TL;DR:
- Una jueza de control vinculó a proceso a Víctor Rodríguez Padilla por violencia familiar contra su esposa y el hijo menor de edad de la pareja.
- María Felicia Jiménez presentó un escrito de perdón el 10 de julio, pero el delito se persigue de oficio y la acción penal no se detiene.
- La jueza desestimó el cargo de violencia vicaria y fijó tres meses para cerrar la investigación complementaria.
Una jueza de control de Morelos vinculó a proceso este lunes 13 de julio de 2026 a Víctor Rodríguez Padilla, exdirector general de Petróleos Mexicanos (Pemex), por el delito de violencia familiar, pese a que su esposa, la académica María Felicia Jiménez, le otorgó el perdón y pidió no seguir con las denuncias. La jueza fue directa: ese perdón no basta para frenar el caso, porque la violencia familiar se persigue de oficio y la acción penal continúa aunque la víctima ya no quiera proceder. En la misma resolución, la juzgadora desestimó el cargo de violencia vicaria y dejó abierto el proceso solo por la agresión contra Jiménez y su hijo menor de edad. También fijó un plazo de tres meses para cerrar la investigación complementaria.
El perdón llegó por escrito, pero no extingue la acción penal
Antes de resolver la situación jurídica del exfuncionario, la jueza informó que recibió un escrito fechado el 10 de julio, presentado ante la Oficialía de Partes de la Fiscalía de Morelos, en el que Jiménez le otorga el perdón y expresa su deseo de no continuar con las carpetas de investigación, con el argumento de preservar la estabilidad y el bienestar de su núcleo familiar.
La autoridad judicial explicó que el perdón quedó registrado, pero que no alcanza para cerrar el expediente. Un delito que se persigue de oficio es aquel que el Estado investiga y lleva ante los tribunales por su cuenta, sin depender de que la persona denunciante sostenga la acusación. Una vez abierta la carpeta, la Fiscalía debe continuar aunque la víctima se desista.
La jueza desestimó el cargo de violencia vicaria
La denuncia original contemplaba dos delitos: violencia familiar y violencia vicaria. La jueza resolvió vincular a proceso únicamente por el primero y desestimó la imputación por violencia vicaria en esta etapa.
La violencia vicaria es una forma de violencia de género en la que el agresor daña o amenaza a los hijos u otras personas cercanas para lastimar a la mujer. En este caso, la resolución mantiene el proceso por la presunta agresión física contra Jiménez y el hijo menor de edad de la pareja, mientras que la acusación por violencia vicaria no prosperó por ahora.
La defensa buscó anular el video y alegó afectación psicológica
En la segunda audiencia, el abogado del exfuncionario, Víctor Solís Buitrón, intentó desestimar el video que Jiménez presentó como prueba. Según lo reportado desde la sala, la defensa argumentó que la grabación no fue extraída del disco duro de la cámara de videovigilancia y que carecía de audio.
El abogado también presentó exámenes psicológicos para sostener que su cliente resentía una afectación por el proceso, pero la jueza no los admitió: consideró que el dictamen era insuficiente y que le faltaba la entrevista pericial. Antes de eso, la defensa había pedido detener la audiencia por considerar que estaba "fuera de plazo", planteamiento que la juzgadora rechazó para que el procedimiento siguiera su curso.
Del video en redes a la reclusión en Atlacholoaya
El caso estalló a finales de junio, cuando Jiménez difundió en la plataforma X un video grabado dentro de su domicilio en el que, de acuerdo con los reportes, se observa al exfuncionario agredirla físicamente frente al hijo de ambos. La agresión que originó la carpeta habría ocurrido en marzo de 2026 en un domicilio de Morelos.
En entrevista, la académica había explicado por qué tardó en denunciar.
"Tenía miedo, miedo de su poder, miedo de las represalias, miedo de todas las consecuencias."
María Felicia Jiménez, en entrevista radiofónica
El 29 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió que se aplicara "todo el peso de la ley" y aseguró que no se protegería a nadie; su gobierno ofreció acompañamiento a la víctima a través de la Secretaría de las Mujeres. De acuerdo con El Heraldo de México, Jiménez formalizó su denuncia el 30 de junio ante la Fiscalía de la Ciudad de México, por violencia familiar y violencia vicaria.
El 7 de julio, Rodríguez Padilla fue detenido en la colonia Narvarte, en la Ciudad de México, y trasladado al penal de Atlacholoaya, en Morelos, donde quedó a disposición de un juez de control. Físico y maestro en Ingeniería Energética por la UNAM, encabezó Pemex entre octubre de 2024 y mayo de 2026. Poco antes de su detención se separó de cualquier cargo público para enfrentar el proceso como ciudadano.
"Confío en que las instituciones esclarezcan los hechos con objetividad, justicia y en estricto apego al principio de presunción de inocencia."
Víctor Rodríguez Padilla, en un pronunciamiento previo a su detención
Preguntas rápidas sobre el caso de Víctor Rodríguez Padilla
¿Por qué sigue el proceso contra Víctor Rodríguez Padilla si su esposa lo perdonó?
Porque la violencia familiar se persigue de oficio. La jueza aclaró que, aunque María Felicia Jiménez otorgó el perdón por escrito el 10 de julio y pidió no continuar, la acción penal no se extingue: el Estado debe seguir la investigación aunque la víctima se desista.
¿Qué es la violencia vicaria y qué pasó con ese cargo?
La violencia vicaria es una forma de violencia de género en la que el agresor daña o amenaza a los hijos para lastimar a la madre. En este caso, la jueza desestimó ese cargo y vinculó a proceso solo por violencia familiar contra Jiménez y el hijo menor de la pareja.
¿Qué sigue ahora en el caso del exdirector de Pemex?
La jueza fijó un plazo de tres meses para cerrar la investigación complementaria. En ese periodo, la Fiscalía y la defensa pueden aportar nuevas pruebas antes de la siguiente audiencia. Rodríguez Padilla, detenido el 7 de julio, permanece a disposición del juez en el penal de Atlacholoaya, Morelos.
El caso se volvió una prueba pública de cómo responde la justicia mexicana ante la violencia de género cuando la propia víctima pide frenar el proceso. La respuesta de la jueza fue clara: el perdón se anota, pero no cierra el expediente. Los próximos tres meses definirán con qué pruebas llega el asunto a la siguiente etapa.