Brasil debuta en el Mundial 2026 ante Marruecos con un homenaje a Pelé y Zagallo
Brasil enfrenta a Marruecos en su debut mundialista sin Neymar y con un homenaje a Pelé y Zagallo.
TL;DR:
- Brasil debuta hoy ante Marruecos (6:00 p.m. ET, MetLife Stadium) en el primer Mundial tras la muerte de Pelé y Zagallo.
- La CBF difundió un video homenaje el mismo día del partido; Neymar, lesionado, no juega el estreno.
- La Canarinha persigue su sexto título y romper una sequía de 24 años desde 2002.
Brasil arranca su camino en la Copa Mundial 2026 este sábado ante Marruecos, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, y lo hace cargando una ausencia doble. Es el primer Mundial que la Verdeamarela disputa sin Pelé ni Mário Zagallo, las dos figuras que definieron su época dorada. A pocas horas del debut, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) publicó un video en homenaje a ambos íconos, fallecidos con menos de dos años de diferencia. El partido del Grupo C, programado para las 6:00 p.m. ET, abre la apuesta brasileña por cerrar más de dos décadas sin levantar el trofeo y perseguir su sexta estrella. El problema es que la selección llega tocada por las lesiones, con Neymar entre las bajas.
La CBF despide a sus leyendas el día del debut
El homenaje no fue improvisado. El video que circuló este sábado arranca recordando 1958, el año de la primera estrella, y lanza una idea que sirve de hilo conductor a toda la pieza: desde aquel título en Suecia, esta es la primera Copa que Brasil juega sin tenerlos cerca. El locutor recorre imágenes de Pelé besando el trofeo Jules Rimet y de Zagallo gritando desde el banquillo, y resume el mensaje en una sola frase:
"...que el talento gana partidos, pero la garra es lo que gana la Copa".
El cierre apela a la superstición tan brasileña y a la fecha —hoy es 13— para empujar a la afición a ir por la sexta estrella, por Brasil y por ellos.
Detrás del gesto hay un debate que la propia selección ya zanjó: el de la camiseta '10'. Antes de que se publicara la lista de 26 convocados, ese número le pertenecía a Vinícius Júnior, pero el propio delantero del Real Madrid lo cedió sin titubear y dejó claro que la '10' es de Neymar y de nadie más. Así, en lo que apunta a ser su última Copa del Mundo, Neymar —ya máximo goleador histórico de Brasil, por encima de Pelé— hereda la casaca de los inmortales. Aunque, por ahora, desde la enfermería.
Pelé y Zagallo: récords que el fútbol no ha vuelto a ver
Lo que dejaron estos dos nombres no admite comparación fácil. Conviene ponerlo en cifras:
- Pelé sigue siendo el único futbolista en la historia con tres Copas del Mundo (1958, 1962 y 1970). Murió el 29 de diciembre de 2022, a los 82 años, por complicaciones de un cáncer de colon.
- Zagallo fue la primera persona en ganar el Mundial como jugador (1958 y 1962) y como entrenador (dirigió al inolvidable equipo de 1970). Falleció el 5 de enero de 2024, a los 92.
- Sumando su papel de coordinador en la selección campeona de 1994, Zagallo acumuló cuatro títulos mundiales, la mayor cifra para una sola persona en la historia del torneo.
- Tras su muerte, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva decretó tres días de luto oficial mediante el Decreto 11.877.
Zagallo estuvo en el banquillo brasileño en cinco Mundiales distintos, repartidos entre el rol de técnico y el de auxiliar. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, lo despidió como un genio táctico y dijo que la historia de la Copa del Mundo no se puede contar sin él. La frase no era exageración: su huella aparece en cuatro de los cinco títulos de Brasil.
El primer Mundial sin ellos arranca donde el Rey fue eterno
Aquí está el detalle que convierte esta despedida en algo más grande que una nota brasileña. El torneo abrió el 11 de junio en el Estadio Azteca de Ciudad de México, y la ceremonia inaugural rindió tributo a Pelé y a Diego Maradona, los dos hombres que volvieron sagrado ese estadio. No es casualidad: el Azteca fue donde Brasil goleó 4-1 a Italia para ganar su tercer título en 1970, con Pelé paseando la copa, y donde Maradona firmó su leyenda en 1986. Por eso la pérdida se siente en todo el continente y no solo en Río o São Paulo.
Que el primer Mundial sin ellos haya comenzado precisamente en ese escenario le da un peso simbólico difícil de medir. Para los aficionados de habla hispana, el Azteca no es un estadio cualquiera: es el lugar donde dos generaciones aprendieron qué significaba ver a los más grandes levantar el trofeo.
Brasil llega tocado a un debut cuesta arriba
El homenaje es emotivo, pero el reto deportivo es real. El equipo de Carlo Ancelotti quiere borrar la eliminación en cuartos ante Croacia en Qatar 2022 y conquistar el primer título desde 2002, lo que sería la sexta corona de la selección con más Mundiales de la historia (cinco). La baja de Neymar, que arrastra una lesión, obliga al técnico italiano a apoyarse en una delantera con Vinícius Júnior y Raphinha al frente.
Y Marruecos no es un rival de trámite. Los Leones del Atlas vienen de hacer historia en Qatar, donde se convirtieron en el primer combinado africano en alcanzar las semifinales tras dejar en el camino a España y Portugal. Eso sí, llegan con cambios: el técnico que los guió hasta allí, Walid Regragui, renunció, y Mohamed Ouahbi tomó las riendas. El historial entre ambos está dividido —Brasil ganó 3-0 en el Mundial de 1998 y Marruecos se impuso 2-1 en un amistoso de 2023—, y todo indica que el ganador se llevará el primer lugar de un Grupo C que completan Escocia y Haití.
Esta noche, en Nueva Jersey, la camiseta amarilla carga con algo más que tres puntos. Carga con una despedida que Brasil llevaba años posponiendo y que, por primera vez, tendrá que vivir en una cancha sin sus dos mayores referentes mirando desde el banquillo.