TL;DR:
- La spinout de ETH Zürich cerró una ronda semilla liderada por Quantonation, con participación de Forward.one, Extantia, Firgun Ventures y sus inversionistas anteriores.
- ZuriQ ya probó un arreglo 3×3 con nueve iones controlados individualmente y fabricó los chips con Infineon.
- El capital financiará contrataciones, investigación y fabricación para llevar la arquitectura hacia cientos de qubits en un chip y, más adelante, miles.
ZuriQ, empresa suiza surgida de ETH Zürich, recaudó 25.5 millones de dólares en una ronda semilla para ampliar sus procesadores cuánticos de iones atrapados. Quantonation lideró la inversión, que llega después de una ronda presemilla de 4.2 millones de dólares en 2025 y pone el foco en un problema concreto: cómo aumentar los qubits y la conectividad sin quedar atados a las limitaciones de los diseños unidimensionales.
La compañía utilizará el dinero para ampliar su equipo, acelerar la investigación y el desarrollo, y aumentar la fabricación de chips. El objetivo anunciado es llevar la arquitectura de un demostrador funcional de nueve iones a procesadores que soporten cientos de qubits en un solo chip. Los miles de qubits necesarios para aplicaciones industriales aparecen como una meta posterior, no como una capacidad ya disponible.
La apuesta de ZuriQ cambia la geometría del procesador
La computación cuántica de iones atrapados utiliza partículas cargadas como qubits y las mantiene bajo control dentro de un procesador. ZuriQ intenta resolver el problema de la escala con una arquitectura nativamente bidimensional basada en microtrampas de Penning.
Muchos sistemas de iones atrapados parten de cadenas unidimensionales que después conectan mediante estructuras de unión complejas. La propuesta de ZuriQ usa un campo magnético estático para permitir que los iones se muevan con mayor libertad, sin depender de esas uniones para reconfigurar las conexiones.
La empresa no presenta el número de qubits como la única métrica. También apuesta por la conectividad: si los iones pueden desplazarse y relacionarse con más flexibilidad, el procesador puede organizar sus conexiones de otra manera conforme crece.
“Lo poderoso de este enfoque es la geometría. Si mantienes los iones en una línea, la cantidad crece de uno en uno; si los mantienes en dos dimensiones, crece con el área del chip. En un chip estándar, esa es la diferencia entre decenas de iones y muchos miles.
También es importante que los iones puedan moverse libremente en tres dimensiones, porque así pueden conectarse con mucha más flexibilidad. Esa conectividad es la que, en última instancia, hace más capaz a una computadora cuántica. Alcanzar la escala y la conectividad que necesitarán las aplicaciones reales ha sido el desafío central de todo el campo”.
La declaración pertenece al profesor Jonathan Home, asesor científico de ZuriQ en ETH Zürich.
El demostrador tiene nueve iones, y el siguiente salto es mucho mayor
ZuriQ desarrolló en menos de 18 meses un demostrador con un arreglo 3×3 de nueve iones controlados individualmente, en colaboración con investigadores de ETH Zürich. La compañía afirma que se trata del arreglo bidimensional de iones atrapados más grande demostrado hasta ahora.
El dato es relevante, aunque conviene ponerlo en proporción. Un arreglo de nueve iones prueba que la arquitectura funciona en una escala inicial, pero no equivale todavía a un procesador cuántico comercial. La ronda actual está destinada precisamente a cerrar parte de esa distancia.
Los chips del demostrador fueron fabricados por Infineon, socio industrial de ZuriQ, mediante procesos de fabricación ya establecidos. Para una startup de hardware cuántico, ese detalle también importa: la empresa busca que el diseño pueda crecer dentro de una cadena de fabricación existente, en lugar de depender de un proceso difícil de repetir a mayor volumen.
Desde su inversión anterior, ZuriQ pasó de cuatro a 18 empleados. El equipo incorporó talento con experiencia en IonQ, Xanadu y Hamamatsu. Los nuevos recursos se dirigirán a:
- Contratar más personal para investigación, ingeniería y desarrollo.
- Aumentar la capacidad de fabricación de los chips.
- Incrementar el número de iones y qubits que puede soportar cada procesador.
- Avanzar hacia cientos de qubits en un chip y, después, hacia los miles que ZuriQ vincula con aplicaciones industriales.
Quantonation apuesta por una carrera cuántica todavía abierta
La ronda también refleja una tesis de inversión: el diseño dominante de hoy no necesariamente será el que llegue primero a una escala útil. Quantonation lideró la operación con participación de Forward.one, Extantia, Firgun Ventures y todos los inversionistas de la ronda anterior.
Christophe Jurczak, socio fundador de Quantonation, rechazó la idea de que la carrera cuántica ya esté decidida:
“Existe una idea equivocada de que la carrera cuántica ya está decidida, pero eso está muy lejos de la realidad. ZuriQ demuestra que todavía quedan avances importantes y transformadores por lograr en las arquitecturas cuánticas.
El nivel científico del equipo es de primer nivel, por lo que ZuriQ ha tenido un éxito extraordinario para atraer talento internacional y construir computadoras cuánticas nativas en 2D, donde los qubits de iones atrapados puedan moverse y conectarse con libertad”.
La empresa suiza surgió del laboratorio de Jonathan Home en ETH Zürich. Sus fundadores son Pavel Hrmo, director ejecutivo, Tobias Sägesser y Shreyans Jain. Hrmo sostiene que la decisión de trabajar con una arquitectura bidimensional desde el inicio puede reducir los obstáculos que enfrentan los diseños construidos sobre cadenas unidimensionales.
“Las compañías de iones atrapados que comenzaron esta carrera partieron de diseños unidimensionales que fueron peldaños útiles, pero el desafío real es si podrán pasar con éxito a dos dimensiones mientras intentan escalar. Pasamos más tiempo en el laboratorio, y eso nos permitió identificar una ruta alternativa que, por su naturaleza, es más fácil de escalar.
Nuestra arquitectura es bidimensional desde el inicio, por lo que el número de qubits que podemos colocar en un chip crecerá con mucha más facilidad que en los sistemas construidos sobre un diseño heredado. Esta financiación nos permitirá llevar nuestro avance técnico a una escala comercial, con más personal, más investigación y una ruta acelerada hacia las aplicaciones industriales”.
La afirmación marca el reto que ZuriQ tiene por delante. La compañía ya cuenta con una demostración y una vía de fabricación, pero ahora debe convertir ambas cosas en una plataforma con muchos más qubits, control estable y conexiones que mantengan su utilidad al crecer. La ronda de 25.5 millones de dólares financia ese proceso de ingeniería y laboratorio; todavía no entrega el resultado final.