TL;DR:
- Uber vendió toda su participación en Serve Robotics durante el segundo trimestre y el fabricante desapareció del formulario 13F que la plataforma firmó el 7 de agosto.
- Serve recortó su guía de ingresos de 2026 a un rango de 9 a 10 millones de dólares y atribuyó el ajuste al menor volumen de pedidos por Uber Eats.
- El acuerdo comercial expira a inicios de 2027 y Serve no espera renovarlo; su negocio con DoorDash creció casi 50% en un solo trimestre.
Uber vendió la totalidad de su participación en Serve Robotics durante el segundo trimestre y lo comunicó con una ausencia: el formulario 13F que la plataforma firmó el 7 de agosto lista siete posiciones bursátiles y ninguna corresponde al fabricante de robots de acera que nació dentro de Postmates, la app de reparto que Uber compró en 2020 por 2,650 millones de dólares. Bloomberg reportó primero el movimiento y TechCrunch lo confirmó el 11 de agosto con un detalle incómodo: Serve se enteró de la salida cuando ya era pública, según una fuente cercana a los hechos citada por ese medio. El acuerdo comercial que mantiene los robots repartiendo pedidos de Uber Eats sigue vigente hasta inicios de 2027, aunque Serve avisó el 6 de agosto que no espera renovarlo.
Un 13F con siete posiciones y ningún robot de acera
El 13F es el reporte que los administradores institucionales entregan cada trimestre con sus tenencias en acciones estadounidenses. El de Uber cubre el periodo cerrado el 30 de junio de 2026, lo firmó Elizabeth Coleman, vicepresidenta y subdirectora jurídica de la compañía, y suma 4,506 millones de dólares repartidos en siete nombres.
Estas son las posiciones que Uber sí reportó, ordenadas por el valor declarado al 30 de junio de 2026:
| Empresa | Acciones | Valor declarado |
|---|---|---|
| Grab Holdings | 535,902,982 | 2,020.4 mdd |
| Aurora Innovation | 258,473,411 | 1,762.8 mdd |
| Rivian Automotive | 19,553,911 | 339.3 mdd |
| Lucid Group | 37,753,583 | 252.6 mdd |
| WeRide (ADS) | 11,193,322 | 65.1 mdd |
| Joby Aviation | 7,139,208 | 63.7 mdd |
| Marqeta | 135,042 | 2.2 mdd |
La lista dice algo sobre el método de la casa. En 2020, cuando Uber abandonó sus proyectos más caros, le vendió su división de manejo autónomo, Uber ATG, a Aurora, y su negocio de taxis aéreos, Elevate, a Joby. En los dos casos se quedó con las acciones que recibió a cambio, y ahí siguen. Serve viene de ese mismo periodo de limpieza, como escisión de la división de robótica de Postmates, y es la que ya no aparece.
¿Qué prueba el 13F de Uber y qué no?
Prueba que Uber no tenía acciones de Serve Robotics al cierre del 30 de junio de 2026, porque el formulario lista las tenencias en acciones estadounidenses de un administrador institucional al final del trimestre. No dice en qué fecha vendió, a qué precio ni cuánto obtuvo, y tampoco cubre participaciones en empresas privadas.
La salida se venía preparando desde antes. Los registros regulatorios muestran que Uber ya había reducido su participación durante 2025, según TechCrunch, y Sarfraz Maredia, responsable global de movilidad autónoma y reparto en Uber, renunció al consejo de Serve el 17 de junio, dentro del mismo trimestre de la venta. En su reporte a la SEC, Serve aclaró que la renuncia no se debió a ningún desacuerdo sobre operaciones, políticas o prácticas de la empresa; cinco días después nombró en su lugar a Andreas Lieber, gerente general y director ejecutivo interino de Postmates durante la integración con Uber.
El volumen con Uber cayó por primera vez en 17 trimestres
Cinco días antes de que se firmara ese formulario, Serve presentó sus resultados del segundo trimestre: ingresos de 3.2 millones de dólares, 9% más que en el trimestre previo y 404% más que un año atrás, con una pérdida neta de 64.1 millones. El problema no estaba en la cifra de arriba sino en el canal que la sostenía. Entre el primer trimestre de 2022 y el primero de 2026, el volumen de entregas a través de Uber creció 17 trimestres seguidos.
"En el segundo trimestre, esa tendencia se revirtió por primera vez" [traducción propia], dijo Ali Kashani, cofundador y director ejecutivo de Serve, en la llamada con analistas del 6 de agosto citada por TechCrunch.
La compañía atribuyó la caída a una utilización de los robots menor a la esperada, y sus propias métricas le ponen números al ajuste: los robots activos diarios bajaron de 812 a 792 entre el primer y el segundo trimestre, y las horas diarias de disponibilidad de la flota pasaron de 10,295 a 9,809.
El golpe llegó con la guía. Serve recortó su previsión de ingresos para 2026 a un rango de 9 a 10 millones de dólares, desde los 26 millones que proyectaba antes, y explicó en su comunicado que la revisión refleja el menor volumen de entregas vía Uber Eats, incluida la eliminación de la demanda prevista para el segundo semestre. También bajó su expectativa de gasto operativo no GAAP del año a entre 140 y 150 millones. La acción cotizaba 13% abajo la mañana del viernes 7 de agosto, según Benzinga, y Oppenheimer y Guggenheim recortaron su precio objetivo a 7 dólares, de acuerdo con Investing.com.
Uber nunca dependió de un solo robot de acera
Serve fue el socio más visible de Uber Eats en el reparto por banqueta, nunca el único. El rastreo de acuerdos de vehículos autónomos que mantiene TechCrunch contabiliza más de 30 compañías con las que Uber se asoció o en las que invirtió en dos años, y ahí conviven al menos tres competidores directos de Serve: Avride, la escisión de Yandex que hoy pertenece a Nebius y que consiguió 375 millones de dólares en inversión estratégica y compromisos comerciales de Uber y Nebius, sin desglose público entre capital y contratos; Coco, que arrancó en Los Ángeles en 2024 y llegó a barrios de Miami en abril de 2025; y Starship Technologies, con un acuerdo de noviembre de 2025 para repartir pedidos de Uber Eats en varios países europeos este año y en Estados Unidos en 2027. Cartken, socio desde 2022, terminó girando hacia los robots industriales.
Ese catálogo es el modelo de Uber y también el punto de fricción. La plataforma quiere ser la aplicación donde el cliente pide, sin importar quién fabricó el vehículo; para el proveedor, eso significa pelear cada minuto de operación contra otros robots del mismo tablero. Kashani puso el desacuerdo en términos operativos: coordinación de flota e integración con los comercios.

Serve ya movió su apuesta. Los ingresos de su alianza con DoorDash, firmada en octubre de 2025, crecieron casi 50% respecto al trimestre anterior y superaron las expectativas de la propia empresa, según su comunicado. En el primer semestre también abrió una vertical de lavandería con NoScrubs, firmó siete extensiones multianuales con hospitales y sumó los robots de interiores de Diligent Robotics, que compró este año.
Tampoco es el único socio que se está alejando de la plataforma. Waymo trabaja para salir de su contrato con Uber, que no vence hasta mayo de 2028, y las dos ya cerraron su operación conjunta en Phoenix, según el mismo rastreo de TechCrunch.
Los robots no se detienen: el acuerdo comercial corre hasta inicios de 2027 y Serve cerró junio con 240.4 millones de dólares en efectivo y valores negociables, frente a un EBITDA ajustado negativo de 44.5 millones en el trimestre. Lo que cambió es quién carga con el riesgo. Uber puede reemplazar a un proveedor de banqueta con otros tres que ya tiene contratados; Serve tiene menos de un año para demostrar que su negocio funciona sin el socio que sostuvo su crecimiento hasta este año.