El estrangulamiento del gas natural licuado dispara un 14% los envíos mundiales de carbón
El bloqueo en el estrecho de Ormuz obliga a Japón, Corea del Sur y la UE a sustituir el gas por carbón.
TL;DR:
- Las interrupciones en el estrecho de Ormuz encarecen el gas natural licuado y obligan a los grandes importadores a volver al carbón.
- Los envíos globales de carbón crecieron un 14% interanual en junio, impulsados por alzas en Corea del Sur, la Unión Europea y China.
- Shell advierte que el comercio mundial de GNL podría estancarse por primera vez en una década si persisten los problemas de tránsito.
Los envíos mundiales de carbón registraron un incremento interanual del 14% en junio, impulsados por las continuas dificultades en el flujo de gas natural licuado (GNL) a través del estrecho de Ormuz. Según los datos publicados por la asociación naviera BIMCO, los problemas de tránsito en esta vital arteria de Medio Oriente han encarecido el gas y empujado a grandes potencias importadoras, como Japón, Corea del Sur y varios países de la Unión Europea, a recurrir temporalmente al combustible fósil más contaminante para asegurar su suministro eléctrico.

El repliegue forzado hacia el carbón en Asia y Europa
La inestabilidad geopolítica que afecta al estrecho de Ormuz desde finales de marzo de 2026 alteró los planes de transición energética de las economías avanzadas. El encarecimiento del GNL aceleró el reemplazo de tecnologías de generación eléctrica, provocando una escalada en las importaciones de carbón.
De acuerdo con el reporte de BIMCO, las importaciones de carbón de Corea del Sur aumentaron un 25% interanual en junio. En la Unión Europea la subida fue del 15%, mientras que Japón registró un incremento del 13%. En el caso de China, el gigante asiático apuntaló la demanda global con un repunte del 41% en sus compras de carbón durante el mismo mes.
En Japón, la generación de energía eléctrica mediante carbón se ha mantenido en niveles inusualmente altos. El promedio móvil de 30 días para estas plantas eléctricas llegó a situarse un 17% por encima de las cifras del año anterior, según los registros de las principales firmas eléctricas recopilados por Bloomberg. Como contraparte directa, la producción eléctrica dependiente de gas natural experimentó una caída equivalente.
Políticas de emergencia y compras de urgencia
Ante la perspectiva de un desabasto prolongado de gas, los gobiernos de la región de Asia-Pacífico han reajustado sus normativas ambientales de manera temporal:
- Flexibilización de topes en Japón: A finales de marzo de 2026, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón (METI) autorizó suspender el límite de utilización de capacidad del 50% que pesaba sobre las plantas de carbón menos eficientes. La medida estará vigente para el año fiscal 2026 y busca ahorrar unas 500,000 toneladas métricas de consumo de GNL.
- Acumulación de inventarios en Corea del Sur: El país importó un total de 46.8 millones de toneladas de carbón entre enero y mayo de 2026, un incremento del 19.4% en comparación con el mismo periodo del año anterior. En este lapso, las compras de carbón ruso por parte de Seúl prácticamente se duplicaron.
- Pico de importaciones marítimas: Datos de la consultora Kpler proyectan que las importaciones de carbón térmico por vía marítima en Asia alcanzaron los 77.5 millones de toneladas en junio, el volumen mensual más alto en lo que va del año y un 17% superior al de junio de 2025. Solo los cargamentos marítimos destinados a Japón escalaron un 26% para situarse en 7.79 millones de toneladas.
Precios bajo presión y el aviso de Shell sobre el mercado de GNL
La fuerte competencia de los compradores internacionales por asegurar combustibles de respaldo generó una presión inmediata en los mercados de materias primas. El carbón térmico australiano de alta calidad (CV 6,000) subió hasta cotizar en 140 dólares por tonelada FOB, al tiempo que los precios de referencia en Sudáfrica tocaron sus niveles más altos en dos años y medio.
El panorama para los compradores de gas sigue siendo complejo. Shell, en su informe LNG Outlook 2026, advirtió que el comercio mundial de GNL podría estancarse por completo durante 2026 si persisten los cuellos de botella en el estrecho de Ormuz, lo que representaría la primera parálisis del sector en más de diez años. La multinacional estimó que la actividad de importación y exportación de gas no volverá a la senda del crecimiento sino hasta 2027, condicionado a que los tránsitos marítimos se normalicen durante los meses de verano.
No obstante, analistas de la firma de investigación energética Ember consideran que este repunte del carbón tendrá un alcance limitado en el balance global. Sus proyecciones prevén un crecimiento máximo de 1.8% en la generación eléctrica con carbón a nivel mundial para 2026, respaldado por el hecho de que ningún país ha anunciado la construcción de nuevas plantas de combustión térmica para responder a esta coyuntura. Los analistas de BIMCO coinciden en que si el tráfico marítimo por Ormuz se reestablece, la demanda de carbón en Europa y Asia oriental experimentará una rápida desaceleración.