El Senado de Estados Unidos aprobó el 28 de septiembre, por 77 votos contra 22, un proyecto para fijar reglas nacionales sobre pagos y traspasos de deportistas universitarios. La Protect College Sports Act ampliaría las posibilidades de remuneración, pero también daría a la NCAA, las conferencias y las universidades protección limitada frente a demandas antimonopolio al aplicar ciertas reglas. Todavía necesita la aprobación de la Cámara de Representantes y la firma presidencial para convertirse en ley.
Más margen para pagar a los atletas, con condiciones
El proyecto reconocería en la ley federal el derecho de los deportistas a obtener ingresos por el uso comercial de su nombre, imagen y semejanza, conocido en Estados Unidos como NIL. También incorporaría el reparto de ingresos de los programas deportivos y permitiría pagos adicionales para retener a atletas que ya llevan al menos una temporada en su universidad.
Según Associated Press, el límite combinado de pagos que una universidad podría compartir con sus atletas pasaría de 21.5 millones a unos 48.8 millones de dólares. La cifra representa un techo posible, no una cantidad garantizada para cada institución o deportista. El texto difundido por el Comité de Comercio del Senado prevé hasta 22.5 millones de dólares anuales adicionales para retención y hasta otros cinco millones vinculados a pagos en disciplinas que no generan ingresos.
La propuesta también limitaría al 5% los honorarios de agentes, preservaría becas para que los atletas puedan terminar sus estudios durante diez años después de agotar su elegibilidad y obligaría a las universidades de la División I a cubrir ciertos gastos médicos relacionados con el deporte durante cinco años después de ese periodo. En materia de movilidad, permitiría un traspaso sin perder la elegibilidad inmediata, además de excepciones para circunstancias específicas.
El punto más disputado: quién podrá imponer las reglas
El proyecto daría a la NCAA, las conferencias y las universidades una protección antimonopolio delimitada para hacer cumplir disposiciones sobre pagos, elegibilidad y traspasos. Al mismo tiempo, conservaría vías para que los atletas demanden por el incumplimiento de derechos específicos, incluidos los relativos a compensación por imagen, becas y atención médica. Esas vías y la protección institucional cubren tipos de reclamaciones distintos.
El senador Cory Booker, que votó en contra, sostiene que la propuesta entrega demasiado poder a las instituciones y carga sobre los propios atletas la defensa de sus derechos. La iniciativa tampoco define si los deportistas universitarios son empleados; encomienda a una comisión estudiar la cuestión, según el texto legislativo. La disputa sobre negociación colectiva quedaría, por tanto, abierta.
La Cámara tiene la siguiente decisión
La Cámara de Representantes no tiene previsto retomar sesiones legislativas hasta después de las elecciones de noviembre, según Associated Press. Si modifica el texto, ambas cámaras tendrían que acordar una versión común antes de enviarla al presidente. Si el Congreso termina su periodo sin aprobarla, los legisladores deberán iniciar de nuevo el trámite en la siguiente legislatura.
Por ahora, los nuevos límites de pagos, las reglas de traspaso y las protecciones legales son propuestas aprobadas por el Senado. Las normas vigentes para atletas y universidades no cambian por esta votación.