TL;DR:
- El Departamento de Comercio firmó siete cartas de intención por 874 millones de dólares del CHIPS Act y pondrá como condición quedarse con una participación accionaria minoritaria en cada empresa.
- GlobalFoundries encabeza el reparto con hasta 300 mdd; el acuerdo aparte le entrega al gobierno cerca del 1% de la compañía, que The Register calculó en unos 269 mdd.
- Con las seis empresas nuevas, la cartera accionaria del gobierno federal llega a 30 compañías, según el conteo del Cato Institute.
El Departamento de Comercio de Estados Unidos firmó siete cartas de intención para repartir 874 millones de dólares en incentivos del CHIPS Act entre siete empresas de semiconductores, con una condición adjunta: el gobierno se quedará con una participación accionaria minoritaria y sin control en cada una. El anuncio salió el miércoles 29 de julio de 2026 en un comunicado del NIST, la agencia que administra el programa. El reparto va de los 300 mdd de GlobalFoundries a los 30 mdd de Aeluma. Y ninguna ha cobrado todavía: las cartas no son vinculantes y el propio departamento aclara que faltan revisiones, aprobaciones y acuerdos definitivos antes de liberar un dólar.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, lo presentó como impulso a la innovación:
"La Administración Trump está acelerando el motor de innovación de Estados Unidos."
Quién recibe qué, de la fotónica al empaquetado avanzado
El dinero sale de la Oficina de Investigación y Desarrollo del CHIPS y apunta a un pedazo muy específico de la industria: lo que Comercio llama la cadena de suministro de cómputo, es decir, las piezas que mueven y guardan datos alrededor de los procesadores de inteligencia artificial, no los procesadores en sí. Así queda el reparto, según el NIST:
- GlobalFoundries, hasta 300 mdd para acelerar entre dos y tres años el desarrollo local de óptica coempaquetada.
- Kepler, hasta 245 mdd para una nueva clase de memoria de alto rendimiento para IA, apoyada en tecnologías 3D y ferroeléctricas.
- Multibeam Corporation, hasta 140 mdd para empaquetado avanzado: apilar varios chips y conectarlos con miles de cables.
- Extropic, hasta 75 mdd para sus unidades de muestreo termodinámico, que aprovechan las fluctuaciones térmicas naturales para resolver problemas de forma probabilística gastando menos energía.
- Thintronics, hasta 50 mdd para dieléctricos de pérdida ultrabaja entre capas.
- OBSIDIA Semiconductors, hasta 34 mdd para sistemas que identifican componentes falsificados o maliciosos sin invadir el chip.
- Aeluma, hasta 30 mdd para sustratos de gran diámetro libres de fosfuro de indio.

El empaquetado avanzado, que es donde entra Multibeam, es justo el terreno donde TSMC e Intel llevan meses midiéndose.

El precio del dinero: cerca del 1% de GlobalFoundries
GlobalFoundries fue la única que publicó la letra chica el mismo día. En su comunicado explicó que el acuerdo accionario va por separado del premio y le entrega a Comercio una participación equivalente a alrededor del 1% de la empresa, calculada al valor de esa fecha, para que el público estadounidense participe de su crecimiento.
The Register calculó ese 1% en unos 269 mdd, prácticamente lo mismo que los 300 mdd del premio. El jueves 30 de julio la acción de GFS se movió entre 48.61 y 51.40 dólares, con una capitalización cercana a los 27,000 mdd, así que el valor del paquete sube y baja con la bolsa.
Hay un detalle que casi ningún medio subrayó: GlobalFoundries no es estadounidense en su propiedad. Su accionista mayoritario es Mubadala, el fondo soberano de Abu Dabi, que después de vender 22 millones de acciones en mayo por unos 1,900 mdd se quedó con cerca del 73% de la compañía, según AGBI. Con este acuerdo, Washington se sienta en el mismo registro de accionistas que el Estado de otro país.
La cartera del gobierno federal ya suma 30 empresas
Seis de las siete son nuevas en esa cartera. La séptima, GlobalFoundries, ya tenía una participación propuesta atada a otro premio de 375 mdd para una fundición cuántica. Con las incorporaciones de esta semana, el gobierno acumula participaciones en 30 empresas, según el conteo del Cato Institute.
El patrón se ve mejor de lejos. Desde diciembre, la Oficina de Investigación y Desarrollo del CHIPS ha anunciado 19 premios finales o propuestos por hasta 3,800 mdd, repartidos entre 18 empresas. Tres acuerdos están cerrados y 16 siguen como cartas de intención. Los 19 llevan acciones atadas.
Tad DeHaven, analista de Cato y autor del recuento, apunta al problema institucional:
"El gobierno federal ahora actúa como regulador, cliente, financiador y accionista."
DeHaven agrega el dato que convierte la práctica en decisión política y no en obligación legal: la administración de Joe Biden usó la misma partida del CHIPS para investigación sin pedir acciones a cambio. La ley faculta a Comercio para otorgar subvenciones, acuerdos de cooperación y otras transacciones, pero no lo autoriza expresamente a comprar acciones.
El precedente Intel y los republicanos incómodos
En agosto de 2025 el gobierno convirtió 8,900 mdd en 433.3 millones de acciones de Intel a 20.47 dólares cada una, un 9.9% que Donald Trump presentó como el 10%. Ese dinero no era nuevo: 5,700 mdd eran subvenciones del CHIPS ya aprobadas y sin pagar, y 3,200 mdd venían del programa Secure Enclave. Aquella operación abrió el molde, y también abrió el pleito dentro del propio partido. The Hill recordó que el senador republicano Todd Young, uno de los autores del CHIPS Act, dijo entonces que la ley nunca contempló que el gobierno se quedara con una tajada mayor de Intel ni de ninguna otra empresa grande.
El reparto de esta semana encaja además en el giro que la administración le dio al dinero de investigación del programa. Reuters lo ubicó en la misma estrategia con la que Washington ya había comprometido 150 mdd para equipo de manufactura de semiconductores y unos 2,000 mdd para cómputo cuántico, con la competencia con China de fondo. Y ahí aparece la parte incómoda de la meta declarada: buena parte de la cadena de fotónica de silicio y empaquetado óptico avanzado vive hoy fuera de Estados Unidos, con TSMC en Taiwán y Tower Semiconductor en Israel, también según Reuters.
Algunas beneficiarias ya salieron a confirmar su parte. Extropic, la empresa que desarrolla cómputo termodinámico, anunció el jueves 30 de julio su propia carta por hasta 75 mdd para llevar sus chips a una fundición estadounidense.
Preguntas rápidas sobre el reparto del CHIPS Act
¿El gobierno de Estados Unidos ya es dueño de GlobalFoundries?
No. El acuerdo contempla una participación de alrededor del 1%, minoritaria y sin control, y sigue atada a que el premio de 300 millones de dólares se concrete. El accionista mayoritario es Mubadala, el fondo soberano de Abu Dabi, con cerca del 73% tras su venta de mayo, según AGBI.
¿Qué empresas reciben el dinero del CHIPS Act?
Son siete: GlobalFoundries (hasta 300 millones de dólares), Kepler (245), Multibeam (140), Extropic (75), Thintronics (50), OBSIDIA Semiconductors (34) y Aeluma (30). El NIST publicó el desglose el 29 de julio de 2026 y la suma da los 874 millones anunciados.
¿Puede el Departamento de Comercio pedir acciones a cambio de fondos públicos?
Sus reglas vigentes de financiamiento permiten exigir acciones, warrants, licencias de propiedad intelectual, regalías o reparto de ingresos. El Cato Institute señala que el CHIPS Act autoriza subvenciones, acuerdos de cooperación y otras transacciones, pero no faculta expresamente al departamento para adquirir acciones.
Para las siete empresas la cuenta es sencilla: el dinero público dejó de llegar gratis y ahora llega a cambio de una parte del capital. Para el resto de la industria, incluidas las compañías extranjeras que quieran investigar o fabricar en suelo estadounidense, el precedente ya quedó escrito en 19 acuerdos seguidos. Quien toque la ventanilla del CHIPS entra a la conversación sabiendo que Washington quiere una silla en la mesa de accionistas.