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Zelensky pidió a Trump permiso de Musk para guiar drones con Starlink en Rusia, según The Atlantic

The Atlantic reporta que Kyiv quiere usar Starlink para guiar drones contra lanzadores rusos de misiles.

por Dilis Salazar
Four satellite dishes on a rooftop against a cloudy sky in Cancún, Mexico.
Foto de Margo Evardson en Pexels

TL;DR:

  • Los blancos que Kyiv tiene en la mira son los lanzadores móviles de misiles balísticos rusos, no la línea del frente.
  • En el mayor ataque contra la red eléctrica ucraniana, el 3 de febrero de 2026, la Fuerza Aérea derribó 38 de 71 misiles porque una proporción muy alta era balística.
  • Trump no se comprometió a nada y ni la Casa Blanca ni SpaceX han comentado la conversación en público.

Volodymyr Zelensky le pidió a Donald Trump que consiguiera el permiso de Elon Musk para que Ucrania pueda usar Starlink en ataques con drones dentro de territorio ruso. Trump escuchó y no se comprometió. Así lo reportó The Atlantic, que ubica la petición en conversaciones a puerta cerrada. Lo que Kyiv quiere alcanzar no es la línea del frente, sino los lanzadores móviles desde los que Rusia dispara los misiles balísticos que caen sobre sus ciudades. La petición choca con la regla que SpaceX sostiene desde 2022, la que autoriza Starlink para comunicaciones y la que lo prohíbe en operaciones ofensivas. Ni la Casa Blanca ni SpaceX ni la oficina de Zelensky han comentado el asunto en público, y FomoEra no pudo verificarlo de forma independiente.

El encuentro privado más reciente entre ambos presidentes ocurrió el martes 28 de julio de 2026 en el Despacho Oval, a puerta cerrada y con una duración de poco más de una hora. De ahí salieron dos anuncios que Zelensky sí hizo públicos en Telegram: la negociación de licencias para fabricar interceptores Patriot en Ucrania y el intento de revivir las conversaciones de paz con Rusia. La vocera Karoline Leavitt describió el encuentro como positivo y productivo. Ese mismo día, el presidente ucraniano subió al Capitolio a pedirles sistemas antibalísticos a un grupo bipartidista de senadores, horas antes del primer voto del paquete de sanciones que lleva el nombre del fallecido senador Lindsey Graham, a cuyo funeral había viajado.

⚠️
La petición proviene del reporte de The Atlantic sobre conversaciones a puerta cerrada. La Casa Blanca, SpaceX y la oficina de Zelensky no la han comentado públicamente y ninguna de las tres está obligada a hacerlo. Un cambio de política de este tipo se notaría antes en el alcance real de los drones ucranianos que en un comunicado.

Los misiles que Ucrania no logra derribar son los balísticos

Al llegar a Washington, Zelensky resumió a qué venía.

"Nuestra prioridad número uno es la defensa antibalística", dijo Volodymyr Zelensky.

El dato que sostiene esa frase es incómodo. El 3 de febrero de 2026, Rusia lanzó uno de sus mayores ataques de la guerra contra la infraestructura energética de Kyiv y Járkiv, con 71 misiles y 450 drones. La Fuerza Aérea ucraniana derribó apenas 38 de esos misiles, y su vocero Yurii Ihnat explicó el motivo: una proporción muy alta era balística. Contra los drones de largo alcance el desempeño es otro, cercano al 90%.

De ahí sale la aritmética que explica la petición. Un interceptor Patriot derriba el misil ya lanzado, cuesta una fortuna y escasea. Un dron que alcanza el lanzador lo apaga antes de que dispare y cuesta una fracción. El problema es que esos lanzadores están del otro lado de la frontera, a cientos de kilómetros, y llegar hasta ahí con un dron pilotado en tiempo real exige una conexión que no se caiga.

Terminal de internet satelital Starlink instalada al aire libre sobre un terreno abierto
Imagen ilustrativa de una terminal Starlink, el tipo de equipo que Ucrania opera por decenas de miles · Foto de Francesco Ungaro en Pexels

La regla que SpaceX no ha movido desde 2022

Starlink no es un arma ni un sistema de puntería. Es la razón por la que un operador puede volar un dron lejos de casa: la constelación de órbita baja resiste la interferencia y permite cambiar el blanco en pleno vuelo. Esa ventaja convirtió a la empresa de Musk en el cuello de botella de media guerra.

El veto tampoco es nuevo. En septiembre de 2022, Musk se negó a activar la red hasta Sebastopol para un ataque ucraniano contra la flota rusa del Mar Negro, por temor a que SpaceX quedara como cómplice de un acto mayor de guerra. En febrero de 2023, la presidenta de la compañía, Gwynne Shotwell, dijo en una conferencia en Washington que Ucrania había convertido el servicio en un arma y que SpaceX ya había tomado medidas para frenar su uso militar ofensivo, según recogió Fortune.

"Starlink no fue creado para involucrarse en guerras", le dijo Elon Musk a su biógrafo Walter Isaacson.

Musk ha repetido la fórmula este año: las terminales sirven para comunicaciones de infraestructura de defensa, escuelas y hospitales, y el uso ofensivo queda fuera. El matiz importa, porque esa línea no separa a Starlink de los drones. Ucrania ya opera decenas de miles de terminales en el frente y pilota parte de sus misiones con ellas, tanto que en julio comandantes y pilotos ucranianos le contaron a Reuters que las tropas rusas camuflan sus cargamentos e instalan sistemas de interferencia potentes para cortar justamente esa conexión. Lo que Kyiv está pidiendo es cruzar la frontera con la red encendida.

Hay un detalle que complica el cálculo. Mykhailo Fedorov, el ministro de Defensa que construyó el canal directo con la empresa y que a principios de 2026 le entregó a Musk la lista blanca de terminales autorizadas para dejar ciegos a los drones rusos, fue destituido a mediados de julio. Su salida sacó manifestantes a las calles de Kyiv. La petición que reporta The Atlantic llega sin el funcionario que hizo funcionar la relación.

La paradoja se ve mejor con el calendario de las últimas semanas. Kyiv y Washington están cerrando un acuerdo de producción conjunta de drones que le permitiría al Pentágono acortar distancia en la tecnología militar más decisiva de esta guerra. Seis fabricantes ucranianos ya tienen permiso para exportar alrededor de 100 unidades cada uno al programa Drone Dominance.

Las cifras explican el apetito estadounidense:

  • Ucrania va camino de producir entre 6 y 7 millones de drones de ataque de corto alcance este año.
  • El programa del Pentágono, dotado con 1,100 millones de dólares, habrá encargado cerca de 200,000 aparatos para febrero de 2027.
  • La siguiente ronda de pruebas, Gauntlet II, se corre en agosto de 2026 en la base Fort Carson, en Colorado, con 19 empresas compitiendo, según Reuters.
  • Ningún dron participante puede llevar motores brushless ni baterías de origen chino.

Estados Unidos está importando el saber hacer ucraniano a escala industrial. La conectividad que hace volar a esos mismos drones, en cambio, sigue sujeta al criterio de una compañía que no responde ante ningún votante.

¿Ucrania ya usa Starlink para operar drones?

Sí. Ucrania mantiene decenas de miles de terminales en el frente para comunicaciones y pilota con ellas parte de sus misiones con drones. Rusia instala sistemas de interferencia potentes para cortar esa conexión, según contaron pilotos y comandantes ucranianos a Reuters en julio de 2026.

¿Qué permite y qué prohíbe SpaceX con Starlink en la guerra?

Musk ha explicado que las terminales pueden usarse para comunicaciones de infraestructura de defensa, escuelas y hospitales, y que el uso ofensivo queda fuera. En 2022 se negó a activar la red hasta Sebastopol para un ataque contra la flota rusa, por temor a que SpaceX quedara como cómplice de un acto de guerra.

¿Qué más pidió Zelensky en Washington?

Licencias para fabricar interceptores Patriot en Ucrania, que discutió con Trump el 28 de julio de 2026 en el Despacho Oval, y sistemas antibalísticos ante un grupo bipartidista de senadores. El Senado preparaba además el primer voto del paquete de sanciones contra Rusia e Irán que lleva el nombre de Lindsey Graham.

La decisión no se va a anunciar en un comunicado. Se va a notar en el alcance real de los drones ucranianos dentro de Rusia, o en la ausencia de ese alcance. Y quien la tiene en la mano es una empresa que espera facturar 15,000 millones de dólares este año solo con la división móvil de Starlink y que acaba de pagar 17,000 millones por espectro de EchoStar para pelearle el mercado celular a AT&T, Verizon y T-Mobile, según un reporte de Semafor recogido por Techstrong IT. Cada mes que pasa, el permiso que Kyiv necesita vale más para quien lo firma.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Dilis Salazar

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