Irán carga contra la FIFA por los visados negados antes de su debut en el Mundial 2026
El supervisor de Irán acusa a la FIFA de incumplir sus promesas sobre los visados antes del Mundial 2026
TL;DR:
- Mahdi Mohammad Nabi, supervisor de la selección iraní, acusa a Gianni Infantino de no cumplir las promesas que hizo a la federación.
- A 15 miembros de la federación iraní se les negó la visa; el equipo montó su base en Tijuana tras dejar Arizona.
- Irán debuta el 15 de junio ante Nueva Zelanda en Los Ángeles, en un Grupo G que completan Bélgica y Egipto.
El supervisor de la selección de Irán, Mahdi Mohammad Nabi, acusó a la FIFA y a su presidente, Gianni Infantino, de no cumplir las promesas que hizo para garantizar el acceso de la federación iraní a los partidos de su equipo en Estados Unidos. Nabi es uno de los 15 miembros de la federación a quienes Washington negó la visa para el Mundial 2026. Habló con Reuters el jueves desde Tijuana, la ciudad mexicana donde Irán montó su base después de tener que dejar Arizona por problemas de visado, y dijo que nunca había vivido semejante descoordinación en una Copa del Mundo. Sus palabras llegaron un día después de que Infantino defendiera la gestión de la FIFA en una rueda de prensa en Ciudad de México. Irán debuta el 15 de junio ante Nueva Zelanda en Los Ángeles.
El reclamo es directo. Nabi, que ya cumplió ese mismo rol operativo en los Mundiales de 2018 y 2022, pidió que las promesas se traduzcan en hechos.
"Esperamos que el señor Infantino cumpla de verdad las palabras y promesas que le hizo a la selección nacional de Irán", dijo Nabi a Reuters. "Las normas y los protocolos de la FIFA deben respetarse como corresponde, tanto por las federaciones miembro como por los países anfitriones."
Quince visas negadas y una afición sin entradas
El Departamento de Estado de EE. UU. no se anduvo con rodeos al justificar el rechazo de las 15 visas:
"No permitirá que el equipo iraní abuse de este sistema para colar terroristas en Estados Unidos con falsos pretextos."
Pero el problema no se queda en la delegación. Según la federación iraní y los reportes del torneo, las barreras de entrada se apilaron en varios frentes:
- A 15 miembros de la federación se les negaron las visas, incluido el propio Nabi, pese a que los jugadores sí recibieron la suya apenas diez días antes del debut.
- La FIFA retiró del Mundial al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, a quien EE. UU. negó la entrada pese a tener una visa vigente, alegando supuestos vínculos con organizaciones terroristas.
- La federación iraní afirmó que se quedó sin poder ofrecer una sola entrada a sus aficionados para los tres partidos de la fase de grupos.
- Periodistas africanos e iraníes que iban a cubrir el torneo también vieron rechazadas sus solicitudes de visa.
Infantino pide calma: "No somos los reyes del mundo"
Un día antes de las palabras de Nabi, Infantino subió al estrado en Ciudad de México y presentó la presencia de Irán como una prueba de que la FIFA sabe navegar líos políticos. Cuando lo presionaron por los rechazos de entrada, marcó los límites de lo que su organización puede hacer.
"Tenemos que aceptar que no somos los reyes del mundo, capaces de mandar sobre gobiernos y fuerzas policiales. Somos una organización deportiva; intentamos hacerlo lo mejor posible con los medios que tenemos."
El presidente calificó de "lamentable" el caso del árbitro somalí, sin entrar en los motivos de la decisión estadounidense, y pidió bajar el tono cuando aparecen estos choques.
"A veces, ponerse a gritar de inmediato produce el efecto contrario a la hora de encontrar una solución."
Infantino aseguró que la FIFA trabaja "tras bambalinas" para destrabar los casos y dijo no arrepentirse de haber elegido a Estados Unidos como una de las tres sedes. Sus comentarios llegaron después de que el presidente Donald Trump afirmara que su administración trabaja para que entren al país "las personas correctas" de cara al torneo.
Una base en Tijuana y una desventaja deportiva
El caso de Irán no es un trámite migratorio más. Es el primer Mundial desde 1930 en el que una sede recibe a una selección de un país con el que mantiene un conflicto bélico activo, según el contexto que enmarca la cobertura del torneo. Por eso la logística terminó partida en dos: la federación, de acuerdo con CNN en Español, instaló su campamento en el Centro Xoloitzcuintle de Tijuana —la casa del club Xolos— luego de que la FIFA aprobara el traslado desde Arizona para aliviar las preocupaciones por visas y seguridad. La plantilla solo recibió permiso para pisar Estados Unidos los días de partido y vuela de regreso a Tijuana entre cada juego.
El defensa Saeid Ezzatollahi dijo a Reuters que el grupo asumió que las familias de los jugadores no podrían viajar, pero que la FIFA había prometido que el cuerpo técnico sí entraría.
"Necesitamos a todo nuestro cuerpo técnico, y en especial a las personas clave que pueden ayudarnos a lo largo de este torneo."
Nabi fue más allá y dijo que las perturbaciones golpearon la capacidad de adaptación de los jugadores, justo antes de un Grupo G que completan Bélgica y Egipto, dos rivales de peso. El simbolismo, además, podría escalar: las guías previas del torneo ya apuntan a que, si Irán y Estados Unidos terminan segundos en sus respectivos grupos, los dos países en guerra se cruzarían en los dieciseisavos de final en Dallas el 3 de julio.
Mientras la FIFA insiste en que hizo lo posible, Irán llega a su debut repartido entre dos países, con su afición fuera de los estadios y parte de su staff sin poder cruzar la frontera. El equipo entrena en México, juega en Estados Unidos y arrastra una disputa que ya marcó sus primeros días en el torneo. La pelota, por ahora, es lo único que entra sin pedir visa.