TL;DR:
- La campaña de 2026 recuperó al menos 24 fósiles humanos en el nivel TD6 de Gran Dolina, entre ellos un fragmento de hueso temporal del cráneo, tres dientes, un cúbito, vértebras y falanges.
- Los análisis preliminares sitúan entre 12 y 15 los individuos representados en ese nivel, de los cuales entre dos y seis serían adultos de unos 27 a 30 años.
- La cantidad de fauna consumida en el mismo nivel aleja la hipótesis del hambre; el equipo maneja el enfrentamiento entre grupos rivales y lo presenta como especulación.
La campaña de excavaciones de 2026 en la sierra de Atapuerca, en Burgos, recuperó al menos 24 fósiles humanos nuevos de Homo antecessor en el nivel TD6 de Gran Dolina, y varios pertenecen a individuos adultos con marcas de corte en los huesos. Ese detalle desmonta el retrato que se había asentado durante tres décadas: hasta ahora, casi todos los restos canibalizados del yacimiento eran de niños y adolescentes, y de ahí venía la lectura de que las víctimas eran sobre todo las más jóvenes. El Proyecto Atapuerca presentó el balance de su 49ª campaña el miércoles 22 de julio de 2026 en los propios yacimientos, tras más de un mes de trabajo con la participación de más de 300 investigadores repartidos en tres turnos. Las cifras que dio el equipo son preliminares y ellos mismos pidieron esperar a los estudios en curso.
Tres dientes elevaron la cuenta a 15 personas en el Estrato Aurora
El inventario de esta campaña incluye un fragmento de hueso temporal del cráneo, vértebras cervicales y lumbares, falanges de manos y pies, tres dientes, un cúbito y fragmentos de tibia, fémur y húmero. Varios conservan las señales del procesamiento de los cuerpos: cortes, fracturas, machacamientos y fileteados para llegar a la médula ósea.
Los dientes fueron la pieza decisiva. Permitieron reconocer a un individuo adulto que no estaba en el registro y elevar de forma provisional a entre 12 y 15 el número de personas representadas en TD6.2, el nivel bautizado como Estrato Aurora. Los primeros análisis apuntan a que entre dos y seis de esas personas fueron adultos de mediana edad, de unos 27 a 30 años.
El equipo tardó 31 campañas ininterrumpidas de excavación en extensión en volver a ese nivel. Bastó limpiar la superficie para que aparecieran cuatro restos humanos en muy poco tiempo, y eso que los trabajos solo alcanzaron una parte del tramo superior del depósito. Andreu Ollé, codirector del Proyecto Atapuerca e investigador del IPHES-CERCA, describió el trabajo en el comunicado del instituto como «un rompecabezas al que todavía le faltan muchas piezas» (traducción propia).
Conviene fijar las cifras, porque las versiones no coinciden. Discover Magazine situó el total del yacimiento entre 13 y 15 individuos y habló de al menos seis fósiles adultos añadidos; Vice escribió que de los 13 documentados la mitad eran adultos. Ninguna de las dos coincide con lo que se dijo en Atapuerca, donde se hablaba de 12 a 15 personas en TD6.2 y de dos a seis adultos entre ellas.
Había rinoceronte y caballo en el mismo nivel, así que el hambre no cuadra
Junto a los huesos humanos apareció una colección amplia de herramientas de piedra en sílex, cuarcita, arenisca y cuarzo, además de restos de hiena, castor, ciervo, bóvidos, caballo y rinoceronte. Esa abundancia de comida disponible es la que descarta, en principio, que el canibalismo respondiera a una hambruna.

La hipótesis que maneja el equipo es otra: enfrentamientos entre grupos que competían por el territorio y sus recursos, con la voluntad de eliminar a los miembros del grupo rival. Los investigadores subrayaron que esa interpretación sigue siendo especulativa. La diferencia importa, porque un grupo que se come a sus vecinos por conflicto territorial cuenta una historia social muy distinta de la de un grupo que lo hace por inanición.
¿Qué es Homo antecessor?
Es una especie humana extinta definida en 1997 a partir de los fósiles del nivel TD6 de Gran Dolina, en Atapuerca. Vivió en Europa hace unos 850,000 años y hoy se considera un grupo cercano a la raíz evolutiva común de neandertales y humanos modernos, según el CENIEH.
Los primeros cráneos adultos medidos capa por capa se parecen a los nuestros
Mientras la campaña sacaba fósiles nuevos, otro equipo publicaba en Journal of Human Evolution el primer análisis cuantitativo del grosor craneal de la especie. Son fósiles distintos de los de este verano: tres fragmentos parietales ya recuperados en Gran Dolina, identificados como ATD6-115, ATD6-128 y ATD6-401, y los tres de individuos adultos. Hasta ahora, el único parietal de H. antecessor estudiado en detalle lo había descrito Emiliano Bruner con sus colegas en 2017, y pertenecía a un juvenil.
El trabajo, difundido por el CENIEH a principios de agosto, usó microtomografía computarizada para medir por separado las tres capas del hueso craneal. El grosor total de estos adultos cae dentro del rango de los humanos actuales y de los neandertales, y queda claramente por debajo del de Homo erectus. La díploe, el tejido esponjoso interior, resultó la capa más gruesa en todos los casos, entre el 41% y el 50% del total. La proporción entre las otras dos se aparta: tabla externa más delgada y tabla interna más gruesa que en neandertales y humanos modernos.
La investigación forma parte de la tesis doctoral de Rafael Gallareto-Sande, investigador predoctoral del CENIEH, dirigida por María Martinón-Torres, Emiliano Bruner y Palmira Saladié. El propio autor puso el freno: «la muestra disponible es todavía limitada y fragmentada», y cualquier fragmento nuevo puede matizar el resultado. De ahí que los adultos que salieron en julio valgan doble.
Arsuaga presentó esta campaña como codirector por última vez
La rueda de prensa tuvo un componente que la cobertura internacional no recogió. Juan Luis Arsuaga anunció que era la última vez que asistía al balance anual desde la mesa de codirección, aunque seguirá vinculado al proyecto y al Museo de la Evolución Humana. Comparó la campaña anual con una «Copa del Mundo científica y social» y atribuyó los resultados a la unidad entre instituciones, equipos científicos, Fundación Atapuerca, medios y ciudadanía.
«Atapuerca somos todos los que estamos aquí y los que estamos allí».
Juan Luis Arsuaga, codirector saliente del Proyecto Atapuerca
Con esa despedida se completa el relevo generacional al frente del proyecto, según El Debate: José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell dejaron la codirección en 2024 al jubilarse, y ahora la tercera generación queda formada por María Martinón-Torres, Alfonso Benito, Marina Mosquera, Andreu Ollé, José Miguel Carretero e Ignacio Martínez. El mismo medio precisa que Arsuaga continuará como director científico del Museo de la Evolución Humana de Burgos.
El equipo solo excavó una parte del tramo superior del Estrato Aurora, así que el depósito sigue casi entero por debajo. Cada fósil adulto que salga de ahí mueve dos cosas a la vez: el recuento de personas de TD6.2 y el retrato anatómico de una especie que, después de treinta años de excavación, se conoce sobre todo por sus niños.