TL;DR:
- El Formulario DSP-150, o Border Crossing Card, no permite entrar a Estados Unidos sin visa: el Departamento de Estado lo define como tarjeta de cruce y visa de visitante B1/B2 en un mismo documento.
- Cuesta 185 dólares para solicitantes de 15 años o más y 15 dólares para menores cuyo padre o tutor ya la tenga o la esté tramitando; dura 10 años.
- Sin el formulario I-94 solo sirve dentro de la franja fronteriza: 25 millas en California y Texas, 55 en Nuevo México y 75 en Arizona, con estancias de hasta 30 días.
El Formulario DSP-150 volvió a los titulares este jueves 30 de julio de 2026 con una promesa que no aguanta la lectura del documento oficial: entrar a Estados Unidos sin visa americana. La ficha del Departamento de Estado dice otra cosa. El DSP-150 es, al mismo tiempo, la Tarjeta de Cruce Fronterizo (Border Crossing Card o BCC) y una visa de visitante B1/B2. No hay atajo: es el mismo trámite consular, con la misma entrevista y el mismo pago, entregado en una tarjeta plastificada del tamaño de una de crédito en lugar de una calcomanía pegada en el pasaporte. Quien no califica para la B1/B2 tampoco obtiene la tarjeta. La confusión no es menor, porque quien la cree sale de su casa con un plan de viaje que la garita no le va a autorizar.
Vale la pena decir de dónde nace el enredo. El propio El Heraldo de México, que hoy publicó el titular con "SIN VISA" en mayúsculas, aclara en su primer párrafo que la tarjeta incorpora una visa de visitante B1/B2. Infobae ya lo había puesto en blanco y negro el 8 de julio: en términos legales, la BCC es una visa B1/B2 integrada en una tarjeta laminada. El gancho y el dato viven en la misma nota, separados por dos líneas.
Quién puede pedirla y qué hay que demostrar
Los filtros son los de cualquier visa de turista o negocios. El Departamento de Estado los enumera así:
- Ser ciudadano mexicano y residir en México. La nacionalidad sola no alcanza: hay que acreditar residencia en el país.
- Presentar un pasaporte mexicano vigente al momento de la solicitud.
- Cumplir los estándares de elegibilidad de las visas B1 (negocios) o B2 (turismo).
- Tener previsto permanecer en Estados Unidos no más de seis meses.
- Demostrar vínculos con México (trabajo, familia, estudios, patrimonio) que obliguen a regresar tras una estancia temporal.
Ese último punto es el que reprueba a más gente, y ninguna tarjeta lo salta. La base legal tampoco es reciente: la ficha oficial remite a la Sección 104 de la ley de inmigración de 1996, la IIRIRA. El documento lleva casi tres décadas existiendo.
La clasificación B1/B2 tampoco autoriza trabajar. Un curso recreativo corto que no otorgue créditos académicos entra en lo permitido; un programa académico regular o un empleo, no.
La franja fronteriza se mide en millas, y cambia según el estado
Aquí está la letra chica que casi nadie publica junta. Con la BCC y sin tramitar el formulario I-94, el titular puede moverse solo dentro de la llamada zona fronteriza, cuyo alcance depende del estado por el que cruce:
- California y Texas: hasta 25 millas de la línea, unos 40 kilómetros.
- Nuevo México: hasta 55 millas (unos 89 kilómetros) o hasta la Interestatal 10, lo que quede más al norte.
- Arizona: hasta 75 millas, unos 121 kilómetros.
El tope de tiempo dentro de esa franja es de 30 días por visita, y el oficial de la CBP fija el plazo exacto en el puerto de entrada. Las cifras vienen de sucesivos ajustes: las 25 millas se fijaron en 1982, Arizona se amplió a 75 en 1999, el límite pasó de 72 horas a 30 días en 2004 y Nuevo México subió a 55 millas en 2013, cuando la CBP publicó la regla final que puso Deming y Las Cruces dentro del alcance para estimular comercio y turismo en el sur del estado.
Para ir más lejos o quedarse más tiempo hay que pedir el I-94 al entrar. Con ese registro, el titular queda admitido en estatus B1/B2 y puede viajar a cualquier parte del país por el periodo autorizado.

Por aire, la tarjeta sola no sirve
La CBP es explícita en este punto y es donde más gente se equivoca al comprar boletos. La Border Crossing Card funciona como documento independiente únicamente para llegar desde México por tierra, en embarcación de placer o en ferry. Acompañada de un pasaporte mexicano vigente, en cambio, cumple los requisitos documentales en puertos de entrada terrestres, aéreos y marítimos.
Traducido a la práctica: para volar a Estados Unidos hay que llevar tarjeta y pasaporte. La tarjeta suelta se queda en la línea.
Cuánto cuesta hoy, y el cargo que sí se movió
La tabla de tarifas del Departamento de Estado marca 185 dólares para solicitantes de 15 años o más, con vigencia de 10 años. Los menores de 15 pagan 15 dólares siempre que un padre o tutor tenga la tarjeta o la esté tramitando, y esa versión vence el día que el niño cumple 15. Si se paga la cuota completa, el menor recibe una tarjeta por los 10 años.
A ese pago se le suma un cargo nuevo en el papel. La ley HR-1, firmada el 4 de julio de 2025, creó una "visa integrity fee" de 250 dólares para casi todas las visas de no inmigrante, cobrada al momento de emitir el documento y ajustable por inflación cada año fiscal. Su arranque ha sido irregular: la oficina de estudiantes internacionales de Boston University reportó el 19 de mayo de 2026 que algunos consulados ya lo estaban cobrando, mientras la tabla oficial de tarifas sigue mostrando hoy solo los 185 dólares en el renglón de la BCC. El monto exacto lo confirma el consulado donde se agenda la cita.
Lo que sí cambió con fecha y cifra pública es el I-94. Desde el 30 de septiembre de 2025, solicitarlo en un puerto terrestre cuesta 30 dólares: los 6 de siempre más 24 que introdujo esa misma ley, con ajuste anual por inflación a partir del año fiscal 2026. Quien llega por aire o por mar no paga ese cargo. Es decir, el trámite que permite salir de la franja fronteriza se encareció cinco veces en menos de un año.
Preguntas rápidas sobre la Tarjeta de Cruce Fronterizo
¿Se puede volar a Estados Unidos solo con la Tarjeta de Cruce Fronterizo?
No. La CBP precisa que la BCC funciona por sí sola únicamente para llegar desde México por tierra, en embarcación de placer o en ferry. Para entrar por un aeropuerto hay que presentarla junto con el pasaporte mexicano vigente; con esa combinación sirve en puertos terrestres, aéreos y marítimos.
¿Cuánto cuesta el Formulario DSP-150 en 2026?
La tabla de tarifas del Departamento de Estado marca 185 dólares para solicitantes de 15 años o más, con vigencia de 10 años. Los menores de 15 pagan 15 dólares si un padre o tutor tiene la tarjeta o la está tramitando, y esa versión vence al cumplir 15 años.
¿Hasta dónde se puede viajar con la BCC sin tramitar el I-94?
Dentro de la franja fronteriza: 25 millas en California y Texas, 55 millas o hasta la Interestatal 10 en Nuevo México, y 75 millas en Arizona, por un máximo de 30 días. Para ir más lejos o permanecer más tiempo hay que solicitar el I-94, que cuesta 30 dólares en puertos terrestres.
Nada de esto es nuevo, y ahí está lo incómodo del asunto. El marco legal viene de 1996, las millas se fijaron entre 1982 y 2013 y el tope de 30 días lleva desde 2004 sin moverse. Lo único que cambió en el último año fue el precio de salirse de la franja. Un titular que promete cruzar sin visa no le ahorra a nadie la entrevista ni los 185 dólares; lo que sí sale caro es creerle y descubrir en la garita que la tarjeta no da para el viaje que ya se había planeado.