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Google, condenado en Suecia a pagar 14.300 millones de coronas a PriceRunner, de Klarna, por abuso antimonopolio

Un tribunal sueco condena a Google a pagar a PriceRunner, de Klarna, por favorecer ilegalmente su propio comparador

por Dilis Salazar
Google, condenado en Suecia a pagar 14.300 millones de coronas a PriceRunner, de Klarna, por abuso antimonopolio
Photo by Pawel Czerwinski / Unsplash

TL;DR:

  • El Tribunal de Patentes y Mercado de Estocolmo ordenó a Google indemnizar a PriceRunner por favorecer su propio comparador de compras en las búsquedas.
  • La condena base es de 14.300 millones de coronas suecas (unos 1.300 millones de euros); Klarna la valora, con intereses, en cerca de 1.970 millones de dólares.
  • Google adelantó que estudia apelar y las acciones de Klarna subieron 11,5% antes de la apertura del mercado en Nueva York.

El Tribunal de Patentes y Mercado de Estocolmo condenó este miércoles 1 de julio de 2026 a Google a pagar 14.300 millones de coronas suecas —unos 1.300 millones de euros— a PriceRunner, el comparador de precios que pertenece a la fintech sueca Klarna. El tribunal concluyó que Google favoreció de forma ilegal a su propio servicio de comparación de compras en los resultados de búsqueda y que con ello perjudicó a PriceRunner durante años. Klarna, que cotiza en Nueva York como KLAR, valoró la cifra, ya con intereses, en cerca de 1.970 millones de dólares (unos 1.700 millones de euros) y celebró la decisión. Google no la comparte y anticipó que analiza apelar. Es una de las mayores indemnizaciones de este tipo dictadas en Suecia y el nuevo capítulo de la larga batalla antimonopolio que la compañía libra en Europa por su dominio en las búsquedas.

La cifra que dictó el tribunal no es la misma que gritan los titulares

Los números bailan según el medio, y conviene ordenarlos. La sentencia fija una indemnización de 14.300 millones de coronas suecas, equivalentes a unos 1.300 millones de euros. Esa es la cantidad que decidió el tribunal. Klarna, en su comunicado a inversionistas, sumó los intereses acumulados y elevó el cálculo a cerca de 1.970 millones de dólares, el número que casi todas las coberturas tradujeron como "casi 2.000 millones".

Hay un tercer dato que pone la victoria en perspectiva. PriceRunner reclamaba alrededor de 80.000 millones de coronas —unos 7.200 millones de euros—, así que el tribunal le dio la razón en el fondo del asunto pero recortó la cuenta a una fracción de lo pedido. Google quedó como responsable; la factura, muy por debajo de lo que esperaba el demandante.

Klarna festejó el resultado. Dan Greaves, su responsable de comunicación y políticas, lo enmarcó como una señal para todo el comercio digital:

"Cuando los mercados funcionan bien, todos ganan. Los consumidores obtienen mayor calidad a menor costo, las empresas se concentran en servir a sus clientes en lugar de defender su posición, y la sociedad sale beneficiada. Este fallo respalda un mercado más sano y competitivo para la forma en que las personas comparan productos y servicios, y eso es bueno para cualquiera que compre."

El fallo se apoya en una condena europea que Google ya había perdido

Nada de esto sale de la nada. En 2017, la Comisión Europea multó a Google con 2.420 millones de euros al concluir que había abusado de su posición dominante en las búsquedas para dar una ventaja ilegal a su propio comparador de compras. El máximo tribunal de la Unión Europea confirmó esa decisión en 2024.

Sobre esa base, PriceRunner —comprado por Klarna en 2022— presentó su demanda por daños en Estocolmo ese mismo año. Su argumento: durante más de una década, Google lo empujó hacia abajo en los resultados y le drenó tráfico y negocio. El caso sueco no reabre la culpa, que ya estaba probada en Europa; la traduce en dinero para un competidor concreto. Ahí está lo relevante. Un tribunal nacional convirtió una infracción antimonopolio europea en una indemnización privada de miles de millones, un camino que otros rivales de las grandes plataformas miran con atención.

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Photo by CardMapr.nl / Unsplash

Google no se da por vencido y defiende sus cambios de 2017

Google rechaza la sentencia y ya mira a la siguiente instancia. A través de Mathilde Méchin, su responsable de comunicación de políticas para Europa, la compañía respondió:

"No estamos de acuerdo con la decisión del tribunal; la estamos revisando y consideraremos nuestras opciones legales. Los cambios que hicimos a los anuncios de shopping en 2017 están funcionando con éxito y generan crecimiento y empleo para cientos de servicios de comparación de precios que operan más de 1.500 sitios web en toda Europa."

La empresa negó la demanda desde el inicio y sostiene que los ajustes aplicados a sus anuncios de compras en 2017 cumplieron con lo que exigía Bruselas. Cualquier condena puede apelarse, de modo que la cifra final está lejos de ser definitiva. Y aunque la sentencia se mantenga, lo que Klarna termine cobrando será menor: habrá que descontar impuestos, la parte del fondo que financió el litigio y la de los antiguos accionistas de PriceRunner.

El mercado, aun así, leyó la noticia en clave positiva para la fintech. Las acciones de Klarna subieron 11,5% en las operaciones previas a la apertura en Nueva York.

Más allá del monto, la sentencia deja un precedente incómodo para Google: en Europa, las viejas condenas antimonopolio empiezan a tener un costo directo, pagadero a los competidores que dicen haber salido perjudicados. Para quien compara precios antes de comprar —y para las plataformas que viven de ese tráfico—, el mensaje del tribunal sueco es sencillo: jugar con los resultados de búsqueda puede terminar saliendo caro.

Fuentes: 1, 2

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por Dilis Salazar

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