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Venus se verá de día el 14 de septiembre, y el ejército de EE. UU. ya le disparó dos veces

El astrónomo Donald W. Olson predice en Sky & Telescope que Venus será visible a plena luz del día el 14 de septiembre. En 1945, el mismo punto de luz hizo que en Los Álamos pidieran cazas y que un acorazado abriera fuego camino a Iwo Jima.

por Patricia Rodriguez
A high-resolution image of the moon during its waxing gibbous phase against a clear blue sky.
Foto de Karam Alani en Pexels

TL;DR:

  • Donald W. Olson, profesor emérito de física de Texas State University, predice que Venus se verá a simple vista de día el 14 de septiembre de 2026.
  • El planeta engañó al ejército estadounidense dos veces en 1945: en Los Álamos pidieron cazas de interceptación y el acorazado USS New York abrió fuego antiaéreo camino a Iwo Jima.
  • Olson recomienda salir en la hora y media previa al atardecer, localizar la Luna y buscar a Venus unos 5 grados a su derecha desde el hemisferio norte.

Venus se podrá ver a plena luz del día el 14 de septiembre de 2026. La predicción es de Donald W. Olson, astrónomo y profesor emérito de física de Texas State University, en San Marcos, y la publicó en un número reciente de la revista Sky & Telescope junto con el motivo por el que le interesa el tema: en dos ocasiones distintas de 1945, militares estadounidenses confundieron ese punto de luz con una amenaza y le dispararon. Rose L. Thayer lo reportó en Stars and Stripes el 13 de agosto. La ventana se abre porque el planeta viene de su máxima separación del Sol y se dirige a su máximo brillo del año, que EarthSky sitúa alrededor del 18 de septiembre. Según Olson, el ciclo que hace posible verlo de día se repite cada ocho años.

En Los Álamos pidieron cazas para interceptar un planeta

Una mañana de julio de 1945, mientras se afinaba la primera bomba atómica, el personal del laboratorio de Los Álamos, en Nuevo México, notó un objeto misterioso suspendido en el cielo. Alertaron al Cuerpo Aéreo del Ejército en la base que hoy es Kirtland Air Force Base para que enviara cazas a interceptar lo que parecía una amenaza.

El director de personal, que casualmente era astrónomo, fue directo a la oficina de Robert Oppenheimer y le preguntó si podían dejar de intentar derribar a Venus.

Oppenheimer, director del Proyecto Manhattan, escribió después que la gente que trabajaba ahí estaba en un estado de tensión comprensible. El episodio ocurrió poco antes de la prueba Trinity, la primera detonación nuclear de la historia, y solo se conoce por un rodeo: en 1950, Eleanor Roosevelt condujo una serie de televisión con formato de entrevistas y, tras hablar con pilotos de aerolíneas sobre la fiebre de los platillos voladores, le escribió a Oppenheimer para pedirle su opinión. Él respondió con escepticismo y le contó lo de Venus.

Ni un grupo de científicos está a salvo de la sugestión y la histeria.

Robert Oppenheimer, en su respuesta a Eleanor Roosevelt

El USS New York disparó contra un globo que no existía

El otro intento militar de bajar a Venus del cielo ocurrió unos meses antes, en febrero de 1945. La tripulación del acorazado USS New York avistó lo que parecía un globo metálico luminoso siguiendo al buque mientras navegaba de Saipán para unirse a la flota del Pacífico en el bombardeo previo a la invasión de Iwo Jima.

La sospecha no era descabellada. Japón había estado usando globos bomba, y algunos llegaron a alcanzar la costa oeste de Estados Unidos. La tripulación asumió que se trataba de un arma secreta y el capitán ordenó abrir fuego con las baterías antiaéreas.

Un artículo de la revista The New Yorker, que Stars and Stripes cita, describe la escalada: los cañones de 20 milímetros se quedaron cortos, los de 40 también, las piezas de 3 pulgadas fallaron incluso con el alcance abierto a 15,000 yardas y el destructor de al lado probó con sus cañones de 5 pulgadas sin resultado. El navegante, que dormía en ese momento, subió a cubierta y preguntó por qué le estaban disparando a Venus. Ahí terminó el asunto.

No todas las apariciones diurnas acabaron en alarma. El 4 de marzo de 1865, poco después del segundo discurso inaugural de Abraham Lincoln, Venus se dejó ver sobre Washington sin causar problemas: uno de los guardaespaldas del presidente, Smith Stimmel, escribió que alrededor de la una de la tarde había gente amontonada en la calle señalando hacia el cielo del sur, y que Lincoln y su comitiva también lo vieron. Olson empezó a coleccionar estos casos después de enterarse de que un avistamiento en Francia, tras las victorias militares de Napoleón Bonaparte, se había leído como un presagio de la grandeza del general. Los reunió en Celestial Sleuth, su serie de cuatro libros que aplica cálculos astronómicos a enigmas de arte, historia y literatura; también ha escrito sobre el uso militar de la astronomía en el desembarco de Normandía y en la batalla de Tarawa.

Silhouette of a woman in a bucket hat pointing towards a picturesque evening sky with mountains in the background.
Imagen ilustrativa; la observación diurna de Venus exige localizar primero la Luna como referencia · Foto de Atahan Demir en Pexels

El patrón se repite con objetos mucho menos brillantes. En agosto, una bola de fuego sobre el noroeste de Estados Unidos se atribuyó a las Perseidas por la fecha, sin que la American Meteor Society la confirmara.

Bola de fuego en el noroeste de EE. UU.: 69 reportes
69 reportes por la bola de fuego del noroeste de EE. UU. La etiqueta de Perseida aún no está confirmada.

Cómo intentarlo el 14 de septiembre sin equipo

Olson recomienda salir dentro de la hora y media previa a la puesta de Sol y localizar primero la Luna. Desde el hemisferio norte, Venus debería estar unos 5 grados a la derecha del satélite.

Para medir esos 5 grados sin instrumentos, el método que propone es el puño cerrado con el brazo extendido: un puño cubre unos 10 grados de cielo, así que hay que mirar hacia la mitad de la mano. La Luna funciona como ancla del método: un punto aislado sobre un fondo azul uniforme es difícil de localizar sin una referencia cercana.

Hay un detalle que importa desde América del Sur. Olson formuló la indicación de los 5 grados a la derecha para observadores del hemisferio norte, y no precisó la orientación equivalente para el sur.

Su artículo en Sky & Telescope termina con una petición sencilla para quien logre el avistamiento el 14 de septiembre: que no intente derribarlo.

Fuentes: 1, 2

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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