DoorDash está en conversaciones avanzadas para comprar Instacart en una operación que podría valorar a la empresa en unos 17,000 millones de dólares, según The Wall Street Journal y Reuters. La adquisición ampliaría su presencia en las entregas de supermercado en Estados Unidos y le sumaría negocios de publicidad y tecnología para las cadenas.
El Journal adelantó las negociaciones el 26 de octubre de 2026, citando a personas familiarizadas con el asunto. Reuters obtuvo después información de una fuente conocedora de las conversaciones, que situó un posible acuerdo tan pronto como el miércoles 28 de octubre. Esa persona advirtió que las negociaciones todavía podrían fracasar.
Instacart declinó comentar ante Reuters, mientras que DoorDash y Uber no respondieron de inmediato a la agencia. Las conversaciones de Instacart con Uber ya no estaban activas, según la fuente de Reuters.
Publicidad y otros ingresos representan el 28.5 % de la facturación
Los resultados oficiales de Instacart permiten dimensionar otra parte del negocio que pasaría al comprador. En el trimestre terminado el 30 de junio de 2026, la compañía registró 1,043 millones de dólares de ingresos, de los que 297 millones de dólares correspondieron a la categoría de publicidad y otros ingresos.
Esa partida equivale al 28.5 % del total, según un cálculo sobre las cifras publicadas por la empresa. Además, creció un 16 % interanual, frente al 14 % de los ingresos totales. La eventual operación incluiría, por tanto, una actividad comercial que tiene un peso considerable junto a los ingresos por transacciones.
Instacart también sostiene las tiendas digitales de supermercados
ALDI ofrece un ejemplo de ese vínculo. En un comunicado conjunto de marzo de 2026, ambas empresas anunciaron que la web y la app renovadas de ALDI en Estados Unidos funcionan con Storefront Pro, la plataforma de comercio electrónico de Instacart. También señalaron que Instacart es el proveedor exclusivo de preparación y entrega de pedidos para esos canales.
La tecnología permite a la cadena mantener su propia marca en la experiencia de compra. Instacart participa así en las ventas digitales de supermercados que llegan al consumidor a través de los canales de cada comercio.
Si la compra se concreta, DoorDash adquiriría también ese papel de proveedor tecnológico: su relación con los supermercados abarcaría los pedidos que recibe una app de reparto y la infraestructura con la que las cadenas venden por cuenta propia.

