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La energía oscura sobrevivió a su obituario, pero quien lo escribió no se retracta

Un equipo británico mostró que el estudio que dio por muerta la aceleración del universo omitió una corrección estándar. El grupo surcoreano respondió el 14 de agosto que mantiene sus conclusiones y que tiene un segundo trabajo aceptado.

por Dilis Salazar
A breathtaking view of the Milky Way galaxy under a starry night sky.
Foto de Bruna Finelli en Pexels

TL;DR:

  • El 14 de agosto de 2026, los autores de la refutación británica contaron su versión del caso y el equipo surcoreano respondió que no se retracta.
  • Southampton señala dos fallas: el estudio de 2025 omitió la corrección estándar por masa de la galaxia y trató la edad de la galaxia como si fuera la de la estrella que explotó.
  • El mismo número de la revista publicó una carta de un tercer equipo que sí aplicó la corrección cuestionada y concluyó que el universo desacelera.

La disputa sobre si el universo sigue acelerándose no se cerró con la refutación que un equipo de la Universidad de Southampton publicó en junio. El 14 de agosto de 2026, dos de sus autores, Phil Wiseman y Mark Sullivan, contaron el caso en The Conversation, y en ese mismo texto los investigadores surcoreanos a los que responden dejaron claro que no piensan retractarse: Junhyuk Son y Hyejeon Cho, de la Universidad Yonsei de Seúl, dijeron que siguen viendo el efecto y que tienen un segundo estudio aceptado por la misma revista. El pleito pesa porque el trabajo original de Yonsei no discutía un detalle técnico, sino la evidencia que sostiene una de las conclusiones centrales de la cosmología y que llevó al Nobel de Física de 2011: que la expansión del cosmos se acelera y que algo llamado energía oscura la empuja.

Dos problemas, según el equipo de Southampton

El artículo británico, "Still accelerating", salió en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society el 10 de junio de 2026. Lo firman 17 autores, entre ellos Adam Riess y Brian Schmidt, dos de los tres galardonados con aquel Nobel. Responde al trabajo que Son y sus colegas publicaron en 2025 y que atribuía al brillo de las supernovas una evolución con el tiempo cósmico tan fuerte que implicaba una energía oscura en rápido cambio, una expansión que ya estaría frenándose y una tensión de 9 sigmas con el modelo estándar.

Las supernovas tipo Ia sirven de regla porque estallan casi siempre con el mismo brillo real. Casi. Después de las correcciones habituales queda un residuo conocido: las que explotan en galaxias masivas salen entre 0.05 y 0.1 magnitudes más brillantes que las de galaxias pequeñas. Nadie sabe por qué, pero el ajuste se aplica desde hace años y se conoce como escalón de masa.

La primera objeción es que el estudio de 2025 no lo aplicó. Cuando Southampton lo reincorporó a los mismos datos, la relación entre el brillo de la supernova y la edad de la galaxia anfitriona se desinfló: de una pendiente de -0.030 magnitudes por cada mil millones de años pasó a -0.007, por debajo de 1 sigma, o sea indistinguible de cero.

La segunda objeción es conceptual. El trabajo surcoreano usó la edad de la galaxia como si fuera la edad de la estrella que estalló dentro de ella. No son lo mismo. Una galaxia antigua conserva bolsas de estrellas jóvenes, y la mayoría de estas explosiones proviene de progenitoras jóvenes en cualquier época del universo. Con ese supuesto, calcula Southampton, la diferencia de edad entre las supernovas cercanas y las lejanas quedó inflada por un factor de entre tres y cinco.

A stunning observatory under a clear, starry night sky, perfect for astronomy enthusiasts.
Imagen ilustrativa: la discusión se resuelve con catálogos de supernovas construidos durante años por telescopios en tierra. · Foto de K en Pexels

Yonsei no se retracta y tiene un segundo trabajo aceptado

En junio de 2026 hubo un taller en Yonsei al que el grupo de Southampton fue invitado, entre otros, para discutir cómo incorporar a la vez la masa y la edad estelar en las correcciones de brillo. De ahí no salió un acuerdo.

En su segundo estudio, aceptado por MNRAS, el equipo surcoreano sostiene que dos de los métodos usados en trabajos previos suprimen la importancia del efecto y que, al tratarlos de forma consistente, los resultados vuelven a parecerse a los de 2025. Son y Cho lo resumieron a The Conversation: siguen encontrando evidencia de que «la edad de la población estelar es un factor importante en la estandarización».

Wiseman y Sullivan no niegan que la edad influya. Su argumento es otro: como la edad y la masa de la galaxia están fuertemente correlacionadas, aplicar un ajuste completo por edad encima de distancias ya corregidas por masa equivale a contar dos veces el mismo efecto. La masa, además, se mide con mucho menos tiempo de telescopio.

Un tercer equipo aplicó la corrección y llegó a lo contrario

Aquí está la parte que la cobertura dejó fuera. El mismo volumen de MNRAS, el 549, número 3, de julio de 2026, contiene una carta de Animesh Sah y Mohamed Rameez, del Tata Institute of Fundamental Research de Bombay, y de Subir Sarkar, de la Universidad de Oxford. Se publicó el 11 de junio, un día después de la refutación británica, y su título no deja lugar a dudas: las supernovas de Pantheon+ corregidas por edad de la progenitora indican que el universo desacelera.

El grupo tomó ese catálogo y le aplicó exactamente la corrección de Son y sus colegas. Dentro de su propio marco de análisis, el componente uniforme del parámetro de desaceleración se vuelve positivo, mientras que el dipolo que ellos atribuyen al flujo local de nuestra galaxia queda igual. Su conclusión: no hay evidencia de una expansión acelerada que sea igual en todas las direcciones.

Conviene pesar esa carta con cuidado, porque descansa sobre la misma corrección que Southampton cuestiona y sobre un marco de anisotropía que tampoco es consenso. En una nota al pie, los propios autores reconocen que otro grupo no halló rastro de esa asimetría en el mismo catálogo. En otra citan el trabajo de Wiseman y cierran con tres palabras: «el debate continúa».

Cifra en disputa Son et al. (Yonsei) Wiseman et al. (Southampton)
Diferencia de edad entre progenitoras cercanas y lejanas 5,300 millones de años (de z=0 a z=1) 1,900 millones de años (de z=0 a z=1.2)
Pendiente brillo contra edad tras las correcciones estándar -0.030 mag por mil millones de años -0.007 mag, sin significancia estadística
Escalón de masa a bajo corrimiento al rojo Cerca de 0.14 mag, según el modelo 0.044 ± 0.015 mag, medido en el Dark Energy Survey
Tensión con el modelo estándar 9 sigmas Ninguna

Lo que va a decidir el asunto son más supernovas

Wiseman y Sullivan apuntan al Observatorio Vera C. Rubin, en Chile, cuyo cartografiado de la próxima década debería producir una muestra de supernovas veinte veces mayor que la que ellos usaron. Con ese volumen, la pregunta deja de depender de qué corrección se aplica a unos cientos de objetos.

Por ahora, el estado del asunto es más incómodo que el titular de "falsa alarma": las dos versiones conviven en el mismo número de la misma revista y ninguna ha convencido a la otra.

Fuentes: 1, 2

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por Dilis Salazar

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