TL;DR:
- Los envíos globales de smartphones marcaron en el segundo trimestre de 2026 su peor abril-junio desde 2013, según Counterpoint Research.
- La escasez de memoria DRAM y NAND es el detonante: encareció los componentes y forzó a la mayoría de fabricantes a subir precios o recortar volumen.
- Samsung recuperó el liderato con 24% del mercado y Apple alcanzó un récord de 20%, su mejor segundo trimestre; ambos crecieron mientras el resto caía.
Los envíos mundiales de smartphones cayeron en el segundo trimestre de 2026 hasta su nivel más bajo para un periodo abril-junio desde 2013, según la firma de análisis Counterpoint Research. El motivo tiene nombre: la escasez global de memoria DRAM y NAND, que disparó el costo de los componentes y obligó a casi toda la industria a subir precios o recortar producción. En medio del desplome, dos gigantes remaron a favor de corriente. Samsung volvió a la cima con 24% del mercado y Apple firmó su mejor segundo trimestre de la historia con un récord de 20%. Counterpoint calcula la caída del trimestre en 11% interanual; la consultora Omdia, que mide el mercado con otra metodología, la ubica en 4%. Coinciden en lo esencial: el mercado se contrajo y los de arriba salieron reforzados.
Samsung recupera el liderato y Apple firma su mejor abril-junio
Así quedó el reparto del mercado en el trimestre, según Counterpoint:
- Samsung: 24%, cuatro puntos más que un año antes.
- Apple: 20%, un récord para el periodo, con tres puntos de ganancia y envíos de iPhone que subieron 3% interanual.
- Xiaomi: 12%, dos puntos menos.
- OPPO: 11%, un punto menos.
- vivo: 8%, un punto más.
- El resto de fabricantes bajó en conjunto del 28% al 26%.
La corona cambió de cabeza respecto al arranque del año. Apple había liderado el primer trimestre de 2026 empujada por el iPhone 17, y en el segundo Samsung volvió al primer puesto gracias a la demanda del Galaxy S26, una mejor disponibilidad de producto y promociones más agresivas. Omdia coincide en el podio aunque afina distinto las cifras: coloca a Samsung al frente con 22% y atribuye parte del impulso al lanzamiento tardío del Galaxy S26, que corrió demanda premium hacia el segundo trimestre.
El caso de Apple tiene una explicación concreta. El iPhone 17 fue el modelo más enviado del planeta en el trimestre y la compañía fue la única entre los grandes fabricantes que no subió precios. No todo le salió redondo: en China sus envíos cayeron frente al año pasado, con descuentos menos agresivos que en 2025 de cara al festival de compras del 618, y los iPhone de generaciones anteriores se resintieron porque la asignación de componentes priorizó los equipos actuales ante la falta de memoria.
La escasez de memoria mandó en el trimestre
Detrás de la caída hay un cuello de botella que empezó lejos de las tiendas de teléfonos. La demanda de memoria para inteligencia artificial creció con fuerza y los fabricantes de chips desviaron capacidad hacia la memoria de alto ancho de banda que alimenta a los centros de datos, apretando el suministro de la memoria de consumo que usan los celulares. El resultado se vio en la factura: los costos subieron y la mayoría de las marcas trasladó ese golpe al precio final.
Omdia pone un número al problema. Según su analista principal, Runar Bjorhovde, la memoria y el almacenamiento ya representan más del 60% de la lista de materiales de un teléfono económico. Y la presión no afloja pronto.
"Aunque los fabricantes confían en correcciones de precio a corto plazo, se prevé que las bajadas del precio de la memoria empiecen, en el mejor de los casos, en la segunda mitad de 2027. Aun así, es poco probable que los precios regresen a los niveles previos a 2025", advirtió Le Xuan Chiew, Research Manager de Omdia.
La gama económica carga con la peor parte
El desplome no repartió el dolor por igual. El golpe se concentró justo donde viven la mayoría de los compradores en buena parte de América Latina y entre quienes cuidan el presupuesto: los teléfonos de entrada.
"Las caídas de volumen más pronunciadas golpearon al segmento masivo por debajo de los 400 dólares, donde las restricciones de suministro son más severas", señaló Runar Bjorhovde, analista principal de Omdia.
Para ese público, la traducción es directa: menos modelos baratos en el mostrador, precios más altos y más peso para el financiamiento y los equipos reacondicionados. Counterpoint apunta en la misma dirección y describe la reacción de los fabricantes, que están recortando modelos de bajo margen, ajustando las configuraciones de almacenamiento y apoyándose más en teléfonos reacondicionados y de generaciones anteriores mientras el suministro no mejore.
Los próximos dos trimestres pintan aún más flojos
La foto de todo 2026 tampoco invita al optimismo. Counterpoint proyecta que los envíos globales caerán alrededor de 14% en el año completo y anticipa que la escasez de memoria seguirá presente en 2027. Omdia coincide en que lo peor está por llegar: espera las mayores caídas de volumen en los dos próximos trimestres, cuando los picos estacionales de fin de año choquen de frente con un suministro de memoria limitado, y prevé que las marcas se refugien todavía más en las gamas de precio alto para proteger sus márgenes.
Para el comprador, el saldo es concreto. El teléfono que tenías en la mira probablemente costará más en la temporada de fin de año, las opciones baratas escasearán y esa renovación de gama de entrada tendrá que esperar. La misma memoria que hoy sostiene el auge de la IA en los centros de datos es, en un giro incómodo, la que empieza a faltar en el teléfono que llevas en el bolsillo.