El fútbol es un deporte de centímetros, de decisiones en milisegundos y, aparentemente en 2026, de cables de transmisión aérea. Noruega rozó la gloria eterna, pero una mezcla de egoísmo en el área, decisiones técnicas cuestionables y un invitado inesperado de la tecnología televisiva los dejó fuera de la cita mundialista ante Inglaterra.
Sorloth y por qué no se la pasaste a Haaland
En el minuto 43 del partido, Noruega tiene uno de los contraataques más deliciosos que una selección con doble 9 puede desear para dilapidar cualquier reacción de los ingleses.
Corren a su suerte los ingleses tratando de alcanzar a Alexander Sorloth, que iba a gran velocidad y, por la izquierda, a toda velocidad viene Erling Haaland, al que sólo habría que pasarle el balón para que quedara mano a mano con Pickford, como tantas veces seguro le ocurrió en un Manchester City - Everton.
Bueno, ese pase nunca se dio.
Alexander Sorloth intentó hacer la jugada en soledad y terminó enredándose contra los pocos defensores ingleses que hacían el recorrido de corrección.
Así, una jugada que tranquilamente pudo ser el 2-0 para Noruega y para irse ganando el primer tiempo por una distancia histórica, se ha convertido en una jugada que persigue a sus aficionados y que dejó reacciones en cámara gloriosas, como la del propio Haaland que no entiende la decisión de su compañero.

El “Cablegate”
Nadie puede negar que tras el saque del guardameta noruego, el balón tomó una de las parábolas más extrañas que se puedan documentar, recuperando Inglaterra el balón en fase ofensiva y generando la ocasión del 1-1 al final del primer tiempo.
Por suerte o desgracia, no hay tomas claras desde ningún ángulo y los noruegos no hicieron tantos reclamos, por lo que la jugada quedó así y el gol subió el marcador.
Los aficionados, tanto por la televisión como los que estaban en el estadio, no tardaron en reaccionar al respecto y decir que Inglaterra fue beneficiado por el cable, o indirectamente, por la supresión de dichas imágenes en la televisión y para el VAR.El chip detector de movimientos, que fue capaz de detectar una hebra de cabello croata en el partido vs. Portugal, en esta ocasión no fue capaz de detectar el choque contra un cable de transmisión, lo que ha llevado a muchas polémicas más allá de la propia de Inglaterra y Noruega.

Sacar a tu mejor hombre en el momento clave
Terminó el primer tiempo extra. Noruega pierde 1-2 con Inglaterra tras doblete de Jude Bellingham. ¿La solución de Solbakken? Sacar a Erling Haaland y dejar a Strand Larsen como punta. Una de las decisiones menos entendibles del fútbol, porque aunque se trate de un delantero poco asociativo (Haaland), la forma en que condiciona la estructura defensiva de sus rivales, le convertían en una decisión lógica para arrastrar a toda la línea de centrales ingleses más cerca de su propia área.
No fue así. No funcionó la entrada de Strand Larse. Noruega dice adiós a un mundial donde ganó muchos fanáticos.