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Together AI se lleva 250 MW a Arabia Saudita y el capital saudí ya había entrado dos meses antes

Together AI levantará con HUMAIN un centro de datos de 250 megavatios en Arabia Saudita y espera más de 5,000 millones de dólares al año. Su director ejecutivo apunta al rechazo vecinal en Estados Unidos. El capital saudí ya había entrado a la empresa en julio.

por Patricia Rodriguez
A woman using a laptop navigating a contemporary data center with mirrored servers.
Foto de Christina Morillo en Pexels

TL;DR:

  • Together AI y HUMAIN anunciaron el 31 de agosto de 2026 una alianza que incluye construir un centro de datos nuevo de 250 megavatios en Arabia Saudita, con más de 5,000 millones de dólares de ingresos brutos anualizados previstos para el primer año.
  • El capital saudí ya estaba dentro de la empresa: Aramco Ventures lideró el 1 de julio la Serie C de 800 millones de dólares de Together AI, a una valuación de 8,300 millones.
  • Gallup mide 71% de rechazo a construir un centro de datos de IA en la zona propia, contra 53% que rechaza una planta nuclear en la misma encuesta.

Together AI, la nube de San Francisco especializada en servir modelos de código abierto, anunció el lunes 31 de agosto de 2026 una alianza estratégica con HUMAIN, la empresa de inteligencia artificial del fondo soberano saudí, que incluye levantar un centro de datos nuevo de 250 megavatios dentro del reino. Las dos compañías calculan que la operación dejará más de 5,000 millones de dólares de ingresos brutos anualizados en su primer año. Vipul Ved Prakash, cofundador y director ejecutivo de Together AI, atribuyó la decisión al estrechamiento de la capacidad estadounidense: dijo al New York Times que cada vez más comunidades locales no quieren centros de datos cerca y que las cancelaciones y las moratorias se están acumulando. El comunicado conjunto no menciona un dato que ordena la operación: el capital saudí ya había entrado a Together AI dos meses antes.

El capital saudí ya estaba en Together AI dos meses antes del acuerdo

El 1 de julio de 2026, Together AI anunció una Serie C de 800 millones de dólares a una valuación posmonetaria de 8,300 millones. La ronda la lideró Aramco Ventures, el brazo de inversión de la petrolera estatal saudí, con participación de Vista Equity Partners, General Catalyst, Emergence Capital, NVIDIA, March Capital, Pegatron y S Ventures.

En ese mismo comunicado, Abhishek Shukla, director gerente de Prosperity7 Ventures US, el programa de venturing diversificado de Aramco Ventures, escribió que su firma se asociaba con Together AI "no solo en esta ronda sino en escalar cómputo y capacidad a nivel global".

Conviene separar los dos vehículos, porque no son el mismo. Aramco Ventures pertenece a Saudi Aramco. HUMAIN, en cambio, es una empresa del Fondo de Inversión Pública (PIF), el fondo soberano del reino, creada en 2025 por el príncipe heredero Mohammed bin Salman. Son dos brazos distintos del capital estatal saudí que terminaron en los dos extremos de la misma operación: uno en la caja de la empresa estadounidense, otro en el terreno donde se levantará el cómputo.

La relación tampoco empezó en julio: Prosperity7 ya había participado en la Serie B de 305 millones de dólares que Together AI cerró en febrero de 2025. Y en el anuncio de la Serie C la empresa dijo que planeaba multiplicar por cerca de 50 veces su capacidad e infraestructura en cinco años. El acuerdo con HUMAIN es el primer paso público de esa aritmética.

Del lado saudí, Tareq Amin, director ejecutivo de HUMAIN, enmarcó el anuncio en la misma dirección: "Estamos fortaleciendo la posición de la región como centro global de infraestructura de IA", dijo en el comunicado del lunes.

Hay una parte de la operación que no aparece en ese documento. Según el reporte del New York Times que retomaron el Washington Examiner y SupplyChainBrain, el trato incluye 120,000 semiconductores de HUMAIN y un reparto de ingresos a cambio, y le permitirá a Together AI casi triplicar su capacidad de cómputo. El comunicado oficial no describe esa estructura comercial ni el número de chips: solo la construcción del centro de 250 megavatios y la expectativa de ingresos.

En Estados Unidos, un centro de datos de IA genera más rechazo vecinal que una planta nuclear

La capacidad que Prakash describe como estrecha tiene una medición pública detrás. Gallup preguntó entre el 2 y el 18 de marzo de 2026 a 1,000 adultos estadounidenses, con un margen de error de 4 puntos, y publicó el resultado el 13 de mayo: 71% se opone a que construyan un centro de datos de IA en su zona, incluido un 48% que se opone con fuerza. A favor está el 27%, con apenas 7% claramente a favor.

El dato que ordena la escala está en la comparación que la propia encuesta permite. En la misma medición, 53% de los estadounidenses rechaza que se construya una planta de energía nuclear en su zona. Y desde que Gallup empezó a hacer esa pregunta en 2001, el rechazo a una nuclear nunca pasó de 63%.

Rechazo de los estadounidenses a que se construya cada instalación en su zona, según Gallup
Qué se propone construir Se opone Medición
Centro de datos de IA 71% (48% con fuerza) Encuesta del 2 al 18 de marzo de 2026
Planta de energía nuclear 53% La misma encuesta de marzo de 2026
Planta nuclear, máximo histórico 63% Serie de Gallup, 2001 a 2026

En una consulta abierta que Gallup levantó del 1 al 15 de abril entre 2,054 panelistas, la mitad de quienes se oponen menciona el consumo de recursos: 18% nombra el agua y otro 18% la energía. Un 20% habla de costos, sobre todo del recibo de luz, y 22% de calidad de vida. La intensidad se reparte por partido: 56% de los demócratas se opone con fuerza, frente a 39% de los republicanos.

Para Brookings, el riesgo depende de qué carga corra en el centro de datos

El 3 de agosto de 2026, la Brookings Institution publicó un documento de encuadre sobre lo que implica levantar centros de datos de IA de frontera fuera de Estados Unidos, firmado por Derek Belle, Nitya Nadgir, Alejandra Rocha, Elham Tabassi, Valerie Wirtschafter y Thomas Wright. Es el primero de una serie de nueve meses.

Su tesis es más específica que una advertencia general. Los autores sostienen que la pregunta de política pública no es si esa infraestructura puede estar en el extranjero, sino qué activos y qué cargas de trabajo pueden ubicarse en qué jurisdicciones y bajo qué condiciones. El texto separa las dos cosas: la inferencia, el cómputo que responde consultas en tiempo real, es sensible a la latencia, así que acercarla al usuario mejora el desempeño y abarata el ancho de banda; el entrenamiento, en cambio, depende mucho menos de la ubicación, y ahí se concentra el riesgo que el informe describe.

A large gas holder in an industrial area surrounded by barbed wire under a clear blue sky.
Imagen ilustrativa: el informe de Brookings enumera la vulnerabilidad física entre los riesgos de alojar cómputo de frontera fuera de Estados Unidos · Foto de Mr Dr3igeteilt en Pexels

El informe agrupa cuatro riesgos: el robo o la manipulación de chips, software, datos de entrenamiento y pesos de modelos; la jurisdicción, porque las instalaciones quedan bajo leyes locales que pueden obligar a entregar datos o alterar operaciones; la dependencia de largo plazo, que le daría al país anfitrión una palanca difícil de deshacer; y la vulnerabilidad física.

Ese último punto ya tiene precedente en la región. El informe recuerda que el 1 de marzo de 2026, en respuesta a la operación Epic Fury, ataques con drones de Irán dañaron tres instalaciones de Amazon Web Services en Emiratos Árabes Unidos y Baréin. AWS confirmó daño estructural, interrupción del suministro eléctrico y activación de los sistemas contra incendios, que a su vez provocaron daños por agua. Medios estatales iraníes atribuyeron el ataque a la Guardia Revolucionaria y dijeron que el objetivo en Baréin fue elegido por su papel de apoyo a operaciones militares y de inteligencia estadounidenses.

La pata jurídica del asunto tiene además un expediente abierto en Washington, del que dimos cuenta el 28 de agosto: el Departamento de Comercio redacta una regla para llevar los controles de exportación al acceso remoto a chips instalados en terceros países.

EE. UU. redacta una regla sobre acceso remoto a chips
EE. UU. redacta una regla contra el acceso remoto de empresas chinas a chips de IA en Tailandia y Singapur.

Conviene anotar quién paga la investigación: el propio documento declara que el proyecto está financiado por Google.org, y Brookings aclara que cada publicación representa únicamente la visión de sus autores. Google opera o utiliza centros de datos en Arabia Saudita en alianza con HUMAIN, igual que Amazon Web Services, Oracle y Microsoft, según el recuento del Washington Examiner.

Donde el acuerdo de Together AI encaja en esa distinción todavía no está escrito. El comunicado del lunes describe el sitio saudí como una vía de baja latencia hacia Europa, Medio Oriente y África, que es el argumento de la inferencia cerca del usuario, y ofrece la infraestructura tanto para inferencia como para entrenamiento. Cuál de las dos pesará más es justo el dato que falta.

Ninguna de las dos empresas publicó fecha de entrada en servicio del centro de 250 megavatios ni el reparto de cargas que correrán ahí. Ese es el dato que decide de qué lado de la línea de Brookings cae la operación, y hoy solo lo tienen ellas.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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