Estados Unidos anunció el 30 de septiembre de 2026 que sus últimas fuerzas y equipos salieron de la base aérea de Erbil, con lo que terminó la fase en Irak de su misión militar contra Estado Islámico (ISIS). El mando de la operación continúa en Jordania y Washington promete apoyo de entrenamiento e inteligencia a las fuerzas iraquíes. Bagdad asume la responsabilidad principal de la seguridad mientras las autoridades kurdas advierten sobre la falta de un sistema de defensa aérea que sustituya al estadounidense.
El mando continúa en Jordania
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que la fuerza conjunta de la Operación Resolución Inherente sigue activa, ahora con sede en Jordania. Desde allí continúa la misión contra ISIS en Siria junto con sus socios de la coalición y el gobierno sirio. Su comunicado precisa que Erbil concentraba la mayor parte de los aproximadamente 1,500 efectivos estadounidenses y aliados que apoyaban las operaciones contra ISIS en Irak. Esa cifra describe al contingente vinculado a la misión, no el número de soldados que abandonó la base el 30 de septiembre.
La salida de las bases del resto de Irak había comenzado en octubre de 2025. El Pentágono sostiene que ISIS dejó de ser una amenaza militar organizada, pero prevé seguir proporcionando apoyo específico de entrenamiento e inteligencia para que las fuerzas iraquíes combatan a sus integrantes restantes, según reportó Associated Press.
Kurdistán teme perder protección aérea
La retirada inquieta al gobierno de la región autónoma del Kurdistán. Su Ministerio de los Peshmerga afirmó que la región ha sufrido más de 1,000 ataques con drones y misiles balísticos durante el reciente conflicto entre Estados Unidos e Irán. Según la declaración recogida por AP, la salida estadounidense sin la entrega de un sistema de defensa aérea representa una preocupación para las autoridades kurdas.
La cifra del ministerio describe ataques reportados contra la región. No indica cuántos fueron interceptados por fuerzas estadounidenses. CENTCOM, por su parte, sostiene que las fuerzas iraquíes y kurdas tienen capacidad para gestionar las amenazas dentro del país, una evaluación que convive con la advertencia kurda sobre la protección aérea.
El desarme de las milicias queda para 2027
El calendario de salida se acordó en 2024, pero otro compromiso de seguridad no avanzó al mismo ritmo. El gobierno iraquí había vinculado la fecha del 30 de septiembre con el desarme de grupos armados ajenos al Estado. AP informó que el primer ministro Ali al-Zaidi aplazó ese objetivo hasta junio de 2027 y que las facciones más poderosas, cercanas a Irán, se resisten a entregar sus armas.
Reuters documentó celebraciones por la retirada entre simpatizantes de esas milicias y recogió la preocupación de funcionarios iraquíes por las células de ISIS que permanecen activas. Estados Unidos invadió Irak en 2003, retiró sus tropas en 2011 y regresó en 2014 para combatir al grupo. La salida anunciada este miércoles cierra esa última misión dentro de Irak, mientras el control de las milicias y la defensa del Kurdistán quedan en manos de las autoridades iraquíes.