Nueva York blinda Midtown para el debut del Mundial en MetLife: calles cerradas y trenes solo con boleto
Nueva York y Nueva Jersey cierran calles y restringen los trenes para el debut del Mundial en MetLife.
TL;DR:
- Nueva York y Nueva Jersey activan un operativo de transporte para el debut del Mundial en MetLife: Brasil vs. Marruecos, hoy a las 6 p.m.
- La calle 42 queda solo para autobuses, NJ Transit reserva los trenes de salida de Penn Station a quienes tengan boleto desde unas cuatro horas antes, y no hay estacionamiento en el estadio.
- Es el primero de ocho partidos en la región, que culminan con la final del 19 de julio; las autoridades prevén uno de los peores días de tráfico en años.
El Mundial estrenó este sábado 13 de junio su sede en el área de Nueva York, y la ciudad respondió blindando Midtown. Brasil y Marruecos abren a las 6 p.m. el primer partido del torneo en la región, en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey —rebautizado New York New Jersey Stadium por la FIFA—, y a ambos lados del río Hudson rigen cierres de calles, trenes reservados y alertas de tráfico para lo que las autoridades anticipan como uno de los peores días de congestión en años. El alcalde Zohran Mamdani declaró los ocho días de partido como días de alerta por congestión y pidió a los neoyorquinos dejar el carro en casa. El mensaje oficial, en los dos estados, no cambia: usen el transporte público.
No es un consejo cualquiera. En el MetLife no habrá estacionamiento para los partidos, y del lado de Nueva York la red de Midtown se reconfigura por completo para empujar a decenas de miles de aficionados hacia el túnel Lincoln. La ciudad presentó el plan a finales de mayo; hoy lo estrena.
La región hospeda ocho partidos del Mundial, todos en el MetLife, antes de la gran final:
- 13 de junio — Brasil vs. Marruecos (Grupo C), 6 p.m.
- 16 de junio — Francia vs. Senegal, 3 p.m.
- 22 de junio — Noruega vs. Senegal, 8 p.m.
- 25 de junio — Ecuador vs. Alemania, 4 p.m.
- 27 de junio — Panamá vs. Inglaterra, 5 p.m.
- 30 de junio — Ronda de 32 (partido 77), 5 p.m.
- 5 de julio — Octavos de final (partido 91), 4 p.m.
- 19 de julio — Final del Mundial, 3 p.m.
La calle 42 se convierte en corredor exclusivo de autobuses
Desde seis horas antes del pitazo inicial —es decir, desde el mediodía para el juego de las 6 p.m.— y hasta tres horas después del final, Midtown opera bajo reglas nuevas. Los cambios centrales en los días de partido:
- La calle 42 se vuelve un corredor solo para autobuses, de punta a punta, de la Primera a la Duodécima Avenida.
- Los dos carriles del extremo este de la Sexta Avenida quedan reservados para autobuses entre las calles 42 y 59; la Quinta Avenida suma sus carriles de autobús ya existentes.
- Tramos de las calles 40 y 41 Oeste, desde la Octava Avenida, se cierran como cuadras solo para autobuses.
- El acceso a esos corredores queda limitado a los autobuses lanzadera al estadio, los autobuses locales del MTA, los vehículos oficiales del Mundial y los servicios de emergencia.
Los autobuses lanzadera —servicio exprés y sin paradas entre Manhattan y el MetLife por el túnel Lincoln— recogen y dejan pasajeros en tres puntos: la Terminal de Autobuses de Port Authority, Columbus Circle y las inmediaciones de Grand Central.
"Nueva York está lista para recibir al Mundial en nuestro patio trasero. Pero aunque los ojos del mundo se vuelquen sobre nuestra ciudad, nuestra responsabilidad sigue siendo la misma: asegurar que los neoyorquinos puedan llegar a donde necesitan ir de forma segura, accesible y sin interrupciones innecesarias. Ya sea que vayas al estadio para un partido, al parque a jugar un rato con los amigos, o a la oficina como cualquier otro día, nuestras calles funcionarán para todos." — Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York
En Penn Station, el tren a MetLife sale solo con boleto del Mundial
Aquí está el cambio que más golpea al viajero común. NJ Transit limitó los trenes de salida desde Penn Station a quienes tengan boleto del Mundial, desde unas cuatro horas antes del partido y hasta tres horas después de que termine. Antes de entrar a la estación, el personal valida dos cosas: el boleto del partido y el de NJ Transit. El primer tren rumbo al estadio salió a las 2 p.m.
Para sostener el operativo, la ciudad cerró al tráfico la calle 33 (entre la Sexta y la Octava Avenida) y la calle 32 (entre la Sexta y la Séptima), donde se forman las filas de aficionados con entrada. Esos cierres arrancan unas seis horas antes del juego. Quienes viajen en tren serán revisados por la policía de Amtrak y solo podrán entrar por un punto de acceso designado; al regresar, nadie podrá quedarse en la "zona congelada" alrededor de la estación, según ABC7.
¿Y quién no va al partido pero necesita cruzar a Nueva Jersey? Según NBC New York, los pasajeros con boleto o pase de tren pueden usar, sin costo extra, el PATH desde la estación de la calle 33 —hacia Hoboken o Newark Penn— y los autobuses de NJ Transit desde Port Authority. Los servicios de LIRR, Metro-North y PATH operan con normalidad.
Desde Nueva Jersey, la Línea Ferroviaria de Meadowlands lleva directo de Secaucus Junction al estadio, con trenes cada 10 a 20 minutos antes del partido. Al terminar, salen "a llenar y arrancar" (load and go) hasta por tres horas, con autobuses de refuerzo de vuelta a Secaucus. En paralelo, las entregas de camiones quedan prohibidas entre las calles 30 y 60, de río a río: hoy, del mediodía a las 11 de la noche. La restricción aplica solo a camiones —autos, vans y bicicletas de carga quedan exentos— y el peaje de congestión sigue vigente.
Nueva Jersey pide no manejar: sin estacionamiento y puentes que no se levantan
Del otro lado del Hudson, el Departamento de Transporte de Nueva Jersey (NJDOT) fue directo: si no vas al partido, no te subas al carro. Su campaña para el torneo se resume en cuatro verbos en inglés —skip it, shift it, switch it, share it—: evitar las carreteras, viajar fuera de hora pico, mover pendientes a días sin partido y compartir el viaje.
El dato que cambia el cálculo del conductor: en el MetLife no hay estacionamiento para los partidos. Este sábado, según Daily Voice, quedaban pocos pases en el cercano American Dream Mall, desde 229 dólares. La policía de East Rutherford advirtió que el tráfico más pesado se concentra en un radio de cinco millas alrededor del estadio —East Rutherford, Secaucus, Lyndhurst, Kearny, Carlstadt y municipios vecinos—, y el mapa de pronóstico del NJDOT pinta de rojo la zona del Meadowlands, la autopista de peaje de Nueva Jersey, las interestatales 95 y 280 y los accesos al aeropuerto de Newark.
Hay una medida que pasa casi desapercibida pero dice mucho del tamaño del operativo: varios puentes levadizos de los condados de Essex y Hudson permanecerán cerrados al tráfico marítimo en los días de partido, para no cortar el flujo de autos hacia el estadio. Entre ellos, informó The Observer, el Wittpenn y el William A. Stickel, sobre los ríos Hackensack y Passaic. Los barcos esperan; los autos, no.
Lo que ocurra hoy es más que un partido: es la primera prueba real de si la zona metropolitana puede mover a una multitud de escala mundial apostando casi todo al transporte público. Quedan siete fechas para afinar el plan —Francia, Senegal, Alemania, Inglaterra de por medio— antes de que la final vuelva al MetLife el 19 de julio. Para los millones de hinchas que llegan, y para los vecinos que solo quieren llegar a casa, la diferencia entre un buen recuerdo y una tarde perdida se reduce a una decisión: el tren o el volante.