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House of the Dragon 3x02: Rhaenyra toma el Trono de Hierro, cae Otto Hightower y Aemond queda al borde de la muerte

Rhaenyra reclama el Trono de Hierro y ejecuta a Otto Hightower; Aemond cae malherido en Harrenhal en el 3x02.

por Dilis Salazar
House of the Dragon 3x02: Rhaenyra toma el Trono de Hierro, cae Otto Hightower y Aemond queda al borde de la muerte

TL;DR:

  • Rhaenyra y Daemon toman King's Landing casi sin pelear y ella se sienta por fin en el Trono de Hierro, aunque con las manos manchadas de sangre.
  • Otto Hightower (Rhys Ifans) reaparece como prisionero y muere ejecutado por orden de Rhaenyra; Daemon también manda matar a Jasper Wylde.
  • Aemond conquista Harrenhal, pero cae apuñalado por la espalda: Alys Rivers no lo ayuda y su suerte queda como cliffhanger.

El segundo episodio de la tercera temporada de House of the Dragon, titulado Queen's Landing, se estrenó este domingo 28 de junio de 2026 en HBO y HBO Max, y cerró con la imagen que la serie llevaba años aplazando: Rhaenyra Targaryen (Emma D'Arcy) sentada en el Trono de Hierro. La conquista, eso sí, sabe a poco. Todavía rota por la muerte de su hijo Jacaerys en la Batalla del Gaznate, Rhaenyra entra a King's Landing casi sin combatir, encuentra al viejo Otto Hightower (Rhys Ifans) preso en la Fortaleza Roja y ordena su ejecución. En paralelo, Aemond (Ewan Mitchell) arrasa Harrenhal montado en Vhagar, pero cae apuñalado por la espalda y queda a merced de la bruja Alys Rivers, que no mueve un dedo por salvarlo. El capítulo termina con dos incógnitas grandes: si Aemond sobrevive y cuánto le va a costar a Rhaenyra la corona que tanto persiguió.

Rhaenyra reclama el Trono de Hierro, pero asciende sobre un charco de sangre

El plan que Rhaenyra y Alicent (Olivia Cooke) tejieron la temporada pasada funciona casi al pie de la letra. Con Aemond fuera de la ciudad y Aegon (Tom Glynn-Carney) huido tras la Batalla del Gaznate, el bando verde se queda sin las figuras que sostenían su autoridad. Los dragones aterrizan, los Targaryen negros cruzan las puertas de la Fortaleza Roja y apenas corre sangre. Hasta que Rhaenyra pisa la sala del trono.

Ahí la victoria se ensucia, literalmente. Rhaenyra sube los escalones hacia el Trono de Hierro con las manos y los peldaños cubiertos de sangre, en una coronación que la serie filma sin un gramo de triunfalismo. No hay fanfarria. Hay una mujer que perdió a dos hijos para llegar hasta ese asiento de espadas y que lo sabe.

Conviene recordar algo para no perder la perspectiva: esto no es el final de nada. El showrunner Ryan Condal y el ejecutivo de HBO Casey Bloys han confirmado que House of the Dragon contará con cuatro temporadas. Con siete episodios todavía por delante en esta entrega, el reinado de Rhaenyra arranca justo cuando la Danza de los Dragones entra en su fase más cruel.

La ejecución de Otto Hightower marca el punto de no retorno

El golpe emocional del episodio llega después de la caída de la capital. Escondido en la Fortaleza Roja tras su encarcelamiento secreto, Otto Hightower es llevado ante Rhaenyra y Daemon. Es el regreso —y la despedida— de Rhys Ifans, el hombre cuyas maniobras encendieron la guerra desde el primer día.

La escena no se mueve por venganza barata. De pie frente al trono que tanto le costó recuperar, Rhaenyra entiende que mostrar clemencia con Otto debilitaría su autoridad de entrada e invitaría a nuevos desafíos. Empujada por Daemon (Matt Smith), firma la sentencia de muerte. La ejecución no resulta ni gloriosa ni satisfactoria, y ahí está el punto: marca el instante en que Rhaenyra asume del todo el peso de gobernar. Poco después, Daemon ordena también ejecutar a Jasper Wylde, otro pilar del régimen verde, dejando claro que el bando negro no piensa dejar espacio para rebeliones.

Aemond conquista Harrenhal y termina apuñalado: ¿está muerto?

Mientras la capital cae, Aemond hace lo suyo del otro lado. Vhagar reduce a escombros lo que quedaba de Harrenhal, y el príncipe baja con la espada en mano esperando un duelo con Daemon. No lo encuentra. En su lugar halla a Ser Simon Strong y a varios hombres cenando con una calma que descoloca a cualquiera. Frustrado, Aemond atraviesa al anciano y se lanza a matar a todos en la sala.

Y entonces se tuerce la noche. Uno de los hijos de Strong le clava una hoja por la espalda al guerrero más temido de Poniente. Aemond se desploma, sangrando, y suplica ayuda a Alys Rivers (Gayle Rankin), que aparece en el momento exacto. La bruja no levanta un dedo. Lo mira caer. El episodio corta ahí y lanza la pregunta que recorre las redes desde el estreno: ¿murió el príncipe tuerto?

La respuesta queda en el aire a propósito. Más temprano, Daemon ya había tenido un último cara a cara con Alys antes de abandonar Harrenhal —ella quiere el castillo para sí—, y el capítulo siembra de forma deliberada el vínculo entre Aemond y la vidente que tanto pesa en el material original. Que Aemond viva o muera define buena parte de lo que viene; por ahora, lo único seguro es que la guerra se quedó sin su carta más letal, al menos de momento.

El duelo de Rhaenyra por Jace y el cambio que el rodaje obligó a hacer

El episodio abre con Baela (Bethany Antonia) trayendo el cuerpo de Jacaerys (Harry Collett) de regreso a Dragonstone. Rhaenyra llega justo cuando lo depositan en el suelo. Su primera reacción no es el llanto: es la furia. Le pregunta al cadáver "¿qué has hecho?" entre lágrimas, lo sacude, lo golpea.

Esa escena estuvo a punto de ser mucho más brutal. Sara Hess, co-jefa de guion y productora ejecutiva de la serie, contó en el podcast oficial de Game of Thrones que el guion pedía una reacción más violenta:

"En el guion ella empieza a golpearlo. Está tan furiosa de que se fuera y lo mataran que comienza a sacudirlo, casi como si atacara su cuerpo."

El motivo por el que tuvieron que suavizarlo es de lo más terrenal: del otro lado había un actor de carne y hueso.

"No pudimos hacerlo porque era el propio Harry. O era un muñeco o era Harry, y no logramos llegar a ser tan físicos como yo quería, con ella atacándolo literalmente hasta que tienen que apartarla."

Al final, es Ser Lorent Marbrand quien aparta a Rhaenyra del cuerpo de su hijo, solo para que ella vuelque su rabia sobre él. Cuando Daemon llega a Dragonstone, la encuentra en cama, deshecha. Ella le suelta que dos de sus hijos han muerto para que pueda sentarse en "un trono de espadas". Él la convence de retomar la marcha hacia la capital para que esas muertes no sean en vano. El resto ya lo sabemos: al cierre del episodio, Rhaenyra tiene su corona.

La muerte más triste del 3x02 pudo ocurrir fuera de cámara

Hay una baja que la serie ni siquiera mostró, y duele precisamente por discreta. Ser Lorent Marbrand (Max Wrottesley) acompaña a Rhaenyra desde la primera temporada: fue él quien, por orden de Jace en el episodio anterior, encerró a la reina en su habitación para impedir que volara a la Batalla del Gaznate. Esa decisión —proteger a la reina a costa de desobedecerla— terminó costándole la vida al hijo que sí fue a pelear.

Antes de partir hacia King's Landing, Rhaenyra dicta su castigo con una frialdad que hiela:

"Que Ser Lorent elija cómo ha de morir."

La cámara nunca enseña el desenlace, pero, como apuntó el sitio especializado Winter is Coming, no hay mucho margen para la duda: el personaje también encuentra su final en Fuego y Sangre de George R. R. Martin, aunque en circunstancias distintas. Lo más probable es que el episodio 3 confirme su suerte. Conviene ir preparándose para malas noticias.

Por qué Alicent abandonó al bando verde

Uno de los giros más comentados es la deriva de Alicent. El episodio la muestra moviendo hilos por su cuenta: visita a los Capas Doradas —la Guardia de la Ciudad— e intenta vender al comandante Ser Luthor Largent la idea de que la reina Helaena ordena a los soldados deponer las armas. Es una maniobra que no existe en los libros y que la serie inventa para darle a Alicent un peso real, lejos de la pasividad que arrastró buena parte de la temporada anterior.

Pero el verdadero motor de Alicent ya no es la corona. Sara Hess explicó que el sistema que crió a estos personajes los dejó marcados:

"Este sistema los ha jodido. Fueron criados de una manera en la que desean cosas, les hicieron creer que tenían que lograr ciertas metas, y eso terminó arruinándolos."

A partir de ahí, su prioridad se reduce a una sola persona: su hija Helaena.

"Su mundo se encoge a esto: haré lo que tenga que hacer para sacar a Helaena de aquí y darle una vida normal. Es lo único que me importa ahora."

Con Aegon desaparecido, Aemond rumbo a Harrenhal y Otto camino al cadalso, los verdes pierden a quienes encarnaban su causa. Y Alicent, atada a ese bando más por deber que por convicción, decide soltar la cuerda.

La serie se saltó "Fishfeed", la batalla terrestre más sangrienta del libro

Hay un detalle que va a sacudir a los lectores de Martin. Cuando el episodio alcanza a Daemon, lo encuentra de fiesta en el bosque, celebrando una victoria aplastante contra los Lannister gracias a los Lobos del Invierno norteños y su líder, Roddy "el Ruina" (Tommy Flanagan). Esa celebración —y una canción de victoria de por medio— es todo lo que la serie dedica a la Batalla junto al Lago, más conocida por los fans como Fishfeed.

Sí: House of the Dragon adaptó técnicamente uno de los choques más célebres de Fuego y Sangre, descrito en el libro como la batalla terrestre más sangrienta de toda la Danza de los Dragones. El problema es que ocurre por completo fuera de cámara. Como señaló el portal SlashFilm, esta es probablemente la mayor oportunidad desperdiciada de la temporada hasta ahora, aunque también es fácil entender la lógica detrás de la decisión:

  • La serie movió a la tercera temporada dos secuencias enormes que debieron ser el clímax de la segunda: la Batalla del Gaznate y la caída de King's Landing.
  • Sumar una tercera gran batalla al arranque habría saturado al espectador con acción sin respiro.
  • Era, además, una decisión sensata en términos de presupuesto y ritmo de producción.

En el libro, ese enfrentamiento parte la guerra en dos: un ejército Lannister aliado con los verdes queda rodeado a orillas del Ojo de Dioses —el mismo lago donde se cuece un duelo aún por venir— y es aniquilado peleando con el agua a la espalda. En pantalla, para el espectador casual, nada de eso se siente más allá de una canción pegadiza. Para muchos seguidores del libro, ese vacío escuece.

Los hilos que quedaron abiertos para el episodio 3

Más allá de los grandes titulares, el 3x02 deja varias historias en pausa que marcarán las próximas semanas:

  • El destino de Corlys Velaryon (Steve Toussaint) sigue sin resolverse. Cayó al mar durante su duelo con Sharako Lohar (Abigail Thorn) en el Gaznate; Alyn de Hull (Abubakar Salim) remató a Lohar pero no logró encontrar a su padre. La búsqueda en Marcaderiva continúa.
  • Rhaena (Phoebe Campbell), que provocó sin querer la muerte de Jace montando a Sheepstealer, huye al Valle a pedir asilo. Lady Jeyne Arryn (Amanda Collin) se lo niega y le dice, sin rodeos, que "el Valle está perdido".
  • Aegon y Larys (Matthew Needham) escapan de una emboscada de la Triarquía y, contra todo pronóstico, ponen rumbo a Rook's Rest para buscar a Ser Criston Cole.
  • Los dragonseeds terminan de hundir a la Triarquía: Ulf sobre Silverwing, Hugh Hammer sobre Vermithor y Addam de Hull sobre Seasmoke.
  • La nueva secuencia de créditos, con su bordado animado y la partitura retocada de Ramin Djawadi, suma dos imágenes a la caída de la Casa Targaryen: Corlys batiéndose contra Sharako y el cuerpo de Jace flotando entre flechas.

No todo fueron elogios. Varios críticos, incluido el análisis de Winter is Coming, señalaron huecos de guion e incoherencias en el trato de algunos personajes, en un episodio que avanza la trama a toda velocidad a costa de saltarse explicaciones.

Con Rhaenyra ya en el trono, Otto en la tumba y Aemond desangrándose en Harrenhal, la guerra deja atrás los preámbulos. El episodio 3 llega el próximo domingo a HBO y HBO Max, y la pregunta de fondo es la misma que se hace la propia reina: si una corona ganada sobre los cadáveres de sus hijos vale lo que costó.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Dilis Salazar

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