Benjamín Netanyahu apeló al respaldo renovado de Donald Trump en el cierre de campaña para las elecciones de Israel del 27 de octubre de 2026. Los sondeos recogidos por Associated Press describen una disputa ajustada con el bloque del exjefe militar Gadi Eisenkot, sin una mayoría parlamentaria asegurada para ninguno.
Reuters informó el 26 de octubre que Trump volvió a defender su apoyo al primer ministro. Eisenkot respondió que esperaba cooperación estadounidense con cualquier dirigente elegido por los israelíes.
Será la primera elección nacional desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. AP sitúa las demandas de investigación sobre las fallas de seguridad y la disputa por el reclutamiento ultraortodoxo entre las divisiones que atraviesan la campaña.
Los indecisos y las listas pequeñas pesan de formas distintas
Los ciudadanos elegirán los 120 miembros de la Knéset, el Parlamento israelí. Como explica el Ministerio de Exteriores de Israel, la votación se realiza por listas de partidos en una circunscripción nacional única. Las listas deben superar el 3.25% de los votos para participar en el reparto de escaños.
La mayoría absoluta está en 61 diputados. La dificultad para reunirlos ya aparecía en el sondeo de N12 del 21 de octubre, abordado en nuestra cobertura anterior.

El número de votantes indecisos tampoco equivale al de personas dispuestas a cambiar de bloque. Ofer Kenig, investigador del Instituto Israelí para la Democracia, explicó a la Jewish Telegraphic Agency que muchos dudan entre partidos del mismo campo político. Su decisión puede redistribuir escaños entre futuros aliados y dejar intacto el apoyo al candidato que pretenden llevar al gobierno.
El encuestador Mitchell Barak señaló a JTA otro factor: una lista pequeña que cruce la barrera electoral puede cambiar el equilibrio parlamentario. Eso implica que una duda entre futuros aliados puede importar para todo el bloque si una de sus listas corre el riesgo de quedarse fuera del Parlamento.
Un resultado ajustado puede prolongar el gobierno en funciones
Después de la elección, el presidente de Israel consulta a los grupos parlamentarios y encarga a un diputado formar gobierno. El Ministerio de Exteriores precisa que el candidato debe presentar su Ejecutivo y sus directrices políticas a la Knéset y obtener su aprobación antes de asumir como primer ministro.
Mientras se resuelve la formación del Ejecutivo, el gobierno saliente continúa en funciones. La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos explica que esa continuidad está prevista en la Ley Básica del Gobierno y dura hasta la constitución de uno nuevo.
Por eso, un bloqueo en los pactos podría mantener a Netanyahu en el cargo durante la transición. El relevo depende de que otro Ejecutivo obtenga el respaldo parlamentario necesario.
