TL;DR:
- Meta ampliará Hyperion, su centro de datos de IA en Luisiana, a 5 gigavatios de capacidad de cómputo.
- La inversión oficial pasa de 10.000 a más de 50.000 millones de dólares; Bloomberg calcula que el total, con los chips, superaría los 250.000 millones.
- En Richland Parish, la obra reparte bonos de 50.000 dólares para maestros y, a la vez, alquileres impagables para otros vecinos.
Meta confirmó este lunes 13 de julio de 2026 que ampliará Hyperion, su centro de datos de inteligencia artificial en Richland Parish, Luisiana, hasta los 5 gigavatios de capacidad de cómputo, con una inversión que la compañía cifra en más de 50.000 millones de dólares. El proyecto, que arrancó en diciembre de 2024 con un presupuesto de 10.000 millones, se convierte así en el mayor centro de datos de la empresa y en una de las apuestas de infraestructura de IA más grandes del mundo. La cifra oficial, sin embargo, se queda corta frente a lo que reportó Bloomberg: el costo total del complejo podría superar los 250.000 millones de dólares una vez que se sumen los chips que Meta todavía no ha desglosado.
El salto es enorme en muy poco tiempo. Cuando comenzó la obra, el presupuesto era de 10.000 millones. En octubre de 2025 subió a 27.000 millones, cuando Meta cerró una empresa conjunta con Blue Owl Capital para financiar y operar el sitio. La cifra que anunció ahora, más de 50.000 millones, prácticamente duplica aquel monto y quintuplica el original, según el recuento de Fortune.
El diseño también creció. Hyperion nació como una instalación de 2 gigavatios y ahora apunta a 5. Un superclúster es un tipo de centro de datos que concentra miles de unidades de procesamiento gráfico (GPU) y hardware especializado para entrenar los grandes modelos de lenguaje que están detrás de herramientas como ChatGPT, según explicó CNBC. No es un centro de datos convencional, y por eso la factura no se parece a la de ningún otro.
Ese costo descomunal explica por qué Meta no lo paga sola. Blue Owl Capital posee cerca del 80% del proyecto mediante una estructura que mantiene buena parte de la deuda fuera del balance de Meta, y ha recurrido a Wall Street para conseguir miles de millones que financien la construcción, de acuerdo con Bloomberg. El grueso del gasto, además, no está en el edificio ni en los generadores, sino en el silicio: Bloomberg informó en mayo que Meta planeaba destinar unos 200.000 millones de dólares adicionales, en su mayoría para los chips que ocuparán las casi 4.000 acres del campus, una superficie que las comparaciones habituales sitúan en torno a cuatro veces el Central Park de Nueva York.
Quién paga la electricidad de un centro de datos de 5 gigavatios
Alimentar Hyperion es un problema de escala industrial. Además de los 5 GW de cómputo, más de 2 GW cubrirán las necesidades eléctricas generales del campus, de modo que la demanda total ronda los 7 gigavatios. Para abastecerla, la eléctrica Entergy Louisiana construye 10 nuevas plantas de gas (tres previstas al inicio y siete más pactadas en marzo de 2026), junto con 240 millas de nuevas líneas de transmisión. Meta paga esa infraestructura, se comprometió a financiar hasta 2,5 gigavatios de energía renovable y firmó lo que Entergy llama un "compromiso de protección al consumidor".
Aun así, los grupos de consumidores no están tranquilos. En enero de 2026, la organización ambiental Earthjustice, en representación de Alliance for Affordable Energy y la Union of Concerned Scientists, pidió a los reguladores de Luisiana investigar el esquema financiero de Meta con Blue Owl, por el temor de que la enorme demanda del centro termine encareciendo la factura del resto de usuarios. La Comisión de Servicio Público del estado declinó abrir la investigación en febrero. Ya en junio, el propio gobernador Jeff Landry ordenó a su agencia de desarrollo económico redactar nuevas reglas para evitar que los consumidores carguen con el costo de las plantas.
Bonos de 50.000 dólares para maestros y familias que temen quedarse fuera
En Richland Parish, uno de los territorios más pobres de Luisiana y con apenas 20.000 habitantes, el proyecto reparte ganadores y perdedores. Meta está exenta del impuesto estatal a las ventas sobre los equipos que llenan Hyperion gracias a una ley que Landry firmó a finales de 2024 y que exime por 20 años a los centros de datos construidos antes de 2029. Pero sigue pagando un 1% de impuesto local y, como la obra es tan cara, ese 1% dejó dinero suficiente para que una ordenanza lo convirtiera en bonos para el personal escolar. Algunos maestros recibieron cheques que superaron los 50.000 dólares, frente a los 10.000 del año anterior, en un estado donde el salario docente promedio es de 56.785 dólares y ocupa el puesto 49 del país, según datos de la NEA citados por Fortune. Funcionarios locales admiten que ese ingreso está atado a la fase de construcción y se reducirá cuando la obra termine.
Meta pone por delante los beneficios. Más de 1.600 millones de dólares en contratos han ido a empresas locales desde el inicio de la obra, y la compañía promete superar los 1.000 empleos permanentes cuando el centro opere.
"La gente, la fuerza laboral y la colaboración que encontramos en Luisiana han permitido que este proyecto sea una piedra angular de nuestra infraestructura global." (Rachel Peterson, vicepresidenta de Centros de Datos de Meta)
El otro lado de la historia lo cuentan quienes ven subir los alquileres. La llegada de miles de trabajadores de construcción disparó el tráfico, las rentas e incluso intentos de desalojo, según reportó Fortune. Erika James, madre de dos hijos que creció en la zona y hoy vive en un parque de casas móviles a media hora del sitio, lo dijo sin rodeos:
"No hay a dónde ir si no puedes pagar el triple. Ahora tenemos que considerar la idea de irnos por completo de la zona." (Erika James, residente de la región)
Que el trato dependía de los incentivos tampoco es un secreto. La secretaria de Desarrollo Económico de Luisiana, Susan Bourgeois, contó al Times-Picayune que Meta dejó claro desde el principio que no llegaría sin ellos, y uno de los abogados que negoció el acuerdo reconoció que el estado no quería ceder más de lo estrictamente necesario para atraer a la empresa.
Por qué el pulso de Luisiana se repite en todo el mapa de la IA
Lo que ocurre en Richland Parish es un ensayo de una tensión nacional, y también global. Meta pelea la misma guerra por terrenos, energía e incentivos fiscales que Microsoft, Alphabet y Amazon, que solo en el noroeste de Luisiana ha comprometido 12.000 millones de dólares. La compañía de Mark Zuckerberg prometió invertir al menos 600.000 millones en infraestructura y empleo en Estados Unidos, mantiene 33 centros de datos construidos o en desarrollo y fijó su gasto de capital para 2026 entre 125.000 y 145.000 millones. Apenas la semana pasada anunció además su primer centro de datos en Canadá, en Alberta, por unos 10.000 millones.
Ese ritmo alimenta la pregunta que ronda a los inversionistas: ¿se está gastando de más? Meta encendió esa duda al estudiar la venta de su cómputo sobrante a terceros. Bloomberg reportó a inicios de julio que la empresa desarrolla un negocio de nube para monetizar la capacidad que no usa, una decisión que reavivó el debate sobre si la industria está sobreinvirtiendo en IA. Zuckerberg, en cambio, dijo en una entrevista reciente que sigue buscando toda la potencia de cómputo que pueda conseguir. Por ahora, un vocero de Meta indicó a CNBC que Hyperion alcanzará 2 GW en 2030, sin fecha para completar los 5.
Preguntas rápidas sobre Hyperion
¿Qué es un superclúster de inteligencia artificial?
Es un centro de datos que, a diferencia de uno convencional, concentra miles de GPU y hardware especializado para entrenar grandes modelos de lenguaje. Hyperion es el superclúster de Meta en Luisiana y apunta a 5 gigavatios de capacidad de cómputo.
¿Quién paga la energía del centro de datos de Meta en Luisiana?
Meta asume el costo de la electricidad, el agua y la infraestructura asociada. Entergy Louisiana construye 10 plantas de gas y 240 millas de líneas de transmisión, pagadas por Meta, aunque grupos de consumidores temen que la enorme demanda encarezca la factura del resto de usuarios.
¿Cuándo estará operativo Hyperion?
Un vocero de Meta dijo a CNBC que el proyecto llegará a 2 gigavatios en 2030. La compañía no ha fijado una fecha para completar los 5 gigavatios de capacidad total del campus.
Hyperion condensa la ecuación de esta era: para entrenar la próxima generación de inteligencia artificial, Meta necesita más cómputo, más energía y más capital del que casi cualquier empresa había movido en un solo lugar. En Richland Parish, esa ecuación ya se traduce en cheques de cinco cifras para unos y en alquileres impagables para otros, mientras el resto del país observa cuánto de esa cuenta terminará pagando alguien más.