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El Hubble mide el frenón de Andrómeda: 80% menos estrellas nuevas en 500 millones de años

El Hubble midió 200 millones de estrellas y halló que Andrómeda forma 80% menos que hace 500 millones de años

por Dilis Salazar
A breathtaking image of the Andromeda Galaxy surrounded by countless stars in deep space.
Foto de Yihan Wang en Pexels

TL;DR:

  • Un estudio con datos del telescopio espacial Hubble, publicado el lunes 27 de julio de 2026 en The Astrophysical Journal, midió 200 millones de estrellas de Andrómeda una por una.
  • El ritmo de formación estelar pasó de una masa solar al año a cerca de 0.2, y la caída se aceleró en los últimos 40 millones de años.
  • Los autores descartan que la galaxia se haya quedado sin materia prima y apuntan a la galaxia satélite M32 como el sospechoso más probable, sin poder demostrarlo.

Andrómeda, la galaxia grande más cercana a la Vía Láctea, está bajando el ritmo de su fábrica de estrellas. Un equipo encabezado por astrónomos de la Universidad de Washington midió unos 200 millones de estrellas con datos del telescopio espacial Hubble y encontró que la galaxia produce cada vez menos desde hace 500 millones de años, con un desplome todavía más marcado en los últimos 40 millones. La NASA difundió el hallazgo el lunes 27 de julio de 2026, el mismo día en que el estudio apareció en The Astrophysical Journal. Hace 500 millones de años, Andrómeda convertía en estrellas el equivalente a una masa solar cada año. Hoy alcanza apenas una quinta parte de eso. Y esa vecina, a 2.5 millones de años luz, es el espejo más cercano para entender el pasado de nuestra propia galaxia.

De una masa solar al año a una quinta parte

Los astrónomos no cuentan nacimientos estelares de uno en uno. Miden cuánta masa de gas y polvo se convierte en estrellas cada año, y con esa vara el equipo reconstruyó el pulso de Andrómeda en tres momentos:

  • Hace 500 millones de años, la galaxia convertía en estrellas alrededor de una masa solar al año.
  • Hace 40 millones de años, ese ritmo se había reducido a la mitad.
  • Hoy ronda 0.2 masas solares anuales, según el cálculo del equipo.

Entre el primer dato y el último, la producción cayó cerca de 80%.

Para dimensionar la cifra conviene mirar de este lado. Las estimaciones más citadas para la Vía Láctea rondan una o dos masas solares al año y varían bastante según el método de medición: un análisis de rayos gamma del aluminio-26 reseñado por Science News en 2023 elevó ese número a entre cuatro y ocho. Ninguna de esas cuentas es un censo exacto, pero todas dejan a Andrómeda por debajo del ritmo de su vecina.

Estrellas azules y rojas: el fósil que delata a cada región

El método se apoya en un rasgo básico de las estrellas. Las masivas son azules y viven poco; las menos masivas tiran a rojo y duran muchísimo más. Una región con formación estelar reciente concentra más estrellas azules, y una donde hace tiempo que no nace nada se ve rojiza. Con esa lógica, el equipo combinó dos censos del Hubble, el Panchromatic Hubble Andromeda Treasury y el Panchromatic Hubble Andromeda Southern Treasury, que juntos cubren dos tercios del disco de la galaxia, y partió las imágenes en miles de cuadros de 300 años luz por lado para reconstruir la historia de cada parcela.

"Necesitamos medir las estrellas individuales porque son el registro fósil de la formación de la galaxia. El Hubble es el único telescopio que puede darte una resolución espacial suficientemente alta sobre un área lo bastante grande como para hacer eso en Andrómeda", dijo Ben Williams, astrónomo de la Universidad de Washington y coautor del estudio.
Mitad izquierda del disco de la galaxia de Andrómeda vista por el Hubble, con dos recuadros que amplían una región azulada con cúmulos de formación estelar y otra de tono más rojizo
Las zonas con formación estelar reciente (1) se ven más azules que aquellas con formación menos reciente (2). Crédito: NASA, ESA, Benjamin Williams (UWashington), Zhuo Chen (UWashington), L. Clifton Johnson (Northwestern); procesamiento de imagen: Joseph DePasquale (STScI) · Foto de Marco Milanesi en Pexels

Ese mapa mostró que el frenón no está repartido de forma pareja. Casi toda la actividad reciente se concentra en un anillo de formación estelar ubicado a unos 32,000 años luz del centro galáctico, y es el apagón progresivo de ese anillo el que arrastra buena parte de la caída general. Investigaciones previas ya habían detectado que Andrómeda vivió un estallido de nacimientos estelares hace unos 2,000 millones de años, probablemente por una interacción o una fusión con otra galaxia. Desde entonces no ha hecho más que bajar de revoluciones, y el equipo cree que se debe a eso y no a que se le esté acabando el gas.

"Es igual que después de correr un maratón: a veces tienes que tomarte un respiro", dijo Tobin Wainer, autor principal del estudio y también de la Universidad de Washington.

M32, el sospechoso al que el propio equipo no puede acusar

La otra pregunta era si el vecindario tuvo algo que ver. M32 es una galaxia satélite que aparece a unos 16,000 años luz de Andrómeda en el plano del cielo, aunque su posición real en tres dimensiones sigue siendo incierta, así que nadie sabe todavía si cruzó el disco de Andrómeda ni cuándo lo hizo. Zhuo Chen, coautor del trabajo, explicó que sondear esa posible interacción fue una de las grandes motivaciones del programa.

Los datos del censo austral permitieron estudiar justo la zona cercana a M32, y ahí la formación estelar aparece más apagada que en el resto de la galaxia. El descenso arrancó hace unos 60 millones de años, un dato que sirve para acotar la fecha del encuentro. Sirve, pero no lo prueba.

"No podemos decir explícitamente que estamos viendo una disminución en la formación estelar por culpa de M32. Pero está justo ahí, y sin duda es el sospechoso más probable", dijo Wainer.
⚠️
El estudio no demuestra que M32 sea la causa del frenón de Andrómeda. Su posición real en el espacio sigue sin determinarse y el propio equipo habla de sospechoso probable, no de causa confirmada.

Lo que Andrómeda adelanta sobre la Vía Láctea

Raja GuhaThakurta, coautor de la Universidad de California en Santa Cruz, resume por qué esta galaxia concentra tanto esfuerzo de observación: está lo bastante cerca para verse con enorme detalle y, al mismo tiempo, permite una perspectiva de conjunto que resulta imposible desde adentro de la Vía Láctea. Nadie puede fotografiar nuestra galaxia por fuera; a Andrómeda sí.

Esa comparación también pasa por el choque del que se habla desde hace décadas. Un trabajo publicado en junio de 2025 en Nature Astronomy, con datos del Hubble y de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea, recalculó el escenario y lo dejó en una moneda al aire: alrededor de 50% de probabilidad de que la Vía Láctea y Andrómeda colisionen en los próximos 10,000 millones de años. La NASA lo publicó en su propio sitio, con la firma del astrónomo Till Sawala, de la Universidad de Helsinki, y la explicación de que la acumulación de incertidumbres en las mediciones es lo que abre el abanico de finales posibles.

La imagen completa llegará pronto. El telescopio espacial Nancy Grace Roman despegará a partir del domingo 30 de agosto de 2026 y su campo de visión cubre en una sola observación al menos 100 veces más área que el Hubble en el infrarrojo cercano. Un programa de observación ya aprobado apunta a retratar el disco entero de Andrómeda y zonas de su halo, con cientos de millones de estrellas medidas. El equipo, mientras tanto, seguirá exprimiendo el archivo del Hubble y sumando datos de observatorios terrestres.

Preguntas rápidas sobre Andrómeda

¿Andrómeda se está quedando sin gas para formar estrellas?

No es la explicación de los autores. Según el estudio de la Universidad de Washington difundido por la NASA, el frenón se parece más a una desaceleración natural tras el estallido de formación estelar de hace unos 2,000 millones de años que a una falta de materia prima.

¿Se puede ver la galaxia de Andrómeda a simple vista?

Sí. La NASA señala que Andrómeda está lo bastante cerca para verse sin telescopio desde zonas con cielos oscuros. Se ubica a unos 2.5 millones de años luz de la Tierra y es una galaxia espiral de tamaño comparable al de la Vía Láctea.

¿Cuándo chocarán la Vía Láctea y Andrómeda?

No hay fecha segura. Un trabajo publicado en junio de 2025 en Nature Astronomy, con datos del Hubble y de la misión Gaia, calculó cerca de 50% de probabilidad de que ambas galaxias colisionen en los próximos 10,000 millones de años.

Ninguno de estos datos anuncia el final de Andrómeda. Lo que hay es una curva medida estrella por estrella, con 200 millones de puntos, sobre cómo una galaxia del tamaño de la nuestra baja de revoluciones. Cuando el Roman entregue el disco completo, esa curva será la vara con la que los astrónomos midan a la Vía Láctea.

Fuentes: 1, 2

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por Dilis Salazar

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