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RBC y BMO venden Moneris a un fondo de EE. UU. y le seguirán mandando clientes en exclusiva

Francisco Partners acordó comprar Moneris, el procesador por el que pasa uno de cada tres pagos a comercios de Canadá, por unos 2,000 millones de dólares canadienses. RBC y BMO se reparten el dinero mitad y mitad, anotan ganancias distintas y seguirán derivándole clientes en exclusiva.

por Alejandro Castillo Leone
Close-up of customer and cashier during a credit card transaction at a store counter indoors.
Foto de Andrea Piacquadio en Pexels

TL;DR:

  • Francisco Partners acordó comprar Moneris, uno de los mayores procesadores de pagos de Canadá, a BMO y al Royal Bank of Canada por unos 2,000 millones de dólares canadienses en efectivo.
  • Cada banco recibe la mitad, pero BMO calcula una ganancia de 600 millones de dólares canadienses después de impuestos y RBC de 475 millones.
  • El cierre necesita luz verde bajo la Ley de Competencia y la Ley de Actividades de Pago Minorista, y está previsto para el primer trimestre fiscal 2027 de ambos bancos.

Francisco Partners, el fondo estadounidense de inversión en tecnología, firmó un acuerdo definitivo para comprar Moneris Solutions, el procesador que atiende más de 325,000 puntos de venta en Canadá, a los dos bancos que lo crearon hace 25 años, BMO y el Royal Bank of Canada. El precio es de unos 2,000 millones de dólares canadienses en efectivo, cerca de 1,440 millones de dólares estadounidenses según Reuters, y cada banco se lleva la mitad. El anuncio salió el lunes 10 de agosto a las 18:00 del Este, con la bolsa de Toronto ya cerrada. Importa porque toca la infraestructura por la que pasa uno de cada tres pagos a comercios del país, según la propia compañía, y porque los bancos no cortan el vínculo: al cerrar firmarán acuerdos de referencia exclusivos y de largo plazo para seguir enviándole clientes.

El precio quedó justo en el techo que se filtró hace un año

El 14 de agosto de 2025, Reuters reveló que RBC y BMO habían puesto en venta su empresa conjunta de pagos y que cuatro personas al tanto del proceso calculaban una valuación de hasta 2,000 millones de dólares canadienses. Esas mismas fuentes situaban los ingresos anuales de Moneris cerca de los 700 millones y advertían que el precio final podía quedar algo por debajo. Un año después, quedó exactamente en el techo de ese rango.

Contra aquellos ingresos, que la compañía nunca confirmó públicamente, el precio equivale a unas 2.9 veces la facturación anual. Los asesores tampoco cambiaron: el banco boutique PJT Partners, que Reuters ya identificaba en 2025 como el encargado de sondear el mercado, aparece en el comunicado final como asesor financiero exclusivo de Moneris y también asesoró a sus accionistas.

La misma mitad vendida, dos ganancias distintas

BMO y RBC venden cada uno el 50% y reciben lo mismo, alrededor de 1,000 millones de dólares canadienses. Pero las ganancias contables que anticipan no coinciden ni antes ni después de impuestos, y ninguno de los dos comunicados explica la diferencia.

Todas las cifras de la tabla están en dólares canadienses y provienen de los comunicados que cada banco publicó el lunes.

Concepto BMO RBC
Participación vendida 50% 50%
Ganancia antes de impuestos 620 millones 560 millones
Ganancia después de impuestos 600 millones 475 millones
Efecto en el capital CET1 Alza aproximada de 15 puntos base Positivo pero marginal, sin cifra

La brecha antes de impuestos apunta a que cada banco tenía a Moneris registrado con un valor distinto en sus libros, algo posible en una empresa conjunta que arrancó en el año 2000. La distancia fiscal es todavía más marcada: entre una cifra y otra, BMO pierde 20 millones y RBC pierde 85.

El efecto sobre el capital sí tiene una explicación mecánica. RBC reporta un impacto apenas positivo en su coeficiente CET1, el indicador que mide el capital de máxima calidad frente a los activos ponderados por riesgo, mientras BMO cifra el suyo en unos 15 puntos base. La misma cantidad de dinero pesa menos sobre una base más grande: según datos de LSEG citados por Reuters, RBC vale en bolsa unos 408,000 millones de dólares canadienses y BMO cerca de 177,600 millones. Los dos bancos coinciden en que la venta no afectará de forma significativa sus ganancias recurrentes, y RBC aclara que su estimación puede cambiar.

Los bancos sueltan el activo y se quedan con el canal

El movimiento sigue un patrón que Reuters describió al destapar el proceso: la digitalización acelerada del negocio de pagos en Norteamérica obliga a invertir capital de forma constante para no quedarse atrás, y muchos bancos han preferido salirse. Del otro lado esperan las empresas de pagos que crecen comprando competidores y los fondos de capital privado, atraídos por los ingresos recurrentes por comisión que deja un procesador.

Canadá ya tenía un precedente reciente. El 23 de julio de 2025, TD anunció un acuerdo con la estadounidense Fiserv por el que su unidad de comercios adoptaría la tecnología Clover y le vendería una cartera de unos 3,400 contratos con 30,000 ubicaciones. Poco más de un año después, los otros dos grandes bancos del país vendieron la suya entera.

A person using contactless payment at a retail counter in Portugal wearing an apron.
Imagen ilustrativa: Moneris atiende más de 325,000 puntos de venta en Canadá · Foto de Kampus Production en Pexels

La diferencia con una salida limpia está en la letra chica. Al cerrar la operación, BMO y RBC firmarán acuerdos de referencia exclusivos y de largo plazo: seguirán mandando a sus clientes empresariales a Moneris, solo que ya sin poner el capital que exige mantener la plataforma. Los bancos conservan la relación comercial y se desprenden de la factura tecnológica.

Francisco Partners llega con historial en el sector. Su comunicado enumera inversiones previas en Verifone, NMI, Hypercom, Paymetric y PayLease, y la firma dice haber invertido en más de 500 empresas de tecnología desde su fundación hace 25 años, con más de 75,000 millones de dólares levantados. Peter Christodoulo, socio del fondo, prometió sostener la inversión en innovación y la expansión de la plataforma sin tocar la "identidad profundamente canadiense" [traducción propia] que, dijo, convirtió a Moneris en líder del mercado. Al cierre, Jeff Sloan, expresidente y exdirector general de Global Payments, entrará como presidente del consejo.

El cierre depende de dos leyes canadienses

Nada de esto ocurre todavía. La compra está sujeta a las condiciones habituales y a dos autorizaciones regulatorias: la Ley de Competencia de Canadá y la Ley de Actividades de Pago Minorista, el régimen más nuevo de los dos. Las partes esperan cerrar antes de que termine el primer trimestre del año fiscal 2027 de BMO y RBC.

¿Qué es la Ley de Actividades de Pago Minorista de Canadá?

Es la norma que desde noviembre de 2024 obliga a los proveedores de servicios de pago a registrarse ante el Banco de Canadá, que los supervisa. Según el propio banco central, los requisitos de gestión de riesgo operativo y de resguardo de los fondos de los usuarios entraron en vigor el 8 de septiembre de 2025.

La venta cae en pleno debate sobre soberanía digital

En Canadá la noticia aterrizó en una conversación que ya estaba abierta. El economista Moshe Lander, de la Universidad Concordia, dijo a Global News que la venta es una señal más de que el país sigue, en sus palabras, "muy pegado a Estados Unidos" [traducción propia]. Lander lo explicó por el lado del capital. Una empresa canadiense que quiere levantar miles de millones para infraestructura, señaló, necesita acceso a los mercados estadounidense y mexicano para repartir esos costos fijos. Cuatro días antes, el 6 de agosto, AMD había anunciado otra compra canadiense: la startup de chips Taalas, de Toronto.

Lander matizó su propia lectura. Canadá tiene superávit comercial y adquiere más activos extranjeros de los que los extranjeros compran en el país, según las cifras de Statistics Canada que citó, aunque el 58.9% de los activos financieros canadienses en el exterior está en Estados Unidos. Y agregó un punto que aplica directo a este caso: la industria financiera que opera en Canadá se supervisa en Canadá, sea quien sea el dueño.

El comunicado de la operación se anticipa a esa preocupación con datos concretos. Moneris conservará su sede y su infraestructura tecnológica dentro del país, con cerca de 2,000 empleados y oficinas en Sackville, Montreal, Ciudad de Quebec, Calgary y Burnaby. La empresa se describe además como el único gran proveedor canadiense con equipo nacional propio de servicio en campo.

Mientras los reguladores revisan el expediente, en la caja del comercio no cambia nada: las terminales siguen siendo las mismas y los bancos seguirán recomendando el mismo proveedor. Lo que cambia, si la operación se aprueba, es quién decide cuánto se invierte en esa infraestructura. Hasta ahora eran dos bancos que la trataban como un servicio para sus clientes; a partir del cierre será un fondo que acordó pagar 2,000 millones por ella y que ya anunció a un veterano de la industria de pagos para presidir su consejo.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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por Alejandro Castillo Leone

Soy un amante del arte y la cultura. Desde el 2021 dirijo una web dedicada a la historia de mi país y he emprendido la misión de vivir para la cultura, alimentándome principalmente del ámbito Hispanoamericano.

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