TL;DR:
- El 13 de abril de 2029, el asteroide Apophis pasará a unos 31.000 kilómetros de la Tierra, más cerca que los satélites geoestacionarios.
- Hasta 7.600 millones de personas (el 90% del planeta) podrían verlo a simple vista durante unas siete horas.
- Norteamérica, México incluido, no tendrá vista despejada; España queda entre los mejores sitios y el este de Sudamérica alcanza el tramo final.
Faltan unos 1.000 días para uno de los espectáculos astronómicos más esperados del siglo. El 13 de abril de 2029, el asteroide Apophis, apodado el "dios del caos", pasará a unos 31.000 kilómetros de la superficie terrestre, más cerca que muchos satélites de comunicaciones. Se verá a simple vista, sin telescopio, para hasta el 90% de la población mundial. Y por primera vez, la humanidad podrá anticipar con exactitud el paso de un asteroide observable a ojo desnudo. Hay un detalle que a los lectores hispanohablantes conviene conocer desde ya: la geografía repartirá el privilegio de forma desigual, y no todos los países de habla hispana quedan del mismo lado.
Quién verá Apophis: el mapa deja al mundo hispano partido en dos
El asteroide cruzará el cielo durante unas siete horas, y quién alcance a verlo dependerá de algo simple: estar en el lado nocturno del planeta, con cielo despejado y poca contaminación lumínica. Los nuevos mapas, presentados en junio de 2026 durante el taller Apophis T-3 Years celebrado en la Universidad de Padua, en Italia, desglosan el paso momento a momento:
- Al inicio, cuando Apophis está más lejos, lo verían unos 4.500 millones de personas en Australia y buena parte de Asia.
- En la mitad del recorrido, en su punto de mayor visibilidad, podrían observarlo hasta 5.700 millones de personas en África oriental, el sur de Europa, Oriente Medio, toda Asia y Australia.
- Al final, cuando la roca alcanza su punto más cercano, quedaría a la vista de unos 1.900 millones en el este de Sudamérica, el norte de África y partes de Europa.
Aquí el mapa se vuelve personal para el público de FomoEra. España queda en una posición privilegiada: el sur de Europa entra en la franja de mayor visibilidad, y según Space.com los observatorios de las Islas Canarias tomarán probablemente las mejores fotografías del paso. Buena parte de Sudamérica, sobre todo su franja oriental, alcanzará el tramo final del espectáculo. México, en cambio, se queda fuera. Norteamérica es el único continente que no tendrá una vista despejada de Apophis.

Para quien logre verlo, no habrá estruendo ni destello. Richard Binzel, científico planetario del MIT que ayudó a organizar el taller y a crear los mapas, lo compara con una estrella modesta que cruza el cielo despacio, parecida a un satélite lento, con un brillo similar al de las estrellas de la Osa Mayor. Para él, el valor del momento va más allá de la técnica:
"Ver a Apophis mientras pasa es una manera de sentir una experiencia cósmica compartida, de darse cuenta de lo pequeña que es la Tierra en la inmensidad del espacio."
Una roca del tamaño de la Torre Eiffel con nombre de dios del caos
Apophis, o formalmente 99942 Apophis, es un asteroide alargado, con forma de cacahuate, descubierto en 2004 por astrónomos del Observatorio de Kitt Peak, en Arizona. Mide alrededor de 340 metros de diámetro según la NASA, cerca de 375 metros según la ESA, más o menos la altura de la Torre Eiffel. Es lo bastante grande como para arrasar una ciudad si llegara a impactar. No lo hará: la NASA y la ESA lo descartan por completo.
Su nombre viene de Apep, la serpiente egipcia del caos y la oscuridad, de ahí el apodo. La roca da una vuelta al Sol cada 323,6 días, poco menos de un año terrestre, y su órbita cruza la de nuestro planeta. Hoy reside entre las órbitas de Venus y la Tierra, aunque los astrónomos creen que se originó en el cinturón principal de asteroides, entre Marte y Júpiter.
Cero riesgo de impacto, pero una incógnita que no se despeja hasta 2027
La parte tranquilizadora primero: no hay ninguna posibilidad de que Apophis choque contra la Tierra en 2029 ni en los próximos 100 años. Las agencias espaciales lo confirman sin matices.
No siempre fue así. Cuando se descubrió, en 2004, los primeros cálculos le dieron hasta un 2,7% de probabilidad de impactar en 2029, 2036 o 2068, una cifra alta que lo puso en el radar de la comunidad científica internacional. Mediciones más precisas fueron cerrando esa puerta, y en 2021 la ESA descartó formalmente cualquier colisión durante al menos un siglo.
Queda un escenario remoto. Simulaciones de 2024 plantearon que Apophis podría chocar con un asteroide más pequeño y cambiar su rumbo. Las probabilidades son ínfimas, del orden de una entre un millón, pero no son cero. El problema es que no habrá forma de verificarlo hasta 2027: hasta entonces, el asteroide permanecerá en el cielo diurno, imposible de observar. Algunos científicos advierten además que el propio paso de 2029 podría alterar la roca, con temblores y deslizamientos en su superficie, e incluso empujarla ligeramente.
RAMSES y OSIRIS-APEX: dos naves esperarán a Apophis
El acercamiento es una oportunidad científica que nadie quiere desperdiciar. La Agencia Espacial Europea prepara la misión RAMSES (Rapid Apophis Mission for Space Safety), cuyo despegue está previsto para la primavera de 2028 y su llegada al asteroide para inicios de 2029, semanas antes del paso. La nave medirá la forma, la rotación, la órbita y la estructura interna de Apophis antes, durante y después del sobrevuelo, para observar cómo la gravedad terrestre lo deforma. En febrero de 2026, la ESA firmó el contrato de construcción con la empresa OHB Italia.
"Con Ramses, la ESA aprovecha una oportunidad única en la vida para estudiar el asteroide Apophis a su paso junto a la Tierra, profundizando en nuestro conocimiento de los objetos cercanos y mejorando nuestra capacidad para proteger el planeta", dijo Orson Sutherland, responsable del grupo de proyectos Marte y Más Allá de la ESA.
Por el lado de la NASA, la sonda OSIRIS-APEX también intentará acercarse a Apophis para estudiar su estructura y su trayectoria. El interés es tal que la ONU declaró 2029 como Año Internacional de la Concienciación sobre los Asteroides y la Defensa Planetaria.
Preguntas rápidas sobre Apophis
¿Cuándo pasará el asteroide Apophis cerca de la Tierra?
El acercamiento máximo será el 13 de abril de 2029. Ese día Apophis pasará a unos 31.000 kilómetros de la superficie, más cerca que los satélites geoestacionarios, según la NASA, la ESA y The Planetary Society. El sobrevuelo visible durará alrededor de siete horas.
¿Se podrá ver Apophis desde México?
No con claridad. Según los mapas del taller Apophis T-3 Years, Norteamérica es el único continente que no tendrá una vista despejada del asteroide. En México, como en Estados Unidos y Canadá, lo más práctico será seguir el paso por transmisiones y fotografías tomadas desde otras regiones.
¿Apophis va a chocar con la Tierra?
No. La NASA y la ESA descartan cualquier impacto en 2029 y durante al menos los próximos 100 años. En 2006 se calculó una probabilidad del 2,7% para 2029, pero mediciones posteriores la redujeron a cero. Un escenario residual de una entre un millón no podrá confirmarse hasta 2027.
¿Dónde se verá mejor el asteroide?
En la mitad del sobrevuelo, la mejor vista corresponderá al sur de Europa, África oriental, Asia, Oriente Medio y Australia. Según Space.com, los observatorios de las Islas Canarias, en España, tomarán probablemente las mejores imágenes del paso de Apophis.
Faltan unos 1.000 días, y el cielo ya repartió las localidades. Quien esté del lado nocturno del planeta, con buen tiempo, verá pasar despacio y en silencio un punto de luz tan brillante como las estrellas de la Osa Mayor. Del mundo hispano, España tendrá asiento de primera fila, buena parte de Sudamérica alcanzará el tramo final y México, como el resto de Norteamérica, tendrá que conformarse con las cámaras y las transmisiones. Esta vez, la entrada al espectáculo la decide la geografía.