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Casa Blanca

El pacto de Trump sobre IA ya tiene texto: cuatro controles y ninguna sanción prevista

El documento firmado por Trump y seis líderes tecnológicos detalla auditorías internas y externas. Una orden separada impone el nombre "superinteligencia" a las agencias federales, sin cambiar todavía la definición legal de IA.

por Patricia Rodriguez
Los turistas se reúnen fuera de la Casa Blanca en un día soleado, capturando la grandeza del hito.
Foto de James L en Pexels

El pacto de seguridad para inteligencia artificial anunciado por Donald Trump el 29 de septiembre ya tiene texto público. Seis directivos tecnológicos firmaron cuatro compromisos de control y auditoría, pero el documento no fija sanciones por incumplimiento ni exige divulgar los resultados. Por separado, el presidente firmó una orden para que las agencias del Ejecutivo llamen a la IA "Super Intelligence" o "SI" en sus comunicaciones y documentos sujetos a esa instrucción.

Qué firmaron las seis empresas

En nuestra cobertura inicial explicamos el anuncio y señalamos que faltaba el documento. Trump divulgó una copia en Truth Social, según Reuters. El texto, reproducido íntegramente por Forbes, pide cuatro capas de vigilancia a las compañías que desarrollan y despliegan modelos avanzados.

La primera es mantener controles internos durante el entrenamiento y uso de los modelos, con atención a riesgos de ciberseguridad, bioseguridad y amenazas químicas, además de accesos no previstos a sistemas. La segunda encarga a un equipo interno comprobar que esos controles funcionen y se corrijan los problemas detectados. La tercera prevé evaluaciones de un auditor externo independiente. La cuarta sitúa los informes ante un comité independiente del consejo de administración, que también debe supervisar las correcciones.

Firmaron Trump y seis representantes de la industria: Sundar Pichai, de Google; Dario Amodei, de Anthropic; Mark Zuckerberg, de Meta; Greg Brockman, de OpenAI; Elon Musk, de xAI, y Jensen Huang, de Nvidia. La lista de asistentes al encuentro fue más amplia que la de firmantes.

El documento dice que las empresas se reunirán periódicamente para establecer prácticas de seguridad y plantea que los compromisos podrían convertirse más adelante en leyes o reglamentos. No establece una frecuencia para las auditorías, publicación obligatoria de los informes ni una sanción específica si una empresa incumple. Por ahora, el control externo descrito en el pacto depende de las propias firmantes y de los evaluadores con quienes trabajen.

Qué cambia la orden sobre "superinteligencia"

La orden ejecutiva publicada por la Casa Blanca instruye a los departamentos y agencias del Ejecutivo a sustituir "Artificial Intelligence" y "AI" por "Super Intelligence" y "SI" en correspondencia, sitios web, informes y otros documentos no estatutarios, hasta donde la ley lo permita. No exige modificar regulaciones, contratos ni documentos históricos ya emitidos.

Para aplicar la orden, los nuevos nombres conservan por ahora el alcance de la definición legal existente de inteligencia artificial. El asesor presidencial de ciencia y tecnología debe presentar en un plazo de 60 días una propuesta legislativa para definir "superinteligencia" y evaluar si conviene cambiar esa definición. El cambio de nombre administrativo no demuestra que los sistemas actuales hayan alcanzado una capacidad técnica superior a la humana.

Así, el texto del pacto permite conocer qué prometieron las seis firmas, pero todavía no ofrece un calendario público de auditorías ni consecuencias por incumplir. La orden sí marca un plazo concreto para que la Casa Blanca proponga cómo definir el nuevo término.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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