El caso Dafne Zapata Quintos y todas las denuncias que surgieron después, destapando casos similares, han hecho ver que las escuelas militarizadas en México son más lugares de maltrato y tortura que instituciones de educación. Literalmente generan muerte de menores de edad.
Debido a la presión mediática y pública, la SEP ha anunciado una decisión que ayudará a prevenir casos como el de Dafne: el cierre de todas las escuelas militarizadas para el ciclo escolar 2026-2027.

SEP anuncia cierre de escuelas militarizadas
El titular de la Secretaría de Educación Pública, Mario Delgado, hizo el inicio de que cualquier tipo de escuelas militarizadas, total o parcialmente, quedaran inhabilitadas desde el próximo ciclo escolar 2026-2027.
“El próximo 31 de agosto de 2026, deberá garantizarse que ninguna institución preste servicios educativos bajo la denominación o modalidad ‘militarizada’, ‘militar’, ‘castrense’ o cualquier otra análoga que haga referencia a la instrucción o disciplina de carácter militar”.
Con esto, la SEP en sus secretarías estatales tendrán que retirar las autorizaciones a las escuelas militarizadas, en cualquiera de sus tipos, vigentes o en proceso. Esto por medio de la revisión de la lista de autorizaciones y permisos de Validez Oficial de Estudios, y empezar a verificar que se cumplan, una a una.

Puede haber casos en lo que el registro no especifique que se realicen actividades, de cualquier tipo, militares, y por ello es importante que se realice una revisión a detalle de cada escuela registrada y las actividades que realizan. En caso de detectar alguna que lo haga, aplicar suspensión de actividades e iniciar el proceso administrativo para el cierre.

¿Qué pasará con el alumnado?
La propia SEP indicó que el alumnado de las escuelas militarizadas que cerrarán, deberán recibir por parte de la administración de la escuela en cuestión toda la documentación que le pertenezca de manera inmediata.
Dentro de tal documentación se incluyen los certificados totales o parciales de estudio, o cualquier otro documento oficial que haya sido requerido por la escuela.
Esto con la finalidad que los alumnos y alumnas puedan incorporarse a otras escuelas, ya que el tiempo apremia, y el cupo podría ser un problema.

Respecto a lo financiero, las escuelas militarizadas deberán regresar el dinero que hayan recibido para el siguiente ciclo escolar de inmediato a los alumnos y alumnas. Cualquier tipo de pago, esto incluye: reinscripción, uniformes, útiles o cualquier tipo de servicio educativo.
Lo que no han aclarado, y deberían, es qué pasa si las escuelas, por sus áreas administrativas, se niegan a realizar el reembolso del dinero pagado, alegando falta de recursos, o cualquier otro argumento. Además, podrían sólo dar largas a los casos, y esperar que simplemente no se hagan los pagos. Debería la SEP otorgar medios de respuesta ante tales cuestiones que muy probablemente sucederá de una o muchas escuelas, ante la pronta e inadvertida situación de sus cierres. Hay mucho trabajo que hacer aún, pero el cierre de las escuelas militaradas en todo México, es una muy buena manera de iniciar.