TL;DR:
- DeepSeek prepara un centro de datos de inteligencia artificial de un gigavatio en Ulanqab, Mongolia Interior, a unos 350 kilómetros al noroeste de Pekín, según Bloomberg.
- La empresa levantaría instalación propia y rentaría capacidad extra; al menos una parte encendería a finales de 2027 o principios de 2028.
- Nadie ha dicho qué chips van adentro, y de eso depende cuánto cómputo real representa esa cifra.
DeepSeek prepara un centro de datos de inteligencia artificial de un gigavatio en Ulanqab, una ciudad de la región autónoma de Mongolia Interior que queda a unos 350 kilómetros al noroeste de Pekín. Lo reportó Bloomberg este jueves 30 de julio de 2026, citando a personas familiarizadas con el proyecto que pidieron no ser identificadas porque la información es privada. La compañía, con sede en Hangzhou, construiría su propia instalación y rentaría capacidad adicional a otras empresas, con la meta de encender al menos una parte a finales de 2027 o principios de 2028. Falta el dato que decide todo lo demás: nadie ha dicho qué chips van a llenar ese gigavatio.
Conviene traducir la unidad antes de seguir. Un gigavatio no mide inteligencia ni modelos entrenados: mide electricidad, la suficiente para alimentar unos 750,000 hogares, según el cálculo con el que Tom's Hardware dimensionó hace diez días un proyecto chino muy parecido.
Esto es lo que sí está reportado del plan:
- DeepSeek construiría una instalación nueva propia y, en paralelo, rentaría capacidad a terceros.
- Más de una decena de empresas ya tienen proyectos planeados en esa misma ciudad, según una recopilación externa de permisos aprobados por el gobierno local.
- Dos de las personas consultadas por Bloomberg ubican el encendido parcial entre finales de 2027 y principios de 2028.
- El tipo de chip sigue sin conocerse. Nvidia marca el estándar de la industria; Huawei es el campeón nacional chino.
Ulanqab tiene frío, viento barato y más de 50 centros de datos
La ciudad no salió de una tómbola. Ulanqab lleva años recibiendo infraestructura por tres razones que se repiten en cualquier mapa de centros de datos del mundo: temperaturas bajas que abaratan el enfriamiento, electricidad barata con mucha generación eólica y solar, y respaldo político. Está dentro de "Datos del Este, Cómputo del Oeste", el programa con el que Pekín empuja el procesamiento hacia el interior del país. China Daily contabilizó ahí más de 50 centros de datos de empresas como Alibaba, Kuaishou y UCloud, operando con latencias por debajo de cinco milisegundos hacia la región de Pekín.
DeepSeek tampoco llega de cero. En abril, Bloomberg detectó que la empresa publicó dos vacantes para un centro de datos en Mongolia Interior, la primera vez que revelaba públicamente la ubicación de una instalación. Esas ofertas de trabajo llegaron semanas después de un reporte de Reuters que, citando a un funcionario estadounidense, sostuvo que DeepSeek entrenó su modelo más reciente con la línea Blackwell de Nvidia, restringida para China, y que esos chips estaban probablemente agrupados en el norte del país. DeepSeek nunca confirmó qué silicio hay dentro de sus racks.

Un gigavatio de silicio chino no rinde como un gigavatio de Nvidia
Aquí está el matiz que casi ningún titular del día recoge. Los aceleradores chinos rinden menos por vatio que las piezas Blackwell de Nvidia, según Tom's Hardware, así que un gigavatio alimentado con chips domésticos entrega menos entrenamiento útil que un gigavatio lleno de hardware estadounidense. El edificio no es la restricción. La restricción es la fábrica.
Los números de ese cuello de botella también están medidos: el nodo más avanzado y estable de SMIC, de clase 7 nanómetros, opera arriba del 93% de utilización; la memoria HBM doméstica escasea y limita cuántos aceleradores puede ensamblar Huawei, que despachó alrededor de 812,000 chips de IA el año pasado. Levantar la cáscara de un gigavatio se hace rápido; producir los chips que lo consuman, no.
El movimiento tampoco ocurre en soledad. El 20 de julio, Bloomberg reportó que Z.ai, la desarrolladora de los modelos GLM, terminó un centro de un gigavatio armado exclusivamente con chips chinos y ya encendió una parte, con varios clústeres de más de 10,000 aceleradores cada uno. Y el gobierno chino trabaja en un plan de unos 2 billones de yuanes (cerca de 295,000 millones de dólares) a cinco años para una red nacional de centros de datos con al menos 80% de tecnología doméstica. El gigavatio se volvió la unidad de medida de la industria china de IA en cuestión de semanas.
El plan llega días después de que DeepSeek congelara su ronda de capital
La otra mitad de la historia es financiera. Hace menos de una semana, Bloomberg reportó que DeepSeek suspendió su segunda ronda de inversión, que buscaba una valuación previa al dinero cercana a los 480,000 millones de yuanes (unos 71,000 millones de dólares). La pausa siguió a la filtración de comentarios privados de su fundador, Liang Wenfeng, sobre la dependencia china de Nvidia y el rezago del país frente a Estados Unidos. En junio, la empresa había cerrado su primera ronda por unos 7,000 millones de dólares con Tencent, la fabricante de baterías CATL y el fondo nacional de IA, con una valuación de entre 50,000 y 52,000 millones.
Una transcripción de esas reuniones circuló en internet y en ella Liang describe un laboratorio con hambre de silicio: cómputo equivalente a unas 20,000 GPU de la serie H de Nvidia, y una necesidad de 50,000 unidades GB300 o 200,000 Ascend 950 de Huawei para una sola corrida de entrenamiento de frontera. Bloomberg advirtió que no ha verificado la autenticidad de ese material, y DeepSeek no lo ha confirmado. Con esa reserva puesta por delante, el gigavatio de Ulanqab se lee distinto: no como un lujo, sino como la respuesta a una brecha que la propia empresa habría reconocido en privado.
Para el lector hispanohablante hay una vara de medida cercana. Este mismo jueves, la Comisión Europea abrió la licitación de hasta siete gigafábricas de IA para todo el bloque, con 30,000 millones de euros anunciados de los que solo 1,000 están presupuestados, y España y Portugal compitiendo con una candidatura ibérica. Del otro lado del mapa, una sola empresa privada china va por un gigavatio ella sola.

Preguntas rápidas sobre el centro de datos de DeepSeek
¿Dónde estará el nuevo centro de datos de DeepSeek?
En Ulanqab, una ciudad de la región autónoma de Mongolia Interior ubicada a unos 350 kilómetros al noroeste de Pekín, según personas familiarizadas con el proyecto citadas por Bloomberg. La empresa construiría una instalación propia y además rentaría capacidad de cómputo a otras compañías de la zona.
¿Cuándo empezaría a operar?
Dos de las fuentes consultadas por Bloomberg ubican el encendido de al menos parte de la capacidad entre finales de 2027 y principios de 2028. DeepSeek no ha anunciado públicamente el proyecto ni ha dado una fecha oficial de arranque, y tampoco confirmó la inversión asociada.
¿Qué chips usará DeepSeek en ese centro de datos?
No se sabe. Bloomberg apunta que el tipo de procesador sigue sin definirse públicamente: Nvidia es el estándar de la industria y Huawei es el proveedor nacional chino. DeepSeek adaptó su modelo V4, lanzado en abril, para funcionar sobre los aceleradores Ascend de Huawei.
Si el sitio enciende en 2028, la cifra de un gigavatio dirá cuánta electricidad puede pagar DeepSeek, no cuánto puede calcular. El número que decidirá si la empresa alcanza a los laboratorios estadounidenses sigue siendo el otro: cuántos aceleradores logra instalar, de qué fabricante y con cuánto rendimiento por vatio.