China amenaza con represalias por la lista del Pentágono que señala a Alibaba, BYD y Baidu como empresas militares
Pekín amenaza con represalias por la lista del Pentágono que señala a Alibaba, BYD y Baidu.
TL;DR:
- El Ministerio de Comercio de China se declaró "profundamente insatisfecho" este sábado y advirtió que tomará represalias si las empresas señaladas no reciben un trato justo.
- La lista del Pentágono creció a 188 entidades, frente a 134 el año pasado; la prohibición de contratos directos con Defensa arranca el 30 de junio de 2026.
- No es un régimen de sanciones, pero presiona a los contratistas militares de EE. UU. y golpea la reputación de las firmas. Alibaba y Baidu ya anunciaron que pelearán.
El Ministerio de Comercio de China se declaró este sábado 13 de junio de 2026 profundamente insatisfecho con la decisión del Pentágono de incluir a Alibaba, Baidu, BYD y otras grandes tecnológicas en su lista de empresas que, según Washington, ayudan al ejército chino. Pekín fue más allá de la queja diplomática: advirtió que tomará represalias "de manera resuelta y contundente" si esas compañías no reciben un trato justo. El Departamento de Defensa amplió el lunes su registro de la Sección 1260H a 188 entidades, frente a las 134 del año pasado. La designación no equivale a sanciones, pero a partir del 30 de junio prohíbe al Pentágono firmar contratos directos con las firmas señaladas. Alibaba y Baidu ya respondieron que pelearán para salir del listado.
El comunicado del ministerio no dejó espacio para la ambigüedad.
"China está profundamente insatisfecha y se opone con firmeza a esto. China insta a Estados Unidos a detener de inmediato sus prácticas erróneas, a retirar de inmediato las medidas pertinentes y a regresar al camino correcto de construir una relación China-EE. UU. constructiva, estratégica y estable."
Pekín acusó a Washington de haber "ignorado el consenso" alcanzado por los presidentes Donald Trump y Xi Jinping, que se reunieron en Pekín hace cerca de un mes y sostienen una frágil tregua comercial. La cancillería china también expresó su preocupación. Lo que el Gobierno no aclaró fue qué forma tomarán esas represalias.

La lista saltó a 188 empresas y su filo real no son las sanciones
Para entender el ruido conviene separar lo que la lista hace de lo que no hace. La Sección 1260H es un registro que el Pentágono actualiza cada año con compañías chinas que, según Washington, operan en Estados Unidos mientras mantienen vínculos —directos o indirectos— con el Ejército Popular de Liberación o aportan a la estrategia china de fusión militar-civil. No es un régimen de sanciones: no bloquea las operaciones comerciales entre empresas privadas estadounidenses y las firmas señaladas, ni impone controles de exportación por sí solo.
El golpe llega por otro lado. Una ley de 2023 —la Ley de Autorización de Defensa Nacional del año fiscal 2024— le prohíbe al propio Departamento de Defensa firmar o renovar contratos directos con las empresas listadas desde el 30 de junio de 2026; las restricciones a la contratación indirecta, a través de proveedores terceros, entran en vigor un año después, en junio de 2027. Para los contratistas militares estadounidenses, eso se traduce en revisar cadenas de suministro y, en algunos casos, soltar a sus proveedores chinos.
El salto de 134 a 188 entidades —54 nombres nuevos de una sola tanda— es la mayor ampliación desde que el registro nació en 2021. Entre las incorporaciones más sonadas:
- Alibaba, gigante del comercio electrónico, y Baidu, referente en búsqueda e inteligencia artificial.
- Los fabricantes de autos eléctricos BYD y NIO.
- Unitree, una de las startups chinas más visibles en robótica humanoide.
- WuXi AppTec, firma de investigación farmacéutica, y TP-Link, fabricante de equipos de red.
- Los fabricantes de paneles solares Trina Solar y JA Solar, entre los mayores del planeta.
El Pentágono justificó las designaciones en la fusión militar-civil y en la cercanía de estas empresas con organismos industriales del Estado chino. No es la primera oleada: en la actualización de enero de 2025 ya habían entrado Tencent y la fabricante de baterías CATL, y Tencent lleva meses intentando salir del listado.
Alibaba y Baidu rechazan la etiqueta y prometen pelear
Las dos compañías negaron de plano la designación. Alibaba fue la más tajante en su comunicado:
"No hay fundamento para concluir que Alibaba deba figurar en la Lista de la Sección 1260H. Alibaba no es una empresa militar china ni forma parte de ninguna estrategia de fusión militar-civil. Tomaremos todas las acciones legales disponibles contra los intentos de tergiversar a nuestra empresa."
Baidu siguió la misma línea. Citada por el portal financiero chino Yicai, calificó la inclusión de "completamente infundada" y aseguró que usará todos los recursos a su alcance para pedir que la retiren. Las empresas pueden solicitar al Pentágono su exclusión, pero mientras tanto cargan con un mayor escrutinio y el costo reputacional de aparecer en un catálogo de "empresas militares chinas".
BYD y los paneles solares chinos ya circulan por América Latina
¿Por qué debería importarle esto a un lector en México, Bogotá o Madrid? Porque varias de las empresas señaladas ya forman parte del día a día fuera de China. BYD ha hecho de América Latina —y de México en particular— una de sus grandes apuestas de expansión, con autos eléctricos cada vez más presentes en las calles de la región. En Estados Unidos, en cambio, sus vehículos enfrentan aranceles del 100 %, y sus filiales estadounidenses ya impugnaron esa medida ante la Corte de Comercio Internacional a comienzos de año.
Los paneles solares cuentan una historia parecida. Trina Solar y JA Solar abastecen buena parte de los proyectos que sostienen la transición energética latinoamericana. Cuando Washington y Pekín chocan por estas compañías, el roce no se queda en un despacho del Pentágono: termina tocando al auto que alguien evalúa comprar y a la energía que alimenta una red eléctrica.
La medida aterriza apenas un mes después de que Trump y Xi se dieran la mano en Pekín, y pone a prueba una tregua comercial que ya venía sostenida con alfileres. Pekín prometió responder; falta ver con qué. Hasta que ese movimiento llegue, la pelea se mantiene en el terreno de las advertencias, los comunicados y un escrutinio que ninguna de las empresas señaladas pidió.