TL;DR:
- Von der Leyen anunció el 13 de julio de 2026 que la Comisión Europea presentará después del verano una propuesta para fijar una "fecha de inicio" en redes sociales, con acceso gradual por franjas de edad.
- El panel de expertos que asesoró a Bruselas recomienda restringir el acceso a los menores de 13 años, salvo con permiso de padres o docentes o para fines educativos.
- Cualquier ley tendrá que negociarse entre el Parlamento Europeo y los 27 países, divididos sobre la edad: España pide 16, Francia 15 y Estonia se opone.
La Comisión Europea quiere ponerle una edad de entrada a las redes sociales. Su presidenta, Ursula von der Leyen, anunció el lunes 13 de julio de 2026 en Bruselas que la Comisión presentará después del verano una propuesta legal para regular cuándo pueden los menores usar plataformas como TikTok, Instagram o Facebook, con un acceso gradual y escalonado según la edad. El anuncio coincidió con la entrega del informe de un panel de expertos que recomienda cerrar el acceso a los menores de 13 años, salvo bajo supervisión de un adulto o en contextos educativos. No se plantea una prohibición total: la apuesta es que los adolescentes solo entren a servicios "seguros por diseño" y que sean las plataformas las que demuestren que no hacen daño. Para llegar a ser ley, la medida todavía tendrá que pasar por el Parlamento Europeo y por los 27 Estados miembros.
Von der Leyen enmarcó el anuncio como un punto de acuerdo ya alcanzado, no como una idea suelta. Según la presidenta, en Europa existe consenso sobre la necesidad de fijar una fecha de inicio para la edad a la que los niños pueden abrir una cuenta, con restricciones adaptadas a cada etapa. Su frase más citada resume el giro que busca dar Bruselas:
"No se trata de si los niños pueden acceder a las redes sociales. Se trata de si las redes sociales pueden acceder a nuestros niños, y de cuándo."
La propuesta legal llegará en la segunda mitad de 2026. La propia von der Leyen adelantó que en septiembre dará una primera señal de cómo serán esas restricciones.
Qué recomienda el informe: un modelo por edades
El informe lo firman dos copresidentes del panel: el psiquiatra infantil Jörg M. Fegert, de la Universidad de Ulm, y la epidemióloga Maria Melchior, del instituto francés de salud INSERM. Von der Leyen los nombró en marzo de 2026 para estudiar el impacto de las redes en los menores y proponer un camino. Su recomendación central no es apagar internet, sino ajustar el acceso a la edad.
El esquema que plantean divide la infancia y la adolescencia en tramos:
- De 0 a 2 años: sin pantallas ni redes sociales, en línea con lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud para no interferir en el desarrollo temprano.
- De 3 a 12 años: uso supervisado de servicios y dispositivos adecuados a la edad, siempre con acompañamiento de padres, madres o docentes.
- De 13 a 18 años: uso autónomo y progresivo, pero solo en plataformas "seguras por defecto" que hayan activado funciones de protección, como límites al scroll infinito o a los sistemas de recomendación.
Sobre esa base, el punto duro de la propuesta es una restricción armonizada en toda la UE para los menores de 13 años. Por debajo de esa edad, el acceso quedaría reservado a entornos apropiados y con autorización de los padres, o para usos educativos. A partir de los 13, cada país podría además endurecer el límite si lo considera necesario.
No es una prohibición: el foco está en el diseño adictivo
Von der Leyen fue clara en que Bruselas no persigue vaciar las redes de adolescentes, sino cambiar quién carga con la responsabilidad. La idea que repitió es que las plataformas tengan que probar que su producto es seguro antes de dejar entrar a un menor.
"[Las plataformas] deben demostrar que sus servicios no causan daño. En Europa, quien desarrolla un producto es responsable de su seguridad."
En la práctica, el informe apunta contra las funciones diseñadas para enganchar: el scroll infinito, la reproducción automática, las notificaciones constantes y los motores de recomendación más agresivos. También pide sistemas de verificación de edad que sean fiables pero que respeten la privacidad: nada de escanear documentos de identidad ni datos biométricos, y con estándares técnicos como las pruebas de conocimiento cero, que permiten confirmar la edad sin identificar a la persona.
El anuncio no cae en el vacío. La Comisión ya venía apretando a las plataformas: el viernes pidió a Facebook e Instagram desmontar funciones que considera "adictivas", después de una advertencia parecida a TikTok en febrero. La copresidenta Maria Melchior, de pie junto a von der Leyen, defendió que Europa debe introducir medidas para proteger a niños y adolescentes en el entorno digital.
Europa llega dividida sobre la edad mínima
El punto más espinoso no es si habrá reglas, sino a qué edad. En octubre, el Parlamento Europeo pidió prohibir las redes a los menores de 16 años, y una parte de los eurodiputados sigue defendiendo ese umbral. La danesa Christel Schaldemose, voz de peso en el debate, marcó distancia con la recomendación del panel:
"Sigo creyendo que la edad debería ser 15, no 13. Trece ya es la edad mínima que usan hoy la mayoría de las grandes plataformas de redes sociales."
El mapa europeo es un mosaico. España quiere prohibir el acceso a las redes a los menores de 16 años, dentro de un paquete más amplio de verificación de edad que Pedro Sánchez anunció en febrero. Francia propone el límite en los 15. Otros como Estonia rechazan la idea de una prohibición. Von der Leyen dijo que la Comisión mirará "con mucho cuidado" esas propuestas nacionales y preparará una propia para armonizar el enfoque y evitar 27 reglas distintas.
Ese es justo el riesgo que Bruselas quiere esquivar: que un adolescente tenga más protección en un país que en otro y que las empresas se enfrenten a 27 marcos legales. Por eso la Comisión busca una solución común, aunque el camino hasta la ley pase por una negociación difícil entre los Estados y el Parlamento.
Australia llegó primero y dejó lecciones incómodas
El referente de todos es Australia, el primer país que restringió las redes a los menores de 16 años. Su experiencia dejó una enseñanza incómoda: buena parte de los menores encontró la forma de saltarse el bloqueo. El propio panel europeo tomó nota de esas dificultades para no repetir el mismo error, y por eso apuesta por rediseñar las plataformas en lugar de levantar un muro que se esquiva mintiendo la edad.
El pulso va en serio en todo el mundo. Reino Unido y Canadá preparan propuestas legislativas e Indonesia ya adoptó una prohibición. La dimensión del caso europeo explica por qué Bruselas se mueve con pies de plomo: la UE reúne a unos 450 millones de personas, y cerca de 81 millones son menores de 18 años. Y hay respaldo social: según un Eurobarómetro de comienzos de 2026, el 92% de los europeos cree que reforzar la protección de niños y jóvenes en internet debería ser una prioridad para la UE.
Preguntas rápidas sobre las redes sociales y los menores en la UE
¿A partir de qué edad se podrían usar las redes sociales en la UE?
El informe recomienda restringir el acceso a los menores de 13 años, salvo con permiso de padres o docentes o en contextos educativos. A partir de los 13, cada país podría fijar un límite más alto. Aún no es una edad definitiva ni una ley.
¿La UE va a prohibir del todo las redes a los niños?
No. Ni el informe ni von der Leyen plantean una prohibición total. La propuesta busca un acceso gradual por edades y obligar a las plataformas a ser seguras por diseño, limitando funciones adictivas como el scroll infinito o la reproducción automática.
¿Cuándo llega la propuesta de la Comisión Europea?
La Comisión presentará su propuesta legal en la segunda mitad de 2026. Von der Leyen adelantó que en septiembre dará una primera señal de cómo serán las restricciones. Después tendrá que negociarse con el Parlamento Europeo y los 27 Estados miembros antes de ser ley.
¿Cómo afecta esto a España?
España ya quiere prohibir el acceso a las redes a los menores de 16 años, un umbral más alto que los 13 del informe. El Gobierno de Pedro Sánchez lo anunció en febrero de 2026 dentro de un plan de verificación de edad. Una regla europea buscaría armonizar esas diferencias entre países.
Para las familias y los adolescentes que siguen el debate, y para las plataformas que operan en Europa, el anuncio del 13 de julio deja dos certezas y una incógnita. Las certezas: hay voluntad política de fijar una edad de entrada y de obligar a las empresas a demostrar que sus servicios no dañan. La incógnita: la edad final, el detalle de las reglas y el calendario se definen en septiembre y en la negociación entre Bruselas, el Parlamento y los 27 gobiernos. De ahí saldrá la norma que decidirá a qué edad y en qué condiciones podrán abrir una cuenta millones de menores europeos.