TL;DR:
- La NASA completó en julio una maniobra apodada "Big Bang" que mantiene encendidos los tres instrumentos científicos de la Voyager 2 al menos un año más.
- La operación no generó electricidad: apagó una grabadora de cinta y dos calentadores, y encendió al mismo tiempo dos calentadores distintos y un instrumento de propulsión, según Scientific American.
- Las cámaras de la sonda llevan apagadas desde 1989, así que la prórroga no traerá imágenes nuevas de ningún planeta.
Ingenieros del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA liberaron energía a bordo de la Voyager 2 con una maniobra que el equipo bautizó "Big Bang", y la sonda conservará encendidos sus tres instrumentos científicos al menos un año más. La operación no aumentó la electricidad que produce la nave: apagó de forma simultánea varios dispositivos y encendió alternativas de menor consumo, cuidando que ninguna pieza quedara demasiado fría. Sin esa reorganización, la NASA habría tenido que apagar otro instrumento antes de que terminara 2026. La agencia publicó el resultado el 4 de agosto y la maniobra se ejecutó en julio. La Voyager 2 cumple 49 años de vuelo el 20 de agosto y viaja a unos 21,400 millones de kilómetros de la Tierra, una distancia que obliga a esperar cerca de 40 horas entre una orden y la confirmación de que la nave la aceptó.
Apagar un aparato en la Voyager 2 puede congelar otro
Las dos Voyager funcionan con generadores termoeléctricos de radioisótopos, que convierten en electricidad el calor de la desintegración del plutonio. Ese combustible se agota solo, y la NASA calcula que cada sonda pierde alrededor de 4 watts de potencia disponible al año. Después de casi medio siglo, el margen quedó tan estrecho que unos pocos watts deciden si un instrumento sigue vivo.
El problema es que en una nave de los años setenta casi nada hace una sola cosa. Cada aparato encendido produce calor residual, y ese calor mantiene tibias las piezas vecinas, incluidas las líneas de hidracina de los propulsores que orientan la antena hacia la Tierra. Si esas líneas se congelan, la sonda pierde la capacidad de apuntar a casa y la misión se acaba. Por eso el "Big Bang" no se limitó a desconectar: cada apagado tenía que ocurrir junto a un encendido que devolviera calor al lugar correcto.
Kareem Badaruddin, gerente de la misión Voyager e ingeniero de sistemas en el JPL, resumió así la situación ante Scientific American: "a estas alturas, casi todo funciona como calentador, sin importar para qué fue diseñado".
La lista concreta la publicó esa misma revista: el equipo apagó una vieja grabadora digital de cinta y dos calentadores, y encendió a la vez dos calentadores distintos y un instrumento de propulsión. La grabadora ya no servía para grabar. Se mantenía encendida por el calor que soltaba.

El ahorro equivale a dos años y medio de desgaste
El comunicado de la NASA no dice cuántos watts se liberaron. Scientific American reporta que la nueva combinación reduce la demanda en casi 10 watts.
Ese número explica una diferencia que aparece en las declaraciones. La NASA promete que el ahorro alcanza para mantener los tres instrumentos "al menos un año más". Badaruddin le dijo a CNN por correo electrónico que el equipo extendió la vida de la nave y su retorno científico "2 años o más". Las dos afirmaciones caben juntas: 10 watts divididos entre los 4 watts que la sonda pierde cada año dan dos años y medio de margen teórico. La agencia publica el piso conservador; el equipo trabaja con la expectativa.
La diferencia no es retórica. El desgaste del plutonio es solo una variable: los ciclos de los calentadores cambian, los componentes envejecen y una falla ajena al suministro eléctrico puede terminar la misión antes que la electricidad. Lo que el ahorro compra con certeza es un aplazamiento del próximo apagado, no una garantía de meses.
El ritmo de apagones se aceleró: dos instrumentos en seis meses
La Voyager 2 salió de la Tierra con diez instrumentos científicos. Hoy quedan tres encendidos. La página oficial de estado de la misión, actualizada el 17 de abril de 2026, permite ver cuándo se fue cada uno:
| Instrumento | Estado |
|---|---|
| Cámaras del subsistema de imágenes (ISS) | Apagadas el 10 de octubre y el 5 de diciembre de 1989 |
| Fotopolarímetro (PPS) | Apagado el 3 de abril de 1991 por rendimiento degradado |
| Espectrómetro ultravioleta (UVS) | Apagado el 12 de noviembre de 1998 |
| Interferómetro infrarrojo (IRIS) | Apagado el 1 de febrero de 2007 |
| Radioastronomía planetaria (PRA) | Apagado el 21 de febrero de 2008 |
| Ciencia de plasma (PLS) | Apagado el 26 de septiembre de 2024 |
| Partículas cargadas de baja energía (LECP) | Apagado el 24 de marzo de 2025 |
| Magnetómetro (MAG) | Encendido |
| Ondas de plasma (PWS) | Encendido |
| Rayos cósmicos (CRS) | Encendido |
Entre el apagado de radioastronomía planetaria en febrero de 2008 y el del instrumento de plasma en septiembre de 2024 pasaron 16 años y medio sin que la sonda perdiera un solo instrumento. Los dos siguientes cayeron con 179 días de diferencia. El tercero de esa racha tenía fecha para 2026, y es el que la maniobra de julio canceló.
Los tres que siguen encendidos miden el campo magnético local, deducen la densidad del plasma a partir de sus oscilaciones y rastrean partículas energéticas del Sol y de la galaxia. La Voyager 2 cruzó la heliopausa en 2018 y viaja en una dirección distinta a la de su gemela, así que las dos muestrean zonas diferentes del borde entre la burbuja solar y el espacio galáctico. Ningún otro aparato en funcionamiento está ahí para repetir esas mediciones.
Las cámaras llevan apagadas desde 1989 y la prórroga no las enciende
La Voyager 2 no volverá a fotografiar nada. La NASA apagó su cámara gran angular el 10 de octubre de 1989 y la de ángulo estrecho el 5 de diciembre, semanas después del sobrevuelo de Neptuno, para ahorrar energía. El anuncio de este mes no las reactiva.
Eso deja un archivo que nadie ha podido actualizar. La Voyager 2 sigue siendo la única nave que ha pasado cerca de Urano y de Neptuno, y todas las imágenes de cerca que existen de esos dos sistemas se tomaron con esas dos cámaras antes de que las apagaran. Cuando hoy se estudian las lunas de Neptuno, el material de partida sigue siendo aquel.

El JPL ya aplica la misma secuencia en la Voyager 1, que está más lejos y a la que solo le quedan dos instrumentos encendidos. Esa sonda tiene fecha marcada: la NASA calculó que el 18 de noviembre de 2026, a las 2:16:07 de la madrugada en hora del Pacífico, estará a 25,902,068,356 kilómetros de la Tierra, la distancia que recorre la luz en un día, y será el primer objeto construido por humanos en llegar tan lejos.