Estados Unidos no deja de dar de qué hablar, ya que parece que las labores del Gobierno de Trump tiene más que ver con lo que pasa en otros países que dentro del suyo. Ahora, han anunciado que detuvieron un ciberataque en masa por parte de China, que aplicaron un nuevo sistema que pese a ser descubierto indica que en China ya van un paso adelante.
El ataque cibernético fue calificado como ciberespionaje chino, y fue identificado por el propio FBI, que se encargaron de desmantelarlo. Esto ha sido tomado de dos maneras por parte de la prensa e investigadores especializados: que lo anunciado es real, y que todo se trata de una especie de propaganda de Estados Unidos contra China, con fines de descalificación y justificación de futuras acciones en su contra.

FBI desmantela red de ciberespionaje de China
El Departamento de Justicia de Estados Unidos y el FBI, anunciaron de manera conjunta el desmantelamiento de una red respaldada por China de ciberespionaje.
La red fue identificada como liderada por el grupo QTFY, que se encarga de brindar servicios de ciberespionaje, ciberataques y hackeo a China, en específico al Ministerio de Seguridad de China y al Ejército Popular de Liberación.
Este grupo de hackers, por decirle se alguna manera, crearon e instalaron dos dominios complementarios denominados “QScan” y “QTRouter”, que se encargan de redirigir a plataformas de hackeo. Todo funcionaba de la menor manera, hasta que fueron identificados por el FBI.

La forma en la que funcionaba hacia que se ocultara el origen del ataque, haciendo posible la infiltración en instituciones importantes del Gobierno de Estados Unidos, donde se cuentan a la NASA, la Reserva Federal, el Departamento de Justicia, el Senado y los Institutos Nacionales de Salud. Todos fueron afectados por el grupo QTFY.
“Los ciberdelincuentes patrocinados por China serán detenidos y procesados. Garantizaremos la seguridad del pueblo estadounidense y usaremos todas las herramientas a nuestro alcance para cumplir esa promesa“. Declaró Todd Blanche, Fiscal General de Estados Unidos.
De acuerdo a lo informado, los dominios complementarios creados e instalados por el grupo QTFY, llamados “QScan” y “QTRouter”, en conjunto eran ideales para el ciberespionaje. El “QScan” tenía la tarea de escanear e infectar miles de dispositivos por medio de internet, incluyendo cualquier dispositivo que use internet, por ejemplo, un refrigerador, o un foco inteligente. Pero también incluían cámaras de seguridad, e incluso routers domésticos.

Tras terminada esta tarea, llegaba el turno del “QTRouter”, el cual se encargaba de ocultar el origen del ataque cibernético. De esta forma, aun siendo identificado el hackeo, la labor de dar con los causantes era sumamente complicada.

De esta forma, los hackers trabajando para China, según lo informado por el FBI y Departamento de Justicia de Estados Unidos, atacaron a la NASA y el Senado, entre otras instituciones, haciendo parecer que el ciberataque venía desde alguna parte dentro de Estados Unidos, y a veces otros países, pero jamás China.
Tras un trabajo arduo, las autoridades estadounidenses pudieron dar con el origen del problema y deshabilitar la red con todos sus componentes, haciendo que tanto “QScan” como “QTRoutee” ya no funcionen.