Colossal Biosciences anunció el 19 de octubre la repatriación de un raro huevo de moa desde Estados Unidos a Nueva Zelanda. El regreso físico está previsto para diciembre de 2026. La pieza quedará al cuidado de investigadores de Ngāi Tahu, el pueblo maorí que participa en el programa de desextinción de la empresa.
La ficha de Artemis Gallery confirma que el huevo se vendió el 12 de junio de 2026 por 10,500 dólares estadounidenses. El registro sitúa su hallazgo en Nueva Zelanda el 14 de enero de 1966 y lo vincula con una colección privada de Colorado Springs, transmitida por herencia familiar.
El cascarón mide 22.2 centímetros de alto por 17.1 de diámetro. Está reconstruido a partir de cientos de piezas y todavía conserva cientos de fragmentos por unir, según la casa de subastas.
Ngāi Tahu decidirá sobre las muestras
En su comunicado, difundido por PR Newswire y reproducido en AOL, Colossal plantea estudios con imágenes no destructivas y posibles análisis de ADN o isótopos para precisar la especie y el origen geográfico. El Ngāi Tahu Research Centre decidirá si se realizan y cuándo, conforme a tikanga, las normas y prácticas culturales maoríes.
El arqueólogo Kyle Davis destacó en ese anuncio que el huevo puede aportar información sobre el ave que lo puso, su entorno y las personas relacionadas con él. Su conservación y estudio se coordinarán con investigadores de Ngāi Tahu.
Colossal mantiene un programa para intentar recuperar el moa, pero la especie de este ejemplar todavía requiere confirmación. La compra tampoco resuelve su procedencia arqueológica.
El contexto funerario sigue por confirmar
El comunicado plantea que la pieza podría proceder de una sepultura del periodo Moa Hunter, hacia el año 1300. La empresa señala que hace falta investigar para confirmar ese origen.
El museo nacional Te Papa documenta un caso que permite entender la relevancia de esa pregunta. Uno de sus huevos de moa procede de una sepultura de Te Pokohiwi-ō-Kupe, también conocido como Wairau Bar. En un comunicado de 2019, el museo vincula ese lugar con Rangitāne o Wairau y señala que el huevo fue encontrado junto a un collar de hueso de moa.
Ese contexto conecta un objeto de historia natural con una comunidad y prácticas funerarias concretas. La devolución situará el trabajo de conservación y procedencia del huevo adquirido por Colossal bajo la dirección de investigadores de Ngāi Tahu.