TL;DR:
- Stripe midió que más del doble de operadores en solitario superó el millón de dólares de facturación en 2025 frente a 2023, y que casi el triple cruzó los 5 y los 10 millones.
- Polsia, la empresa de Ben Broca, reporta 10,000 clientes de pago y proyecta 10 millones de dólares este año sin contratar a nadie, tras una ronda de 30 millones a una valuación de 250.
- El conteo mide facturación dentro de una plataforma de pagos: la nómina que desaparece reaparece como facturas de cómputo, software y proveedores.
El equipo de economía de Stripe publicó el 22 de junio de 2026 un análisis con una conclusión incómoda para la idea de que un negocio con volumen necesita empleados: más del doble de trabajadores en solitario facturó por encima del millón de dólares en 2025 que en 2023, y casi el triple cruzó los cinco y los diez millones. The Wall Street Journal levantó esos datos el 29 de julio con un caso concreto, el de Ben Broca, de 40 años, que lanzó Polsia en diciembre de 2025, hoy dice tener 10,000 clientes de pago y proyecta diez millones de dólares de ingresos este año sin haber contratado a una sola persona. El dato importa porque describe algo distinto a un freelance con suerte: negocios con facturación de empresa mediana y cero personas en nómina.
Broca se lo explicó así al Journal cuando le preguntaron por qué no contrata:
"Creo que los compromisos producen resultados tibios."
El dato sale de un índice indirecto, no de un censo
Ernie Tedeschi, Marisa Rama y Chris Cruickshank, autores del análisis, aclaran cómo llegaron a la cifra: construyeron un índice aproximado con unas 115 plataformas pensadas para trabajadores en solitario más todas las empresas de un solo fundador registradas en Stripe Atlas. Ellos mismos escriben que ese índice se queda corto, porque la mayoría de los operadores individuales usa infraestructura general y no herramientas de nicho.
Lo que sí se sostiene es la dirección. No solo creció el número: la proporción de trabajadores en solitario que superan esos umbrales también se duplicó en dos años, algo que apunta a cohortes mejores y no a un puñado de ganadores entre mucho ruido. Otros indicadores acompañan: las incorporaciones en Delaware crecen alrededor de 40% anual desde principios de 2025 y los registros de empresas nuevas subieron 40% en Australia, 70% en Finlandia y 80% en Francia desde 2017.
Hay un matiz que casi nadie mencionó al levantar la noticia. En 2022 la Oficina del Censo de Estados Unidos subió los umbrales de ingresos con los que clasificaba a un negocio como empleador, y el conteo de empresas sin nómina en los tramos altos se disparó por ese cambio metodológico antes que por la IA.
Cero empleados no significa cero personas
El titular limpio dice que Broca no tiene empleados. La estructura real es más ancha. Según el deck público de Polsia, la operación se apoya en:
- proveedores de modelos como Anthropic y OpenAI
- infraestructura de nube y despliegue con AWS, Render y GitHub
- cobros con Stripe y publicidad con Meta
Ahí está el intercambio que el número de Stripe no captura: los sueldos y la gestión de un equipo se convierten en facturas de uso, contratos comerciales y dependencia del precio que fijen otros. Broca conserva el control y sus costos se mueven con la demanda, pero su margen depende de que el cómputo siga bajando. El propio deck temprano de Polsia destinaba 70% de un levantamiento planeado de diez millones a infraestructura y cómputo.
El caso de ChatPRD ilustra lo mismo desde otro ángulo. Claire Vo, tres veces directora de producto, se describe como la única humana de tiempo completo de una herramienta que, según ella, usan más de 100,000 product managers, y dice operarla con nueve agentes de IA a los que trata como empleados. La página de equipo de su propia empresa lista a dos personas, ella y Alisa Haman al frente de crecimiento, soporte y ventas, más la IA como tercera integrante. Vo, además, dirige el equipo de tecnología de LaunchDarkly.

El fundador que llegó al millón y aun así vendió
Maor Shlomo construyó Base44 en cuatro meses después de haber levantado una empresa de más de cien personas. Lanzó en febrero de 2025, facturó casi 1.5 millones de dólares en suscripciones el primer mes y en junio Wix se lo compró por 80 millones. Contó a Fortune que en los primeros meses ponía una alarma cada dos o tres horas para revisar que sus servidores siguieran de pie, y que terminó vendiendo porque escalar de verdad exigía una capacidad de marketing de consumo que él no tenía.

J.P. Eggers, profesor de emprendimiento en la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York, corrió un experimento con estudiantes de MBA que usaron agentes para levantar empresas desde cero. Su lectura:
"Estás asumiendo por fe que lo que la IA produce es bastante bueno."
Eggers aporta además la contabilidad que rara vez aparece en estas historias: las facturas mensuales de IA en startups delgadas pueden llegar a cientos de miles de dólares y equipararse a los sueldos que sustituyen, con la diferencia de que el cómputo no pide acciones de la empresa. De ahí sale la parte menos celebrada del fenómeno: si menos gente construye las empresas que ganan, el valor creado se reparte entre menos manos, un cálculo que Alex Karp puso en números incómodos hace unos días.
En México y España la curva sube por otro motivo
Aquí conviene bajar el entusiasmo. La estadística de trabajo por cuenta propia también crece del lado hispanohablante, solo que la causa es distinta.
En México, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI contó en junio de 2026 a 13.1 millones de personas trabajando por cuenta propia, 21.8% de la población ocupada. Entre enero y junio ese grupo sumó 141,178 personas mientras el trabajo subordinado perdía 467,568 plazas. Para la organización México, ¿Cómo vamos?, el traslado responde al bajo desempeño de las actividades secundarias y a la escasez de empleos con seguridad social, no a que la gente esté automatizando su propia empresa.
En España, la afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos marcó un récord de 3,472,460 personas en junio, con 12,017 altas en el mes, unas 400 al día, según los datos de la Seguridad Social que difundió la federación ATA. Su propio informe anual de perfil apunta en la misma dirección que el Censo estadounidense: crecen los autónomos que trabajan solos y bajan los que tienen personal a su cargo.
Dicho de otro modo, la curva es parecida a los dos lados del Atlántico, pero en Estados Unidos alimenta un relato de fundadores multiplicados por software y en México se explica sobre todo por empleos formales que no aparecieron.
Preguntas rápidas sobre los negocios de una sola persona
¿Qué es un solopreneur?
Es una persona que opera un negocio con ingresos comerciales sin tener a nadie en nómina. En la clasificación del Censo de Estados Unidos corresponde a los negocios sin empleados, una categoría que existe desde hace décadas y que incluye desde un despacho individual hasta una empresa de software con clientes en varios países.
¿Cuántas empresas sin empleados hay en Estados Unidos?
El Censo contabilizó 29.8 millones de negocios sin empleados con una facturación cercana a 1.7 billones de dólares, aunque esos datos llegan hasta 2022, según recogió Fortune. Estimaciones más recientes citadas por esa misma revista ubican el número de trabajadores en solitario por encima de los 41 millones.
¿Pasa lo mismo en México y España?
La cifra crece, el motivo cambia. El INEGI reportó 13.1 millones de personas por cuenta propia en junio de 2026, 21.8% de los ocupados, mientras el trabajo asalariado retrocedía. En España el RETA llegó a un récord de 3,472,460 afiliados, con más autónomos individuales y menos autónomos con empleados a su cargo, según ATA.
Lo que cambia con este dato no es que alguien pueda ganar un millón trabajando solo, algo que ya ocurría. Cambia el tamaño del negocio que una persona puede sostener antes de necesitar a otra, y ese umbral se movió lo suficiente como para aparecer en las estadísticas de pagos, en los registros mercantiles de tres continentes y en la valuación de 250 millones de dólares que un fondo le puso a una empresa sin plantilla.