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El Sol no estalla de golpe: un modelo 3D indio rastreó cómo se enciende la mecha de una CME

Una simulación tridimensional del Indian Institute of Astrophysics siguió dos erupciones sucesivas en la corona solar y encontró que la reconexión magnética empieza en silencio. Cuanto más rápido se reconecta el campo, más acelera la eyección de masa coronal.

por Patricia Rodriguez
Close-up view of the sun showcasing solar flares and sunspots, captured in a cosmic setting.
Foto de Regan Dsouza en Pexels

TL;DR:

  • Investigadores del Indian Institute of Astrophysics (IIA) simularon en tres dimensiones dos erupciones sucesivas de cuerdas de flujo magnético en la corona solar y publicaron el trabajo en The Astrophysical Journal.
  • La reconexión magnética no arranca con un estallido: empieza con la formación lenta de una lámina delgada de corriente eléctrica intensa y solo después se dispara.
  • Al contrastar la simulación con datos de los instrumentos HMI y AIA del observatorio SDO de la NASA, la tasa de reconexión y la aceleración de la eyección subieron juntas de forma clara y sostenida.

Un equipo del Indian Institute of Astrophysics (IIA) publicó en The Astrophysical Journal una simulación tridimensional de magnetohidrodinámica que sigue paso a paso cómo una cuerda de flujo magnético emerge desde debajo de la superficie del Sol, estira el campo que tiene encima y termina expulsada al espacio como una eyección de masa coronal, o CME por sus siglas en inglés. El resultado central es una relación medible: cuanto más rápido se reconecta el campo magnético, más acelera la eyección. El Department of Science and Technology (DST) de India, del que depende el IIA, difundió el trabajo el 13 de agosto de 2026 y lo presenta como un paso hacia pronosticar la llegada y el impacto de estas erupciones, no como una herramienta de pronóstico ya disponible.

Cómo está armada la simulación

El modelo arranca con una corona solar realista, atravesada por una configuración de campo magnético parecida a un streamer coronal, la estructura alargada que se observa en el Sol. Desde abajo se introduce poco a poco una cuerda de flujo magnético retorcida, imitando la manera en que emerge flujo nuevo desde el interior. La animación completa cubre unas 20 horas de tiempo solar y termina con la cuerda saliendo disparada.

Las cuerdas de flujo magnético son haces retorcidos de líneas de campo embebidos en el plasma y se consideran el disparador principal de las CME. Cómo se acumula esa energía magnética y cómo se libera durante la erupción seguía siendo, en palabras del DST, uno de los problemas más tercos de la física solar.

El cómputo corrió en NOVA, la instalación de alto rendimiento alojada en el centro de datos del propio IIA.

Close-up of tower servers in a data center with blue and red lighting.
Imagen ilustrativa: la simulación se ejecutó en NOVA, el clúster de alto rendimiento del centro de datos del IIA. · Foto de panumas nikhomkhai en Pexels

La reconexión empieza en silencio

A medida que la cuerda sube, el campo magnético que la cubre se estira y se comprime debajo de ella. Ahí aparece el detalle fino del trabajo: la reconexión, el proceso por el que líneas de campo opuestas se rompen y se vuelven a unir liberando energía, no arranca de forma explosiva. Empieza con la formación lenta de una lámina delgada de corriente eléctrica intensa, una capa donde los campos opuestos quedan apretados uno contra otro. Ese proceso se intensifica hasta terminar en la expulsión impulsiva y a gran escala de la cuerda.

Es la parte que un pronóstico necesitaría ver antes de que ocurra, y también la que ninguna observación resuelve directamente.

Del simulacro a la observación

Lo que separa este trabajo de una simulación aislada es la segunda pata. El grupo simuló dos erupciones sucesivas y contrastó sus resultados con un análisis observacional aportado por Ranadeep Sarkar, de la Universidad de Helsinki, sobre datos del Helioseismic and Magnetic Imager (HMI) y del Atmospheric Imaging Assembly (AIA), dos instrumentos del observatorio solar de la NASA. La medida observacional del flujo reconectado es el área que barren las cintas del fulgor sobre la superficie del Sol: en el caso analizado, esas cintas se desplazaron durante 36 minutos.

La comparación arrojó una relación monótona entre las dos variables: conforme sube la tasa de reconexión magnética, la eyección acelera. Para el DST, eso convierte al flujo reconectado en un factor determinante no solo de si una CME erupciona, sino de qué tan rápido y con cuánta energía lo hace. La emisora pública india DD India, que reprodujo el anuncio, lo formula con más cautela: el hallazgo indica que el flujo de reconexión podría ser un factor importante.

El trabajo lo firman Samriddhi Sankar Maity, posdoctorante en la NASA y en Georgia State University, Piyali Chatterjee del IIA, Ijas S Mytheen, doctorando en la Universidad Eötvös de Hungría, y Sarkar. Ninguno de los cuatro sostiene tener un pronóstico listo. Lo que dejan sobre la mesa es una variable concreta y medible desde la Tierra, ligada a la velocidad con la que una erupción sale disparada del Sol.

Fuentes: 1, 2

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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