobre el disclosure, esa apertura total de archivos que la comunidad ovni lleva décadas esperando.

El Pentágono lleva cinco entregas y ninguna prueba de contacto

Trump anunció en febrero de 2026 que ordenaría liberar los expedientes. El 8 de mayo, el Departamento de Guerra abrió WAR.GOV/UFO con la primera tanda del programa PURSUE, siglas en inglés del sistema presidencial para desellar y reportar encuentros con UAP. La quinta llegó el 7 de agosto, en un comunicado del portavoz del Pentágono, Sean Parnell, que confirmó que el archivo seguirá creciendo por entregas.

En julio, según reportó Fox News, Trump instruyó al Departamento de Guerra y a la comunidad de inteligencia a levantar los acuerdos de confidencialidad de exempleados y excontratistas para que pudieran declarar ante la AARO o ante PURSUE. Funcionarios de la administración precisaron que la medida no desclasifica nada por sí sola y que solo abre un canal oficial. NBC News revisó los primeros archivos y reportó que no indican que el gobierno estadounidense haya tenido interacción alguna con seres de otros planetas.

Close-up view of a stack of various papers and documents on a desk surface.
Imagen ilustrativa. El archivo público de PURSUE reúne documentos, videos e imágenes de casos sin resolver · Foto de cottonbro studio en Pexels

Testimonio y evidencia no son lo mismo

La distinción central del libro separa dos cosas que el debate ovni suele mezclar. Un relato personal, por sincero y detallado que sea, es testimonio, y el testimonio, escribe Kirsch, solo puede persuadir o no persuadir. Que quien habla sea un piloto militar o un exfuncionario vuelve la historia más convincente, pero no establece qué se vio.

Kirsch tampoco despacha a los testigos con desprecio. Su libro sostiene que pocas cosas resultan tan ofensivas como que a alguien le digan que se equivoca sobre su propia experiencia, y aun así insiste en separar la experiencia de la explicación. Sobre los relatos de pilotos como David Fravor y Ryan Graves, señala un patrón que le parece revelador: cuando la cámara registra algo, la persona no lo ve, y cuando la persona ve algo, la cámara no lo capta. Su lectura es directa. No hay nada que fotografiar.

De ahí saca el criterio que aplica a todo el asunto, tomado del argumento de David Hume sobre los milagros. No hace falta probar que el milagro no ocurrió, basta con mostrar que es más probable que alguien se haya equivocado. "Siempre será más probable que alguien se equivocara sobre lo que vio", dijo a Space.com.

Donde la desconfianza sí cobra facturas

El tramo más incómodo del libro no habla de naves. Kirsch describe la creencia en el encubrimiento ovni como una versión barata de una sospecha mucho más cara: la de que las autoridades ocultan sistemáticamente la verdad. Creer o no en los ovnis no altera las probabilidades de que a nadie lo abduzcan, explicó a Cybernews, mientras que creer o no en las vacunas sí altera las probabilidades de enfermarse. El mismo reflejo, aplicado a la medicina o a una emergencia sanitaria, deja de ser inofensivo.

El autor no cierra la puerta a lo que la ciencia no alcanza. Dijo a Cybernews que hay zonas de la realidad que solo se capturan por vías no científicas, religiosas o espirituales. Pero cuando la afirmación es que un objeto físico atraviesa la atmósfera, el estándar vuelve a ser físico.

Cinco entregas después, lo que el archivo público estadounidense contiene son casos sin resolver, no una prueba. Esa distancia entre lo que el gobierno abre y lo que aparece dentro es, según Kirsch, el terreno donde crece la desconfianza que de verdad le preocupa.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Alejandro Castillo Leone

Alejandro Castillo Leone es redactor de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, negocios, finanzas y política internacional. Desde 2021 dirige un proyecto digital dedicado a la historia y la cultura.

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