Trump llama a Putin y a Zelenski al cumplir 80 años, en la víspera del G7 en Évian
Trump llamó a Putin y a Zelenski el día que cumplió 80; verá al ucraniano en el G7 de Évian.
TL;DR:
- Trump sostuvo dos llamadas el domingo 14 de junio: unos 55 minutos con Putin y entre 30 y 35 con Zelenski.
- El Kremlin asegura que Trump se dijo dispuesto a "influir en europeos y Kiev" para un acuerdo; Kiev no lo confirma.
- Trump y Zelenski se verán al margen del G7 en Évian (15-17 de junio), donde Europa pedirá garantías, Patriots y más sanciones a Rusia.
El presidente Donald Trump cumplió 80 años este domingo 14 de junio y lo festejó con el teléfono en la mano. En cuestión de horas habló con el presidente ruso Vladímir Putin y con el ucraniano Volodímir Zelenski: dos llamadas consecutivas que funcionaron como antesala de la cumbre del G7. A Putin le transmitió que poner fin a la guerra en Ucrania es vital y que él puede ayudar, según reportó Reuters; con Zelenski acordó verse al margen del encuentro en Évian. Detrás del gesto asoma el verdadero tema: la posición incómoda con la que Trump llega a la cumbre, con Moscú empujándolo hacia un lado y los aliados europeos y Kiev hacia el otro.
Cincuenta y cinco minutos con Putin y una frase que Kiev no confirma
La conversación con Putin se extendió por unos 55 minutos y, en la versión del Kremlin, transcurrió en un tono "amistoso y franco". Quien lo describió así fue Yuri Ushakov, asesor de política exterior del mandatario ruso. Putin felicitó a Trump por su cumpleaños y, según Ushakov, fue el primer jefe de Estado extranjero en llamar a la Casa Blanca para hacerlo.
Más allá del gesto, los dos líderes entraron en materia. Hablaron de un memorando que Estados Unidos e Irán negocian y que, dijo Trump, podría hacerse público ese mismo día. Tocaron la guerra en Ucrania —Trump insistió en la necesidad de frenar los combates— y los próximos contactos entre ambos gobiernos. Ushakov adelantó que los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, las piezas que Washington ha usado durante meses para acercar posiciones con Moscú, viajarán pronto a la capital rusa.
Hubo también reproche. Putin se quejó de que los recientes ataques ucranianos contra objetivos civiles en territorio ruso entorpecen cualquier acuerdo, según el relato del Kremlin.
Y ahí apareció la frase en disputa. Medios rusos, citados por la agencia ucraniana UNN, atribuyeron a Trump la disposición a "influir tanto en los europeos como en Kiev" para empujar un arreglo. Kiev no ha confirmado esa caracterización, y el matiz no es menor: pone en boca del presidente estadounidense un papel de presión sobre sus propios aliados que, de confirmarse, cambiaría el tono con el que llega a Évian.
Zelenski responde con "buenas ideas" y una cita en el G7
Por separado, Zelenski habló con Trump entre 30 y 35 minutos, "o quizá un poco más", según precisó Dmytro Lytvyn, asesor de comunicaciones del presidente ucraniano. El tono que dejó ver Kiev fue distinto al de Moscú: cooperación y agradecimiento, sin la carga de reproches. El propio Zelenski resumió así la llamada:
Tuve una excelente conversación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Lo felicité por su cumpleaños y discutimos con bastante detalle muchos temas clave, incluida, por supuesto, la paz. Le deseé éxito, sobre todo en sus esfuerzos por terminar la guerra de Rusia contra Ucrania. También le agradecí todo el apoyo que Estados Unidos brinda a Ucrania, y es importante que recordemos cada paso de ese apoyo con gratitud, desde los Javelin hasta los Patriot.
El ucraniano contó que puso a Trump al día sobre el frente y sobre cómo, a su juicio, la posición de Ucrania se ha fortalecido. Y cerró con la parte que más interesa de cara a la cumbre:
Acordamos conversar más durante nuestro encuentro en la cumbre del G7. Tenemos algunas buenas ideas que pueden acercar la paz y proteger vidas. ¡Gracias!
Évian, del 15 al 17 de junio: el cerco que espera a Trump
Las dos llamadas calientan motores para la cumbre del G7 en Évian-les-Bains, a orillas del lago Lemán, que Francia organiza del 15 al 17 de junio. Es la segunda vez que la localidad acoge la cita —ya lo hizo en 2003— y llega con dispositivos de seguridad reforzados a ambos lados de la frontera con Suiza.
Un funcionario estadounidense confirmó el sábado que Trump participará el martes 16 por la mañana en una sesión de trabajo junto a los líderes del G7 y a Zelenski, aunque por ahora no figura en la agenda una reunión bilateral formal entre ambos, según France 24. En paralelo, el republicano tiene previstas conversaciones cara a cara con el presidente francés Emmanuel Macron y con dirigentes de Catar, los Emiratos Árabes Unidos, Egipto e India.
El menú de presiones que le espera está bastante claro. Aliados europeos y Ucrania llegan dispuestos a pedirle compromisos más firmes; entre ellos:
- un plan de paz que el Kyiv Post describe como de cinco puntos;
- la entrega de misiles Patriot para reforzar la defensa aérea ucraniana;
- un endurecimiento de las sanciones contra Rusia.
Hasta París habría movido fichas para retener a su invitado: según el Financial Times, Francia ajustó la agenda de la cumbre para mantener el interés de Trump y evitar que se marche antes de tiempo.
Las dos versiones de una misma jornada —la del Kremlin y la de Kiev— dibujan el verdadero dilema de Trump en Évian. De un lado, Moscú busca alivio de las sanciones y menos respaldo militar occidental a Ucrania, y deja caer que el presidente presionaría a sus propios aliados. Del otro, Europa y Kiev quieren justo lo contrario: más armas, más sanciones y garantías de seguridad. En medio queda Trump, soplando las velas mientras decide hacia dónde inclinar la balanza.